Jonas Ellerströms. Poemas

jonas-ellerstromLa poeta sueco colombiana Ángela García nos obsequia una muestra de la poesía de Jonas Ellerströms, poeta sueco, quien es conferencista, traductor, antólogo, músico, crítico de arte. Con traducción de Ángela García, presentamos este conjunto de poemas extraídos de diversos libros.

 

 

 

Jonas Ellerströms

«Cada otoño y cada primavera los articulistas en los diarios preguntan si no se editan ya demasiados libros. Es como decir que la vida es demasiado rica, que el mundo tiene demasiados lugares desconocidos, que el ser humano es una criatura demasiado maravillosa, que el lenguaje es demasiado diverso y expresivo. Nunca puede haber demasiados libros. Aquí en el catálogo hay más de doscientos. Son el resultado del trabajo de la editorial Ellerström desde su fundación en 1983.»

Esto escribe Jonas Ellerström presentando su editorial –una de las mejor cuidadas de Suecia–, lo cual funge como presentación de sí mismo, de su pasión por la poesía, de la cobertura de su avidez como lector que lleva intrínseca la desembocadura, un acumulativo que para vaciarse irriga, una devoción por compartir los descubrimientos. Durante varias décadas también ha dirigido la más antigua revista de poesía Lyrikvännen reflejando la lírica contemporánea sin apartar la mirada «del espejo retrovisor tanto de la poesía sueca como de la extranjera».

Jonas es un conferencista muy reputado, invitado recurrente a escenarios universitarios, salones literarios y centros de escritores. Fuera de haber sido uno de los anfitriones entusiastas de las Jornadas Internacionales de Poesía dirigidas por Lasse Söderberg durante más de 20 años, los frentes de trabajo de Jonas son varios: Traductor, antólogo, articulista de prensa, ensayista, investigador y viajero avistador de aves. Él mismo admite pertenecer al tipo humano de los que no pueden ni quieren tener un solo rol o interés.  Tanto en su lírica, como en sus ensayos y traducciones el eje de todos sus intereses es la universalidad de lo poético. Tanto para escribirla, como para editarla o compartirla extrapola una investigación del mundo escandinavo al anglosajón y a la cultura francesa. «Para mi todo eso está conectado y mutuamente se enriquece, «Only connect» como dice E.M. Forster, y es precisamente lo que intento hacer –para entender la literatura, el arte, la música, la humanidad y a mí mismo».

Hemlängtan ur världen (Añoranza fuera del mundo) publicado en 2015 es un libro de ensayos sobre la poesía, una amplia conversación no solo con Jonas sino también con poetas tan esenciales como William Blake, Emily Dickinson, Edith Södergran, Rainer Maria Rilke, Karin Boye, Vilhelm Ekelund, Laura Riding, T.S. Eliot para nombrar solo algunos de una larga lista donde la abundancia de referencias prohíja el placer de muchos descubrimientos, pero también una fogosidad que puede llegar a ser intimidatoria.

Internarnos en la obra poética de Jonas es abordar el vehículo de su humanidad por paisajes del mundo tanto urbanos como silvestres entreverándose con su personal recorrido por obras, biografías, quizás los mismos paisajes y calles, pero en otro tiempo y otros contextos. En su escritura ambos viajes conforman una redonda experiencia vital tras el vigor original de obras y sus diversas traducciones, algunas de las cuales van perdiendo vigencia con el tiempo, o tras el augur metafórico del lenguaje, su enorme posibilidad de combinaciones entre lo que dice y lo que deja leer entre líneas.

La vida de Jonas transcurre fundamentalmente entre Lund y Estocolmo donde codirige la galería de arte Örhänget. Toca en dos bandas musicales Blago Bango y Spektrum. Paralelamente a todo ello preside la junta directiva de la asociación Vilhelm Ekelund y es miembro de las juntas directiva de las sociedades suecas de Anna Rysdstedt, James Joyce y Samfundet De nio, (Academia de los nueve, creada en 1913 por la escritora feminista Lotten von Kraemer en gesto contestario contra la Academia Sueca integrada solo por hombres. La Academia de los Nueve la conforman igualitariamente hombres y mujeres y distribuye cada año varios premios literarios en Suecia).
La siguiente selección de poemas que presento a los lectores de la revista La Otra ha sido tomada de sus libros: Litet Bestiarium (Pequeño bestiario), 1998; Monoceros (Unicornio), 2016; Sju Avskedsdikter (Siete poemas de despedida), 2019.

Ángela García
Malmö, 25 de abril, 2022

angela-garcia
Ángela García

 

He viajado por el mundo,
admirado pintores y poetas.
Fui una flecha que pasó rauda.
¿Cuál tierra? ¿Cuál cielo?

 

ALQUIMIA DE LA LUZ

Era el séptimo día del mes. Afuera de la ventana del segundo piso se extendía un cielo alto con algunas nubes delgadas encima de la zona industrial y la autopista al norte. Los vencejos surcaban el aire, se cercaba el anochecer y cuando giraron hacia abajo, cayó la luz sobre sus lomos y transformó las siluetas en cuerpos, el negro carbón en bronce.

 

AMSTERDAM

El lenguaje fluye por el cuerpo como la sangre en las venas, como el agua por los canales de la ciudad vieja. Aquí circula otro idioma, rechina y gargarea por todas partes y le da al barrio su vida, semejante a la oxigenada sangre que mantiene el cuerpo en marcha sobre los puentes, a lo largo de las calles, cruzando las plazas. El idioma chapotea y golpea las márgenes del muelle, podría asfixiar al extranjero del mismo modo que el mar inunda la presa ahogando las zonas bajas -pero para otros visitantes corre en los circuitos sanguíneos suave como la amarillosa ginebra, y les da derecho de residencia entre los canales oscuros y las casas iluminadas por el sol.

 

EL SILENCIO

El silencio no es natural. En el bosque o en la orilla del mar nunca hay silencio total: el viento es audible entre las hojas y las ramas, el agua golpea la arena y las piedras. Ni siquiera de noche hay un silencio completo, el más débil sonido, tu propia respiración y tus movimientos con la ropa se magnifican y se vuelven asombrosamente patentes.
El silencio que distingue, que pone un límite con el mundo, pertenece al espacio humano. Es un fenómeno interno y nunca es más claro, ni más grande el silencio que en una vacía factoría industrial. Las pesadas máquinas sin movimiento irradian silencio, se ha detenido la respiración y no se pone en marcha más que el lunes en la mañana, por la ventana que te separa del mundo se ven las banderas de la estación de gasolina golpeando inaudibles el viento. Y no te oyes a ti mismo; del mismo modo el lugar podría estar vacío.

 

EL VINO

Esta botella de vino nunca se agota. La tarde se vuelve noche, el sol se hunde en los árboles y vamos como siempre hacia la tumba, pero en este preciso momento estamos tranquilos y alegres de que la botella de vino nunca se agote. Los largos rayos solares enceguecen los marcos de las ventanales: unas tras otras se encienden, arden rojas y luego se apagan en tanto que el sol desaparece en el horizonte, la tarde deriva en noche y el vino mengua en la botella que nunca se agota.

 

LOS PEONES

Hacia adelante es la única dirección.
Una pared se mueve contra la otra.
La salida está dada:
Posiciones bloqueadas escudo contra escudo
o una lanza en el costado.
Sin embargo, en la línea de visión brilla
vagamente la posibilidad –
de alcanzar la última línea
y convertirse en otro.

 

LA TORRE

Nadie se ve en las claraboya.
La fortaleza está en silencio y cerrada
pero sus ojos ocultos te ven,
oyen cada palabra dicha
fuera de sus muros.
Un día habrá visto
y oído lo suficiente.
Entonces se pondrá en movimiento.

 

EL CABALLERO

Los roles se distribuyen en lo que
parece ser un juego.
¿Escogemos o somos escogidos?
Las cuadrículas esperan llenarse
de nuestra presencia.
En ningún lado hay seguridad,
se puede exigir una víctima de todos.
Alguien distiende los rasgos de la cara,
baja la mirada y dice:
As for me, I’ll be a knight.

 

LA DAMA

La belleza es implacable.
La dama no muestra piedad.
La sombra cae sobre el tablero,
la espada silva en el aire.
¿Quién sabe cómo se siente?
El que ha caído
no puede contar.
La reina sonríe
y nada dice.

 

EL CAZADOR

El cielo estrellado es real, su tensa bóveda encima de nosotros no es una decoración vacía, sino que influye directamente en la vida humana. No se trata de astrología, sino de mitología. Una noche avanzada salgo al balcón para tomar aire fresco que mira al sur, al patio. La noche es clara y fría, alzo la mirada y allá arriba se inclina Orión hacia la azotea. Me mira directo a los ojos, su mirada se clava en mí y siento miedo. Orión está de caza y, ahora lo sé, es a mí a quien busca.

 

SUEÑO Y REALIDAD

La frontera entre sueño y realidad dejó de existir para él. Ambos mundos no sólo se reflejaban entre sí, también se influenciaban mutuamente, juntos fluían en una existencia llena de símbolos, en el horror de la desesperación y las más salvajes esperanzas. Deambula por las calles de París y en realidad es de noche o es noche en la espiral de sus sueños. Una linterna de gas ilumina el número de una casa cuya cifra corresponde a la misma cantidad de años que ha vivido, es un presagio de su muerte. La noche siguiente, cuando cree que su hora decisiva se aproxima, se sienta con un círculo de amigos y habla sobre pintura y música. «Puse en consideración mis puntos de vista respecto al origen de los colores y el simbolismo de los números. Uno de mis amigos, de nombre Paul, quería acompañarme a casa, pero le he dicho que no pensaba regresar a casa. ‘A dónde te diriges?’ preguntó. ‘A Oriente'»

 

ROCAS

Reconozco esta roca.
Estaba aquí la vez anterior también.

Este roca me reconoce.
Yo caminé en ella la vez anterior también.

No hay mucho que nos separe.
Antes anduve en el agua, hoy

quiero hundirme en la roca.

 

EL ÁGRAFO

El ágrafo vive en su propio sueño de quietud, verde y dorado. La luz se cuela por el follaje, sombras y manchas de sol ondean con las ráfagas de viento, aquí vive el ágrafo en paz. En su piel amarillo-marrón contra la lisa corteza es casi imposible detectarlo; se ajusta hacia arriba o hacia abajo por los troncos y cincela con las muelas los surcos por donde baja la savia. Se acumula y solidifica como una masa nutricia en cuencos que el ágrafo ha cavado donde las ramas sobresalen del tronco. Dos veces al día vacía sus cuencos y luego se sacia con rocío recogido en las flores del naranjo. Por la noche se envuelve en su tupida cola y duerme en un agujero del árbol o en una horqueta hasta que lo despierta la claridad del amanecer. Es una pequeña alma amable. Nadie ha visto nunca un ágrafo. Se ha dado a sí mismo el nombre.

 

ANIMALES QUE VIVEN EN LIBROS

Leer entre líneas es una cosa; leer dentro de las líneas otra muy distinta. Si pudiéramos hacerlo, habríamos visto los animales que viven allí desde tiempos inmemoriales, escondidos entre las cortinas protectoras de las letras. Cuando el lector cierra el libro se pasean entre los prados de las márgenes, ruedan y dan vueltas en la hierba que nuestra débil mirada es incapaz de captar y descansan a la sombra de los árboles. Quienes antaño imprimían libros a mano tenían un mayor conocimiento de los moradores de la página; los frailes de Bury San Edmundo estaban familiarizados con este animal y conservaron solemnemente la memoria del trato juguetón, cuando el libro estaba terminado, adornaban las márgenes con dibujos de sus amigos en tinta de color rojo, verde y azul.

 

Doy un paso a la izquierda
y estoy en el centro.
Doy tres pasos adelante
y estoy en el centro.
Voy al otro lado de la esquina
y estoy en el centro.
Es la consecuencia
de un universo infinito.
Pero no quiero estar en el centro.
Quiero estar en las márgenes.