Martes catorce:

Día normal (con altibajos). Ciudad de México. Nada sorprende.

1 Tal vez hay algo más que sí me asombra: el bajoneo al despertar, el despertar desmañanado (sin un mañana, pues), el desganado comenzar así (sin apetito, cual no queriendo) el día. No seas cabrón (me dice el cuerpo) ayer fue lunes. Es un cargar las mórulas del mundo al dorso como el Atlas. Un malestar falto de explicaciones etiológicas, falto de nombre, falto de madre… El lunes hace trizas a la gente.

2 Scrolleamos (desde la cama) para encontrar un poco de valor, para aplazar el sufrimiento: inicio el martes con Martel en sábado, Ciudad de México. Martel (su más reciente conferencia), esa Martel, la de La Ciénaga. Prosigo. La gran Rivera Garza en lu-… Prosigo. Siete datos que no sabí-… Prosigo. Nada sorprende. Prosigo. Un cuerpo se levanta (y sobrevive). Prosigo.

3 Después del desayuno, la reflexión inevitable de los platos. Mientras los lavo, pienso en los grandes aforismos (esos que mentes griegas inventaron). Que dizque conocerse a uno mismo, que dizque mesusarse, que dizque aprovechar el tiempo. Trilladas frasecillas que ya me están cansando. Decido, pues, edificar mi propio axioma: “Desgaja del mundo su parte pitera”.

4 Tal vez hay algo más que sí me asombra. Debo buscarlo.

 

Este poema en prosa de Elías Rosario parece extraído de un diario íntimo. Trata de la cruda que le puede dar a alguien el fatídico lunes de cada semana. El poema se debate entre el asombro y la impasibilidad, apatía, el desgano del desinterés ante el nuevo día, un martes por fortuna catorce y no trece. Tomar el celular y deslizar el dedo por su pantalla parece ser un acto poético, como lo puede ser lavar los platos: las acciones mínimas que mantienen con vida durante el aburrimiento. Qué es aquello que puede asombrar, parece preguntarse y preguntar al lector de estos poemas, ¿Dónde se encuentra el asombro? la respuesta es la búsqueda. Mientras, la rutina agobia. Se da por sentado que Sísifo es infeliz.

 

Elías Rosario (Cabo San Lucas, BCS, 2004). En 2019, ganó el Premio Internacional ‘El Nevado Solidario de Oro’ (categoría ‘Poetas Emergentes’) y, en 2022, el Premio Municipal de la Juventud Los Cabos (categoría Literatura y periodismo). Es coautor de Diamantinas, publicada de manera conjunta por el colectivo La Otra Feria y la editorial Poetazos, en el marco del Festival Grito de Mujer 2020. Aparece en La Palabra provocada: Antología poética mexicana (Instituto Cultural Iberoamericano, 2020). Textos suyos fueron publicados en Sputnik, Neotraba, Monolito, Azahar, Trinando, Hipérbole Frontera, Plástico, Palabrerías, Purgante, Kametsa, entre otras revistas.