Les ofrecemos la obra del poeta, traductor y crítico literario argentino Juan Arabia, director de la revista Buenos Aires Poetry.

Juan Arabia

El océano avaro

El océano avaro

Y el que permanece en amor permanece en Dios, o sin él. 

No hay todavía una criatura viva que no haya sido ni buena ni mala.

Defensor de la verdad, Rimbaud trenzó en el cielo su estadía.

Mientras dormía: la brasa de lo que comíamos ayer. 

Voy a ir a Charleville con plata prestada desde el cielo.

Matar al individuo, a la experiencia… Soltar una lágrima. Disimularla.

Vivir en la hermandad del silencio… Perpetuo.

Quiero escribir con el corazón, y olvidar lo que estoy haciendo.

Quiero escribir como el aire es en el mundo.

El océano es avaro, decía el que multiplicó a la ciencia

y la acorraló en una ventana iluminada por el sol:

haciendo explotar los conductos que unen la ballena con el cielo.

Más tarde, la corona no alcanzó la montaña:

y guiñaron el ojo con la complicidad de un padre.

No fueron sus amigos quienes traicionaron

—una o dos ideas despiertas— la primera mañana.

Siempre existe una metáfora que se parece más al propietario de la tierra:

encerrar al animal, dejarlo comer y beber;

no sólo para que reproduzca su piel:

el campo es verde, y dice de qué color es el verde.

Despertando sueños como lo ya vivido.

Comiendo con las puertas cerradas, mucho antes de aprender a cazar.

Cada uno de los vértices esconde una parte del refugio,

del cielo, del campo, de la ciudad.

El ladrillo nació del carbón, mezclado con fuego.

El oro es el invento de unos pocos.

Por el norte de París

Por el norte de París avanzan los negros.

Tienen su luna, sus ovejas, sus piedras.

Y si bien están lejos de los trampolines

de seda de las parisinas de piernas largas,

Rodean al Sena desde el inicio de Saint-Denis,

se juntan de a montones en las estaciones del Metro.

Son negros, son gitanos sin pájaro.

Perdieron su libertad,

hicieron con ella sombreros de paja

para las reinas blancas que prohíben el sol.

Es una ola verde, a la distancia,

interrumpida por costumbres de precios y lana.

La monarquía es más rentable como espectáculo.

Pero los negros avanzan, a pesar de todo.

Avanzan porque la democracia es más fuerte.

Avanzan porque no tienen pájaros.

Y avanzan porque sí…

Un colibrí en la bauhinia

…….En la rama más baja de bauhinia

descansa el negro azul color marino.

El colibrí inadaptable… Púrpura,

como el placer del límite, sediento

como la destructora raíz del sauce:

…….Néctar, Licor, Hachís: como el origen

…….del fuego. En América las flores

…….alimentan legiones… Brota el alga

…….del renacuajo, el grillo sacude banderas.

Ermitaño es el sol, como el maíz,

y el lugar donde el ave del silencio

canta. Inadaptable antes que el hierro,

el carbón, y el vapor de los corsarios,

en la rama más baja de bauhinia:

…….La esclavitud occidental, las ratas.

…….Acá mueren enfermos los sonidos

…….de cacería… Brota el húmedo aire

…….de la brisa en los círculos de rebelión.

…….En la rama más baja de bauhinia

descansa el negro azul color marino.

El colibrí inadaptable… Púrpura,

como el placer del límite, sediento

como la destructora raíz del sauce.

Salida por Charles Boutet

En Parc Pierquin todavía siguen los festejos

por la aparición del santo blanco…

Guirnaldas y pájaros,

húmedos del primer rocío del atardecer,

caen de los árboles sin peso

sobre el silencio de la noche

de la provincia desierta.

¡Pensar que la Place Ducale,

centro y pulmón de la ciudad,

de día es un acueducto infinito

de placeres burgueses!

Por la noche, las carcajadas

persiguen las luces

al estilo Luis XVI:

unos jóvenes bandidos

improvisan el saqueo.

Mientras los cisnes descansan en el Meuse.

Las hojas caen por la Avenue Charles Boutet…

Desalojo de la naturaleza

Bajemos juntos a sentir el desalojo.

Escuchar el viento que se mueve

por encima del trigo:

la aguda guerra de metal.

Un estruendo de plata

corroe lo vivo,

separa a cada una de las cosas

que existen en el mundo.

Caen ahora los primeras gotas.

La fiera tormenta confederada

se afianza para siempre

dentro de los muros de las ciudades.

Colibríes del tejado

Era en la bahuinia y no en esas antiguas
ciudades en las que algunos de los
nuestros moría por su corazón
donde uno debía encontrar los rudimentarios
puentes de su irregular existencia
                                                 la eternidad
o los imposibles lugares inhabitados
de la cordillera, hemisferio
de oscuros antecedentes comerciales
tierra de pobres, lo más alto del cielo,
pellejo del mar y de la uva
rompiendo la orilla de sal
junto a los nuevos y salvajes vientos
en distintas formas de combate y de vida.

Literatura de límites II

No hay que partir, ahora
los límites desaparecieron
como lobos dentro de un
…………..desierto de lana.
De Cuba llegaron noticias
sin filtro: los aparatos Oxford
se ahogaron junto a sus cuerpos
…….,…en la superficie del agua.

De este lado, aunque expulsados,
los límites encarnaron
esta contradicción tomando sus cuerpos:
enloqueciendo uno en Santiago,
otro subrayando prensa oficial.
………………………CONTRAPOESÍA.
…………………..Enrique y David.

Porque sólo se tienen
en cuenta los crímenes del norte.
Sólo se asesina a los poetas del norte.

Del sur emisario, perro que lame
sus sobras, ningún abogado
ninguna certeza. Ginsberg pidiendo
………………cocaína en Santiago
Lowell meando, sin el consentimiento
de estas flores, la casa de uno,
mierda confesionalista
……………………eructo del gringo
Páginas y páginas de hijos de puta.

Del francés se conserva el malditismo oficial,
su tumba es secreta. Los españoles
……………………dañaron las huertas
del mundo, hoy bien llamadas
tierras latinoamericanas.

Y el juego del sur, corresponsal
oficial de la DEPENDENCIA,
promocionando literatura LEGAL,
los límites bajaron sus pantalones
matando al mismo hombre
esquina de San Juan y Entre Ríos,
mierda que llaman literatura,
mierda que huele siempre al mismo prócer,
chacales de la cultura y del bienestar neurótico
que promociona de todo menos la verdad
hecha juego en la academia
críticamente cínica, predecible,
subsidiada tiernamente en sueldos
críticos del fin de mes
hoy tu héroe se recicla de forma indefinida
sin sanción, sin peligro de muerte,
con viajes asegurados
estrella de todo menos del castigado
………………suelo, tierra de la eternidad.

Presencia

Y a esos lunáticos de la noche académica

una presencia de escarabajos

los corroe porque no han visto la tierra

                              ni el horizonte

les rentiers du vivant que nous sommes

                               y otros lunáticos rentistas

juglar, festival de mil hojas,

Columbus de la prensa que asfixia

                              pétalos encadenados

huertas oscuras domesticadas

descendre d’une colonisation dont il descend

del no leído en latinoamérica

porque no desciende y desaloja,

y no leído finalmente por el ogro

                       y el profético destino

        MA IN TERRE SELVAGGE… 

Vuelto al centro de circulosos,

                      hijos de un rey,

poetas de la experiencia, hijos de un rey,

condenado a invernales alacranes

sueños de gringos que los defecan

                      y devuelven finalmente

como cuerpos arrinconados en fosas comunes

Ils sont les stricts secrétaires…

Mientras unos jóvenes vomitan en el Meuse,

y otros lloran, como Arnaut Daniel, y van cantando.

Sextina: defensa al trobar clus

“dash down to the nut of the seas…”

Dylan Thomas

I.

Esos bardos que imitan a los pájaros

silvestres, siempre olvidan que las jaulas

cercan los aires más puros, la tierra

se seca, y así la flor debe cantar

y restringir su luz, donde malezas

bailan hacia el unísono del sol.

II.

Escriben sometidos bajo el sol

esos bardos que imitan a los pájaros

creyendo que es canción y no malezas

lo que consiguen por cercar en jaulas

sus palabras, en vez de así cantar

oscuro, como el sauco de la tierra.

III.

Hermética y cercada está la tierra

donde las uvas mueren bajo el sol

y en vez de abrir las pieles del cantar

oscuro y prisionero, como pájaros,

los juglares dan cuerdas con sus jaulas

respetando el placer de las malezas.

IV.

La canción del juglar para malezas,

que digiere el crujido de la tierra,

y encierra al vértigo en serenas jaulas,

muerta estirpe quemada por el sol,

maldiciendo el sonido de los pájaros

y la confusa nuez de su cantar.

V.

Y es por ese liviano y leu cantar

que abunda el coro estéril de malezas

silenciando el trobar ric de los pájaros

abriendo las prisiones de la tierra.

Que una estación cualquiera ordene al sol

dónde abolir el coro de sus jaulas.

VI.

Defecando la espuma de sus jaulas

escucho con orgullo al clus cantar,

pieles oscurecidas de otro sol,

incómoda canción para malezas.

Que otros versos sacudan a la tierra

y hagan nido en el néctar de los pájaros.

VII.

Así cantan los pájaros sin jaulas,

invirtiendo en la tierra el clus cantar,

donde rugen malezas bajo el sol.

Purgatorio crane

Exile is thus a purgatory 

Toma este mar cuyo diapasón toca las campanas

de oraciones en papiros de plata nevada.

El exilio es así un purgatorio, donde Dante se amarra.

Átennos entonces al tiempo,

con estaciones claras, Déja s´agitent!

junto a los trovadores de las barcas.

No nos arrimemos a ninguna orilla,

                             dijo el jefe,

hasta que la amplia mirada del paraíso

sea correspondido con el vórtice de nuestras almas.

Juan Arabia (Buenos Aires, 1983), es poeta, traductor y crítico literario. Entre sus títulos más recientes se encuentran: Il Nemico dei Thirties (Samuele Editore, Collana Scilla, 2017), Desalojo de la naturaleza (Buenos Aires Poetry, 2018) y L´Océan Avare (Al Manar, Voix Vives de Méditerranée en Méditerranée, 2018). Egresado de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires, actualmente es el director del proyecto cultural y literario Buenos Aires Poetry.