Poemas de Glen Calleja
Más Allá De La Verdad
Traducción del inglés de Aslihan Ay Güngör y Luis Zamorano
Los poemas que vienen a continuación son de una serie de entrevistas con pacientes con cáncer, sobrevivientes y personas que perdieron a sus seres queridos por la enfermedad
En la tierra del bien
el sábado es un buen día
para las tan esperadas bebidas con los héroes.
La hora feliz se sienta en mi regazo como recompensa y castigo. Soy su asiento silencioso,
su pagador de impuestos, patrocinador de su régimen. Así que, la quimio está en casa.
El tema sobre el escenario para una noche de karaoke es que no hay escenario 5
o seis o siete – sólo canciones. Pero me gustan las sorpresas.
Todas las historias son iguales.
Quiero decir, todas las historias sobre cáncer son iguales.
Sospecho que todas dejan racimos de dos/tres huellas de dedos en los espejos.
Por la mañana, la casa entera está todavía
llena de verbos inconjugables. Las primeras plegarias llevan nuestros cuerpos a la ducha.
Cuando ella está sola,
Annika vaga por una casa de mariposas llena de difíciles palabras. La pubertad comienza con la narración.
Una de las palabras está entre el correo sin abrir,
otras están en el suelo entre los mechones de pelo que está perdiendo; palabras de puro abuso como `crecimiento´, `diagnóstico´, `quimio´. ¡Mierda de quimio!
Ella debe tener trece o un poco más. Lo suficientemente mayor
para comprender qué poco asustadizo es el cáncer de nada ni de nadie, cuán engreído y depravado puede ser.
Vertiginosamente abre un sobre después de otro, se da cuenta
de que las sílabas-mariposas no se atreven a pensarse que son palabras aún. Algunas se sientan temblorosas en su mano. Otras mueren inmediatamente.
Algunas se convierten en huellas. Annika, cuyo nombre significa `gracia´, camina entre ellas como si fuera una más.
¿Has dejado
algunas preguntas para que te haga, Annika?
En ese caso,
No hay necesidad para eufemismos.
Cada mañana, antes de ir a trabajar, Makoto camina mil pasos atrás.
Comienza desde el escalón de su puerta.
Es temprano y el día es todavía azul onírico, en parte de noche. El suelo está húmedo.
Él cuenta sus pasos.
La ruta es un largo recital de números pero al paso mil su mente está vacía.
Simplemente sucede.
Salgo de entre las trincheras directo hacia los ojos de Tiresia, persiguiendo dulces sueños que me aventajan cada noche. Me gusta lo que me hacen.
Estaba escondido en las altas nubes
entre éxtasis reservados para muchachos sádicos. Me despierto. Tengo que cambiar las sábanas.
Cuando tenía cinco o seis años me quité los zapatos y los calcetines y pisé la mente de mi madre buscando el final de la Tierra.
Renuncié a dormir hasta que supiese qué significa dormir.
Los ojos de Tiresia me conducen de vuelta a casa.
Tiran de la chapa de perro de mi cuello y me gritan, me gritan a mí, con su mirada lejana.
¿Dónde has estado?
Acabas de llegar a casa hace dos segundos
con tus jóvenes piernas
simplificado con su fisicalidad vertical
de una vieja puerta de la casa de nuestra niñez
¿tuviste un buen día?
tus manos se entierran en tus bolsillos sin ninguna razón especial
como siempre hacen nada ha cambiado.
El punto A está en el aeropuerto, en la sala de llegadas, donde el miedo es el humo de los labios de Yvonne,
una repugnante excepción a todas las cosas espirituales.
Los espejos en las paredes del ascensor los traslada simétricamente pero sin preservar la orientación.
A ella le gusta el efecto. Es la infinitud atascada en un edificio del aeropuerto
Con pasajeros como ella y sus dos niñas,
Sus bocas entreabiertas con un pretencioso carmín
o con boceras de leche de fresa, rosa
y pegada a sus cabezas descomunales.
Solo están allí
por una breve infinitud.
*
El taxi te deja fuera del hotel – no está mal, piensas con un sentido leve de realeza.
Cerca de la puerta giratoria, están tus niños contando vuelos cancelados con sus dedos.
Hay unas chicas fuera tocando canciones pidiendo por las manos del Dios Padre.
Sigues siendo la misma temeraria novia de tu cuerpo.
i.
El lunes es tan oscuro que es difícil de detectar. Hay algo ahí, lo sabes, pero, ¿dónde?
Es una cama sin hacer.
ii.
El lunes es antibiótico, estricto. Ella sobrevivió
a la Peste Negra tan bien que ha perdido su instinto de supervivencia.
Ella lidera una manada de lobos por las interminables reencarnaciones hasta llegar a la tierra de los inmortales.
iii.
Ella llega a casa tarde por la noche
gimiendo como una sirena de un coche policial. Ella acompaña a la muerte con canciones.
Yvonne desliza
sus manos en los suaves guantes
Sabe que todo trata del amor.
Un bulto perlado en su pecho va a matarla. Nadie
dice que La Primavera está aquí
lo bastante confiado como lo son las constelaciones del cáncer extendiéndose en ella según levanta sus pies
sobre el alféizar medio dormida en una moqueta carmín.
Su espalda sin alas navega su alma
seducida por una brisa de impacientes susurros tres pisos más abajo.
Nunca había hecho esto. Abre sus alas. Crece como la luz. Para eso está su cuerpo.
La primavera ha llegado.
He oído sobre tu madre.
Hablamos por teléfono hace una semana antes de la fiesta de cumpleaños de Annika. Ha llamado para excusarse. En su condición, el calor y la humedad de septiembre eran mucho para ella. Quizás la próxima vez, dijo.
No soy bueno con las fechas, pero en el 71 ó 72 fuimos al extranjero juntos, unas vacaciones alrededor de Malta. Habíamos terminado ya la universidad pero creo que no teníamos trabajos estables todavía. De hecho, es todavía un misterio para mí cómo nos las arreglamos para rascarnos el bolsillo para toda la aventura.
Teníamos un apetito voraz por tener experiencias. Nunca hablamos de la experiencia. Hablamos de las experiencias, en plural. Antes, éramos colectores de experiencias a tiempo completo, fanáticos reales, tu madre en especial. No puedo evitar sonreir cuando pienso en esos días.
Fuimos a Malta más o menos en febrero, creo, o marzo. Estábamos hundidos en la nieve aquí, así es como lo recuerdo. Sólo Dios sabe cómo habíamos soñado con este paraíso mediterráneo donde el sol siempre era agradable y brillante y donde el paisaje estaba desnudo, primario. Sería ideal para nuestras largas excursiones. En efecto, los primeros pocos días coincidieron con nuestras
expectativas ideales.
Entonces hizo viento, mucho viento, quiero decir como una especie de viento huracanado. Tu madre creyó que era favorable. Yo creí que era amenazante y no pude relajarme. Aún así fuimos a hacer excursiones por la costa.
Hacía tanto viento que era imposible tener una conversación. Así que pasamos la mayor parte del tiempo caminando en silencio. Había horas de camino y horas de silencio. Era hermoso, incluso numenal para mí. Fue realmente como una pincelada con lo sublime como nunca lo había sentido antes, ni si quiera como cuando Annika nació. Desde entonces, siempre pensé de tu madre como mi hermana espiritual. Sé que lo es.
Aún doy largos paseos por la costa cuando puedo. Pienso en ella, por supuesto. A veces, lloro pero estoy seguro que ella no querría.
De todas formas, tengo que parar aquí de momento. Tengo la comezón de mirar algunas fotos viejas de nuestro viaje a Malta. Si las encuentro te enviaré algunas, te lo prometo.
Con mucho amor,
Necesito aire fresco.
Cogeré un resfriado de muerte si salgo fuera.
Me encontrará el punto de mira de un francotirador.
¿Tengo alguna oportunidad?
Me quedaré aquí por el momento.
Seguiré estudiando una multitud de paraguas negros luchando contra una implacable lluvia horizontal afuera.
¿Qué pasa si la lluvia gana?
El viento gana. Esparce mis cenizas. Justicia poetica.
el punto x
es un objetivo móvil
la x iguala partes del cuerpo sin asegurar
la x iguala la libre conversación fluida
la x es un profundo misterio oscuro (o quizás no)
hecho de perfectos pensamientos protésicos
la blanca espuma del mar blanqueando los alegres contornos del cuerpo de un bíblico trotador el blanquante mar hace espuma de los contornos del cuerpo de un trotador bíblico
la blanca espuma del mar blanqueando los alegres contornos del cuerpo de un trotador bíblico la espuma del mar blanqueando los contornos del cuerpo
de un trotador el blanqueante mar hace espuma la espuma del mar blanquea el cuerpo de un trotador
la x es en sí movimiento, la x es
solo un niño la x habla
primero
bonito día, ¿no es así? La X es un nombre olisqueado por un perro curioso:
callejero, de cuatro patas, no angélico, mamífero.
El sol ha salido: blanco en un sueño negro.
La x se cancela así misma
¿Esa eres tú,
mamá, o solo un paisaje marino de piel suelta?
¿Es esa la distancia real donde flotas a lo lejos?
Te estoy saludando, por si acaso.
Siempre hemos guardado fotos
en nuestras cabezas afeitadas, ruinas de belleza inmortal. Estos son los cuerpos que te pedí.
Almas súper humanas.
Esta es la habitación que te comenté.
Este es el número de la cama. Esta es la casa de los espejos donde los chillidos del matadero hacen eco en la eternidad.
Esto es eterno.
Negocios como de costumbre. Hilos de humo de incienso succionando el aire fuera de tu diagnóstico aún sin abrir. Sin sorpresas. Solo la verdad.
Solo tu carne y tu sangre.
Solo tu hijo suavemente respirando como si perteneciese al soporte vital o como si naciese de él.
De vuelta a casa todavía podíamos oler el Incienso en nuestras ropas.
Inhalando, inhalando,… simplemente rellenando una luna vacía con morfina en un brazo, una oda de dolor en el otro. A las 11, el cielo
no tenía estrellas.
No puedo esperar.
Llevaré el rojo una vez más,
algo de licra, una pajarita y un sombrero de mago.
Llevaré el rojo una vez más y llegaré montado en una avalancha loca, una bestia de montaña ciega. Me deslizaré dentro y fuera de las salas,
Incitaré a los moribundos a tomar control de sus muertos, para negar los últimos ritos, Les pediré que me llamen por mi nombre cuando lo hagan por el cielo.
Gritaaaad, les diría, Soy el profeta que casi olvidasteis. Perdón por el retraso.
Juro que me dirigiré al jefe de turno en cuanto ella llame a seguridad.
Mi ferrari – avalancha gana velocidad, se cuela a través de las puertas y paredes, y finalmente penetra los velos de Maya. Hola realidad. Ella ha estado esperando este beso.
Lo siento, olvidé las flores.
¿Debo volver?
Caminar hacia atrás no es lo contrario de andar hacia delante. Son sólo los ojos los que desobedecen.
Lo que ven tiene sonido.
Siguen a una nube de cuervos, por ejemplo, hasta que se desgarran
en una lluvia de motas de semillas de dientes de león, sólo que negros. Se establecen en lo alto de oscilantes árboles
Como la nieve lo hizo durante toda la noche a pesar su blancura sin alas.
No hay diferencia, de veras.
Caminar hacia atrás es sólo un vehículo diferente.
Lleva la misma chaqueta roja comprada en una tienda de caridad hace quince años. El conductor sigue siendo el mismo.
Hay alquien en casa, creo. Me están robando.
No, no fui yo quien me sacudió para despertarme. Estoy vomitando el futuro que ya has visto
de mi existencia. Así es como hago que la noche
perdure. Paseo sonámbulo largas distancias sobre ciudades que siguen ardiendo dentro de sus murallas.
Pisoteo cuerpos, llantos, silencios. Soy
la nueva Jerusalén, el único superviviente, cruzado, creador. Soy el Creador. Un refrenado pánico se escurre
con un intento de holaaaa. Los jugos gástricos se revuelven en los rincones de mi boca. Libres de puntuación,
mi voz siente su camino a través de los concéntricos anillos de adrenalina por el pasillo. De nuevo, holaaaa.
He visto una cacharrería
de holas, de qué tal estás extendiéndose por las densas afueras del planeta, expuestas multiplicaciones de la misma célula saliendo de los cuernos de la plenitud.
Escucha, así clasifico mis oportunidades
para la inmortalidad. He renunciado también a mis picoteos de media noche.
Grito espesos coágulos ácidos de sangre en el inodoro, salpicaduras de vómito marrón se abren desde mi pecho como un tiroteo herido. No puedo
mirar dentro de mí. No por que sea impresionable. Simplemente no está allí. ¿Es tristeza
o infelicidad? La verdad es que no lo sé.
¿Hubiera pasado esto si tuviera una esposa que cocine para mí?
Mi garganta crece
agobiada con el tenso futuro. Es epidémico.
La T es para esa totalidad
cuyas dimensiones se deslizan bajo la puerta de tu cuarto dejando marcas de arañazos en la tarima.
Es la penúltima letra
de ‘perfecto’.
i.
Marlene mama avariciosamente de sus propios pensamientos radiactivos,
y aún así, los kilos siguen dejando su poso adentro.
ii.
Juguetea con su húmeda lengua de calostro alrededor de sus pezones en carne viva, quiere más, necesita más.
¿Cómo es eso para un acto de remodimiento?
iii.
El lunes es cancerígeno, pero no contagioso.
La manera de complacer a Dios es escuchándole,
sus pequeños pies persiguiendo a un cachorro mientras juegan a buscar la pelota, entonces escucha cómo mezcla todas las letras de La Bamba en lo alto de su voz.
En vez de ‘se necesita un poco de gracia’
él canta algo que suena como ‘sissy ‘n’ Rita una powder alas ya’
y si lo repite lo suficiente, como lo hace, al final tú también terminas cantándolo así, ¿no?
Una manera de agradecer a Dios es confiando en Él,
para no lamentar seguir con la mirada cómo un globo de helio de Disney se escapa de la mano de algún niño como un ectoplasma moviéndose en el cielo.
Ha llevado todo el día. Por la noche se convierte en la majestuosa vía láctea gateando hacia tu espina, haciendo cosquillas tan delicadamente.
Brilla. Nunca has conocido al Espíritu Santo.
Marlene sonríe
a través de las hojas doradas y arrugadas del otoño. El naranja es orgánico,
el último color antes de hibernar.
Ella es la marchita esposa de un efímero salmista
y una capacitada enfermera para las incontables constelaciones en la arquitectura del amor.
La caja de sus costillas es un doble arpa todavía sin tocar.
Ven octubre, ella continuará durmiendo mas de lo normal.
Ella será encontrada, en algún momento. Su posición fetal expone solo la mitad de sus doce apóstolicas costillas.
Ella es la siguiente generación del Cuerpo Radiante.
Gracias por las fotos que enviaste. Madre probablemente nunca tuvo copias. De todas formas, no las había visto nunca.
Tu carta me ha puesto nostálgico. Por supuesto. Me tomó unos días sacudirme este estado de
ánimo sombrío. He escuchado algo de Bill Evans, la que ponía casi todas las noches, y lo escucho como si fuera a través de tu regalo. Agridulce.
Como dices, aunque de manera introvertida, madre era muy carismática. Podía ser impulsiva e inmadura a veces pero nunca se quedaba corta de cómplices, como escorpio que era. ¡Y qué bromista! Esa historia sobre las setas de flamenco del tío Makoto es desternillante. No puedo decidir cuál de los dos estaba más loco, pobre tipo. Surrealista.
Estas historietas y fotos… has sido muy amable y generosa. ¿Cómo podría pagártelo? Me gustaría que te quedases con este par de guantes que a ella le gustaban tanto pero que casi nunca se los ponía como recuerdo de vuestro larga amistad. Por favor, acéptalos.
Vi el otro día al tío Makoto durante su paseo matutino. Está atento en todo momento a lo que hago. Me recuerda mucho a ella. Sé que la echa de menos pero es un superviviente nato. La decisión de Madre sera respetada sin que nada importe, como él insiste en hacer. No es algo fácil de digerir para mí pero puedo ver de donde viene. Le mostraré las fotos que me enviaste la próxima vez que venga.
¿Qué tal Annika? ¿Te has acomodado en tu nuevo apartamente ya? Debes estar física y mentalmente agotada de todo el proceso. Espero que una vez lo hagas pueda pasarme a hacerte una visita.
Con amor,
Mil suena como un número grande pero no lo es. Lo es
si imaginas mil pinos en línea pero mil escalones no son nada. Makoto lo sabe.
Cubren menos de un kilómetro de pavimento mojado, de modo que engaña para que dure un poco más.
Suelta su tiempo.
El mundo se ralentiza. Bueno, no literalmente, por supuesto, pero las cosas cambian
en los marcos de la posibilidad. La lentitud debería hacer enfriar sus manos, pero no lo hace. Es insólito.
Hay una nota de despedida jugando con cada paso hacia atrás como un hombre se cruza con otras personas cruzando la calle: incontables reflexiones en los escaparates delante de él.
Un cuento invernal termina. Fluidos intravenosos infectados con aniversarios.
La clase de yoga es dos veces a la semana más allá de los cincuenta
incrustados en diamantes cancerígenos
Ella tocará la Tierra de nuevo con un final feliz
Smoothies de espinacas borboteando por la cañería en mitad de la noche
por la todavía estrecha espina
Los pacientes juegan a juegos penitenciarios en su órbita. Traviesos. Encantadores.
Mis amigos devotos.
hablando, poseídos
por una molesta falta de narrativa, pero llena de arquetipos
Un número alto de glóbulos blancos
no es algo que una madre de 20 años espere para su bebé.
El olor a lluvia
es un perfecto inicio de conversación. Nuestros respectivos dioses lo aprueban.
Después de la cena,
la humedad humedece los labios, lubrica el aire. Fin de la historia.
Conduzco a casa ahora. A toda velocidad con algo verde y orgánico entre los dientes. Un bestseller. Un asteroide sin sombra ha sido llamado así por él: un objeto cercano a la Tierra encadenado a las órbitas de Marte, Júpiter y la Tierra.
Me has hecho tuyo,
y me has memorizado en mi plenitud
mientras yo, caminando al Norte, encontré la Fe.
sus manos hipotérmicas sus ojos absueltos
de la carnicería de blancos cómplices entre tú y yo
Cuervos en el alféizar de la ventana.
Un Invierno seco anida en nuestra habitación. Se multiplican.
Picotean la pintura fresca. Miran adentro.
Nuestras ropas están por todos lados. Una vez existieron como personas.
Conocen el cuerpo humano y el aroma del amor.
Toda su colonia viene.
Buenos días. Buenos días.
Picotean el cristal.
Decenas se convierten en centenas. Fotografío la alada masa de animalidad.
Les dejamos ser.
Su totalidad es un tumor. Sus vocabularios, salvajes.
Picos y alas.
Picoteando y batiendo las alas, coagulados en la intraducibilidad.
Plumas dispersas por todo el Invierno. Cuervos en el alféizar de nuestra ventana.
Es Primavera, de nuevo.
Nuestra luna de miel somos simplemente nosotros, electricidad mutilada, sólo torsos
deleitándose con los pezones de porcelana del otro, blancos
frotados con frágiles ramas de relámpago,
huérfanos de Prometeo compulsivamente recalculando su ruta hacia la montaña sagrada.
un calado de destellos sueltos y balas
cae desde el cielo como murmullos orgiásticos de buitres rezadores
robados en un desafío de un dorado hojado de una
virgen con su hijo, dos vírgenes, observando cómo la tormenta cambia colores como un cardenal.
Dices que ya has visto espíritus
alrededor de tu cama –no es la primera vez–
sus manos son demasiado tímidas para decir hola o adiós.
Demasiados años de mañanas de resaca
no fueron suficientes para hacer de ti nada más que un escritor de cartas anónimas.
¿Han venido a enmendarse, a reclamar las obsesiones que te dejaron?
No estaremos buscando en tus cajones pistas, si no nos marcharíamos
de vuelta al principio
como parábolas paganas
cuyos significados han sido alineados enfrente del pelotón de ejecución
perfectas copias de ramos de blancura familiar cuyos nombres nunca son tomados
en vano.
¿Qué fecha es esta? No lo sé ,
me avergüenzo de admitirlo.
¿Pero a quién le importa? Honestamente no es de ni nuestras prioridades ni tampoco de tu dedo índice mientras señala a
los seres invisibles alrededor de ti.
¿Quién ha tenido pelotas para hacer el primer movimiento?
Están allí. Aquí, quiero decir. Una infantería entera de caracteres que has traído a la existencia, quemando cada página de tu ser. Nunca pensaste que volverían, ¿a que no?
Aquí es donde comienza. Angélicos cuerpos de dieciocho y de diecinueve anos portan el ataúd de tu pasado, presente y futuro mientras cae una lluvia de confetti;
pequeños puntos de papel en zanjas secretas. No me imagino por qué lo llaman ‘infante–ría’
Las viejas fotos te hacen
hablar a ti mismo. Una vez que empieza no para.
La llama de un gas sisea al fondo.
Les dices todo.
A la tetera le está costando una eternidad hervir. Su vapor es como un genio.
Te dice qué
tienes que pedir.
Tienes más de un deseo.
El agua para de borbotear.
Lo puedes oír por ti mismo ahora. Soy feliz con mi té.
Lo hemos hecho todo correctamente.
Improvisamos, hicimos una bandera blanca de tu camisa y pusimos en libertad a las mujeres y niños tras ella.
Les enterramos en el suelo blando,
les dimos nombres y edades, les dimos visión
y una fila de maridos e hijos, hermanos para identificar.
Pegamos nuestros oídos al suelo y escuchamos
la estampida de almas pasando por el infierno. La salida esta allí justo a través del jardín tropical.
Al manifestarse, hicieron contacto visual
con una luna de luto, una bolsa de huesos descarnados sin más historias que contar.
Cien pasos atrás valen más que mil pasos adelante,
o eso se suele decir. Supongo que es antirrevolucionario. Es humano.
No, es sólo un viejo hombre descamisado
con tiempo en sus manos. ¿Quién es de todas formas? Su andar roza lo robótico.
Uniforme. Decidido. Equilibrado. Divertido.
Creo que es divertido. Tan poco sincronizado con todo lo demás.
Esperas que su sombra vaya en diferente dirección a la del resto de la gente.
Siempre tengo esta necesidad de ir y darle la vuelta, para corregir su dirección. Debe ser mi TOC.
Me pregunto cuántos años tiene.
…deberíamos cambiar de tema. Realmente deberíamos.
No, no me importa en absoluto… y necesito hablar realmente. Por hablar, quiero decir entre
un discurso y una entrevista… Venga…
En serio, no puedes imaginarte la acumulación de preguntas que tengo… No he podido
dormir desde hace semanas… me está matando… mi cabeza está sobrecargada; trozos de vida… fragmentos de conversaciones, imágenes, repeticiones de cosas que no quise sufrir, lamentos… una continua confrontación… No puedo mantener una conversación, no puede funcionar, no puedo ser molestado por nada… todo el tiempo… todo el tiempo…
¿Confías en estas imágenes? ¿En tu memoria?
…
Sé qué quieres de mí. Sí, te podría decir cosas geniales sobre ella, podría jugar a ser el taxidermista de tus recuerdos… Podría decirte todo y no valdría nada. Si no lo recuerdas, nunca lo has vivido.
Eso es tan injusto…
Escucha. Podría reconstruir un edificio de cuentos… algunos más veraces que otros…
algunos lindos incluso… pero adivina qué … esa biblioteca acaba de ser saqueada y quemada
hasta los cimientos por tu madre.
…
Asumámoslo, Yvonne los quemó en el momento que decidió enviar todo al carajo. Despierta. ¿Quieres que esparza estas cenizas sobre ti? ¿Para qué? ¿Para qué?
…
…
Marlene es una madre enfadada,
las preguntas rugen bajo su cama, arañazos crepusculares.
Las sábanas manchadas con mierda líquida goteando del pañal.
Sus hijos no la tocarán.
¿Qué te ha tomado tanto para hacer esa tranfusión
de absolutos en ella? Papá pregunta.
Esto es lo que verdaderamente dices desde ahora, todo está en las misericordiosas manos de Dios mientras Él barre las cenizas afuera de los cuatro compartimentos de tu poesía para hacerla bella.
Ahora es el turno de Papá. Su camisa de la suerta le ha hecho ganar botes; un dinerio serio, dice. Hay algo en todo esto que es inexplicable.
En su insistencia, pego mi dedo índice justo en su esternón y señalo a la luna dentro (un nido perturbado).
¿Ves la luna
o el dedo? Un simple koan.
Vale, le digo, bordeemos la revelacion y chequeemos el diagnóstico
palabra por palabra.
Las palabras son incapaces
de dejar a la gente sola. Crecen y menguan solas.
Esto, por supuesto, no ofrece una explicación satisfactoria
del pulmón perforado en formaldehído que exhala enjambres de moscas color negro alquitrán,
como brisas de fado planeando sobre nosotros, pero continúa aún rellenando el aire
con aire, rellenando una casa entera por un día o dos.
Entonces me echo dolorido sentado en mi butaca favorita chasqueando los nudillos y escuchándote
practicar tus obras de piano en la habitación contigua.
Hay algo casi tangible en los pasillos por los que deambulas; los ruidos de la casa quemando los filamentos violetas de un insecto asesino.
Cambias.
En el minuto que comienzas a llenar la bañera. El día ha terminado.
Tu ser respira
como si se deshiciera de tu cuerpo. Pero te arrodillas
en el agua
preguntándote si una masa de agua
podría ser simétrica o removida quirúrgicamente.
*
Una mantis se sienta en tu corazón incubando destellos, más allá de la Verdad.
Glen Calleja
Nacido en 1978, es un artista maltés interesado en la poesía y en el libro en sí como objeto. Su trabajo artístico a menudo implica estructuras de libros alternativos y elementos performativos. Es co-fundador de «Studio Solipsis». Calleja escribe principalmente en maltés pero también ha publicado poesía, ensayos y relatos en inglés. Entre sus libros de poesía se encuentran Eki t’eki (2002), IR-RAĠEL (2010, 2012, 2017), TKEĊNIR: kitchen work, (2011), Kull flgħaxija kif mal-għabex tnin u tmut saħħet il-jum (2014), Iswed Assolut (2016), Sal-quċċata tal-Everest (2017) y Stejjer mid-djar tagħna (2017).