Hiram Barrios, escritor y traductor mexicano, nos ofrece su traducción de un fragmento del ciclo Habitación n. 12 del poeta italiano Ulisse Casartelli, que se murió en febrero de 2019, a la edad 40 años.

Ulisse Casartelli

Habitación n. 12

Los poemas transcritos aquí pertenecen a mi período de hospitalización que comenzó el sábado 25 de junio y finalizó el lunes 22 de agosto de 2016.

Todos fueron concebidos con mi Olivetti 22 que me donó MassimilianoSarti y luego fueron lentamente colgados en la pared. El orden de transcripción sigue fielmente el orden cronológico y evolutivo de mi estadía y psique.

Ulisse Casartelli

[Dejar mi cama] 

Dejar mi cama

mi ventana  

mis hijos. 

Dejar mi cabaña

las limas

las canciones de cuna de Matilde.

Dejar los momentos

en los que a veces descubro que me amas.

Todo por una prisión  

en la que acostado en la oscuridad

oigo bailar a la persiana  

y un partido de futbol

desde la ventana.

En el pasillo, la enfermera grita a los pacientes

no pasear desnudos

aunque aquí

todos estemos

desnudos.

Me han quitado todo

incluso el cortauñas,

pero no mi alma

ésa no.

Escucho
el aire fresco

venir desde las colinas,

por un momento la certeza:

no estoy abandonado.

[Lasciare il mio letto] 

Lasciare il mio letto 

la mia finestra 

i miei figli. 

Lasciare la mia capanna 

i tigli 

le ninna nanne a Matilde. 

Lasciare i momenti 

dove a volte colgo che mi ami. 

Tutto per un penitenziario 

dove sdraiato al buio 

sento la persiana che balla 

e una partita di calcio da una finestra. 

Nel corridoio l’infermiere urla ai pazienti 

di non girare nudi 

anche se qui 

nudi 

lo siamo tutti. 

Mi hanno preso ogni cosa 

persino il taglia unghie, 

ma l’anima no 

quella proprio no. 

Ascolto 

l’aria fresca 

arrivare dalle colline, 

per un attimo la certezza: 

non sono abbandonato. 

[Una cobra mordía los tobillos]

Una cobra mordía los tobillos 

las sábanas de flores

la tenían oculta.

El veneno entraba

entraba

y no entendía

¿por qué tanto dolor?

Locura

ahora te veo

aferrada con los dientes

en mis talones.

No te preocupes

también hay espacio para ti,

esta mañana

tomo la flauta

y la tocaremos juntos.

[Un cobra mordeva le caviglie]

Un cobra mordeva le caviglie 

le lenzuola a fiori 

lo tenevano nascosto. 

Il veleno entrava 

entrava 

e non capivo 

perché tanto dolore? 

Follia 

ora ti vedo  

attaccata con i denti 

ai miei talloni. 

Non preoccuparti, 

c’è posto anche per te, 

questa mattina  

prendo il flauto 

e suoneremo insieme. 

[En el cuarto número 9]

En el cuarto número 9

está Carlos, 

dice que es arquitecto

diplomado en Righi 

nacido en Londres. 

Lee la Biblia 

y afirma que su padre

le habla a sus espaldas.

El enfermero asiente

preocupado que “Carlos” tome sus medicinas.

Al llegar a mi cuarto

me llama Enrique,

le explico que ese es uno de mis tres nombres

¡el primero es Ulises!

Nací en Caracas

allá es común tener tres nombres.

El enfermero asiente preocupado que tome mis medicinas.

Pruebo a insistir

¡Mi historia es real!

Aunque en el fondo

yo también soy “Carlos”.

[Nella stanza numero 9]

Nella stanza numero 9 

c’è Charles, 

dice di essere architetto 

diplomato al Righi 

nato a Londra. 

Legge la Bibbia 

e sostiene che suo padre 

gli parla alle spalle. 

L’infermiere annuisce 

preoccupato che “Charles” prenda le medicine. 

Arrivati alla mia stanza 

mi chiamano Enrico, 

io spiego che quello è uno dei miei tre nomi 

il primo è Ulisse! 

Sono nato a Caracas 

là è abitudine dare tre nomi. 

L’infermiere annuisce preoccupato che prenda le medicine. 

Provo a insistere 

la mia storia è vera! 

Anche se in fondo 

lo è pure “Charles”. 

Mañana 

Abro las ventanas

con los nocturnos de Chopin, 

las sábanas aún calientes

me protegen del mundo.

Más allá de los barrotes

una brisa transparente

me acaricia con un escalofrío.

Busco paz con el mundo

esperando que el mundo

quiera tenerla conmigo.

Mattina 

Spalanco le finestre 

con le notturne di Chopin, 

le lenzuola ancora calde 

mi proteggono dal mondo. 

Oltre le sbarre 

una brezza trasparente 

mi accarezza con un brivido. 

Cerco pace con il mondo 

sperando che il mondo 

vogliafarla con me. 

Querido doctor

Sentados en fila como plantas muertas

esperamos horas para ser escuchados cinco minutos.

El doctor tiene una bata blanca,

apenas sonríe y tiene los ojos azules.

Parece bueno

y nosotros ingenuos 

solitarios

dejamos nuestra vida en sus manos.

Su bata papal lo protege

de los monstruos que tiene delante.

Quizá piensa en su perro salchicha que tiene tos

y en la vieja esposa marchita

perdida en algún coctel.

Al atardecer nos cruzamos en el parque:

“¡Buenas noches, Doctor!”

Él esboza una mueca con dificultad…

Una flecha me golpea

la humillación habla claro:

ustedes son los enfermos.

Caro Dottore 

Seduti in fila come piante smorte 

aspettiamo ore per essere ascoltati cinque minuti. 

Il dottore ha il camice bianco, 

sorride appena e ha occhi blu. 

Sembra buono 

e noi ingenui  

solitari 

gli affidiamo la vita nelle mani. 

Il suo camice papale lo protegge 

dai mostri che ha dinnanzi. 

Probabilmente pensa al suo bassotto che ha la tosse 

e alla moglie vecchia raggrinzita 

persa in qualche cocktail party. 

Alla sera lo incrocio nel parcheggio: 

Buona notte Dottore! – 

Lui accenna una smorfia con fatica… 

Una freccia mi colpisce 

l’umiliazione parla chiaro: 

i matti siete voi. 

Por una sonrisa

Irina entra con el rostro helado

enojada se mueve bruscamente,

le agradezco siempre

y sin mirarme

sale de la habitación.

Así en la comida, igual en la cena.

Irina no ve a quién tiene alrededor,

un cocodrilo le come el estómago.

Leo su nombre en la credencial,

como hago con todos,

y pregunto:

—¡Irina! ¡Qué bonito nombre! ¿Sabes qué significa?

—No –y azota la puerta.

A la hora de la comida le digo:

—Irina significa paz, ¿lo sabías?

—No –y azota la puerta.

A la hora de cenar se me acaban las bromas,

el cocodrilo de Irina es más fuerte que yo.

Y entonces me pregunto,

qué otro cocodrilo tendrá en el corazón.

—Irina, ¿quién te ha robado la sonrisa?

Ella responde irritada:

—En mi país soy maestra, acá limpio.

Para consolarla le respondo:

—Yo soy Psicoterapeuta Integrativo y hago trabajo agrícola, a veces pateo las paredes, pero ¿qué más puedo hacer?

Nos fumamos un cigarrillo juntos

Ella desliza el celular y me enseña la foto de su hija;

de pronto recupera el color, un milagro.

El sentido regresa, en la limpieza, en el dolor, en la humillación de trabajar hincados.

—Con ella eres una buena maestra

Irina finalmente sonríe.

—Sí, con mi ángel sí.

Per un Sorriso

Irina entra con un volto gelido

arrabbiata si muove a scatti,

la ringrazio sempre

e senza guardarmi

esce dalla stanza.

Così per il pranzo, uguale per la cena.

Irina non nota chi ha intorno,

un coccodrillo le mangia lo stomaco.

Leggo il suo nome sul cartello,

come faccio con tutti,

e chiedo

—Irina! Che bel nome! Sai che significa?

—No –e sbatte la porta.

Arrivati al pranzo le dico

—Irina significa pace, lo sapevi

—No –e sbatte la porta.

Quando è ora di cena sono a corto a corto di battute,

il coccodrillo di Irina è più forte di me.

E allora mi chiedo,

quel coccodrillo avrà pure un cuore.

—Irina chi ti ha rubato il sorriso

Lei risponde scocciata

—Nel mio paese sono insegnante, qua faccio pulizie  

Per consolarla le rispondo

—Io invece sono un Integrative Psychotherapist e faccio l’operaio agricolo,

a volte prendo a calci i muri, ma cosa devo fare?  

Ci fumiamo una sigaretta insieme

Lei sfila il cellulare e mi fa vedere la foto di sua figlia;

di colpo riprende colore, un miracolo.

Il senso ritorna, nelle pulizie, nel dolore, nell’umiliazione di lavorare piegati.

—Con lei sei una brava insegnante

Irina finalmente sorride

—Sì, con il mio angelo sì.

¡¿Quién sabe dónde están?!

Las habitaciones se vacían

vuelven anónimas

desinfectadas

parece que nadie

las hubiera ocupado.

Solo los rasguños en la pared

han cuarteado el yeso,

un calendario de fantasmas

marcó los días que pasaron.

Junto a las camas los barrotes,

la sábana, el techo,

un denominador común:

el blanco.

Mis amigos se han ido

amarraron la locura en una rama,

la cuerda es resistente

se desgastará con las estaciones.

Yo espero que llueva

en el desierto que vivo

la tierra está agrietada.

Llegarán las lluvias de agosto

para cubrir las grietas

haciendo florecer

los cactus

que me hacen marchitar.

Chissà Dove Sono?!

Le stanze si svuotano

ritornano anonime

disinfettate

sembra che nessuno

le abbia abitate.

Solo i graffi sui muri

hanno tolto l’intonaco,

un calendario di fantasmi

segnava i giorni passare.

Intorno ai letti le sbarre,

lenzuola, il tetto,

un comune denominatore:

il bianco.

I miei amici sono partiti

hanno legato la follia a un ramo,

la corda è robusta

su usurerà con le stagioni.

Io aspetto che piova

nel deserto che vivo

la terra è crepata.

Saranno i temporali d’agosto

a riempire le fessure

facendo fiorire

i cactus

che mi fanno appassire.

Puras pajas

Estoy harto de leer poemas que no entiendo.
Palabras elegantes
del siglo diecinueve
versos de marfil
que suben como torres
de las que ya no puedo lanzarme.
¡Estoy cansado de terminar un poema
y darme cuenta de que no entendí una mierda!
¿Seré yo el ignorante?, pero ¿quién era el sujeto?
¿y el problema?
La mente se enreda
entre palabras desconocidas y rimas combinadas.
¿Por qué no encuentro poemas
que me hablen como cuatro hombres en un bar?
¿O como el tabaquero
que tiene más anécdotas que mi abuela y mi abuelo
juntos?
Desearía ser fulminado
por una flecha fina
directa
asesina
que me deje
en el último verso
totalmente
desnudo.

Pocche Pippe

Sono stufo di leggere poesie che non riesco a capire.

Parole forbite

ottocentesche

versi in avorio

che salgono come torri

da cui on riesco più a buttarmi.

Sono stanco di finire una poesia  

e realizzare di non aver capito un cazzo!

L’ignorante sarò io, ma chi era il soggetto?

e il problema?

La mente si aggroviglia

tra parole sconosciute e rime combaciate.

Perché non trovo poesie

che mi parlano come quattro uomini al bar?

O il tabaccaio

che ha più aneddoti di mia nonna e mio nonno

messi insieme?

Vorrei essere fulminato

da una freccia fine

diretta

assassina

che mi lasci

all’ultimo verso

totalmente

denudato.

[Tuve que entrar en un manicomio]

Tuve que entrar en un manicomio

para poder escribir lo que quería,

de otra forma la sociedad

no me dejaría el Tiempo.

[Sono dovuto entrare in manicomio]

Sono dovuto entrare in manicomio

per poter scrivere quello che volevo,

altrimenti la società

non mi avrebbe lasciato il Tempo.

Traducción de Hiram Barrios

Ulisse Casartelli. Estudió Filosofía en la universidad de Bolonia y la Maestría en Ciencias de la Salud en el instituto Metanoia en Londres, en el que se graduó además como Psicoterapeuta Integrativo. Fue consejero, educador y formador en cooperativas sociales, granjas, instituciones de capacitación para discapacitados y escuelas. Escribió seis colecciones de poesía: La Barca di Ghiaccio (El barco de hielo), Alba (Alba), Sulle Orme del Nulla (Sobre las huellas de la nada), Erba Nuda (Hierba desnuda), Canzione Stonate (Canción desentonada) y Stanza n. 12 (Habitación n. 12). Alberto Casiraghy le editó dos plaquettes en la editorial Pulcinoelefante: Pensieridall’in-utile (Pensamientos de lo in-útil) y e Respiro (y Respiro). Murió en febrero de 2019, a los 40 años.

Hiram Barrios (Ciudad de México, 1983). Ha traducido poemas de Edoardo Sanguineti, Roberto Roversi, Alda Merini, Bartolo Cattafi y aforismos de Carlo Gragnani, FabrizioCarmagna, RinaldoCaddeo, entre otros. Preparó la antología bilingüe Voces paranoicas. Bitácora inédita, de Eros Alesi (Cuadrivio, 2013) y coordinó, junto a Donato Di Poce, la antología bilingüe Silenziscritti / Silencios escritos (I Quaderni del Bardo, 2020) que compendia la labor aforística de 7 autores mexicanos y 7 italianos. Es autor de los libros de ensayo El monstruo y otras mariposas (Naveluz-UNAM, 2013) y Las otras vanguardias (UANL, 2016). En Apócrifo (Naveluz-UNAM, 2018) reúne sus aforismos.