Poeta y periodista, profesora, también una activista por los derechos y libertades de las mujeres mauritanas y de todo el mundo, nos ofrece poemas que publicamos en francés y en español.
Mariem Derwich, Mauritania. Poeta y periodista, hija de padre mauritano y madre francesa, reconoce no sólo el mestizaje, sino la pluralidad de identidades en su persona. Estudió en Mauritania y Francia, donde ha laborado en la enseñanza, pero radica en su país natal. Es reconocida también por su activismo en favor de las luchas emancipadoras de la mujer. En el 2014 publicó Mille et un Je ( Mil y un yo), ÉditionS 5/21, Nouakchott.
Traducción del francés: Ánder Leyva y José Angel Leyva
Mi grano de arena
Puse un grano de arena sobre el alba que arriba,
escuché la canción del que llama,
plegaria naciente y el cielo se abre…
En la dulzura de la ciudad aún dormida,
sembré mi grano de arena
Puse un grano de arena en la puerta de mi boca,
amplió los cuentos de los hombres,
paredes abiertas al interior…
En el cuerpo de los balbucientes amodorrados a la mitad de sus sueños
sembré mi grano de arena
Puse un grano de arena en el cuello de la estrella,
escuché a la noche murmurar a la ciudad adormecida
palabras de lo que no existe …
En la espera de la mujer que parte, espejos y porfía,
Sembré mi grano de arena
Puse un grano de arena, en la duna tumbado,
dio vueltas y se multiplicó, hombre convertido en niño,
historia de un alfabeto que enjambra sus letras
En el esplendor de un crepúsculo, al ruido de las olas,
sembré mi grano de arena.
En el lento y profundo latido del universo
mi grano de arena se convirtió en risas y danzas y fuego fatuo,
dibujó el libro de la cosas que no se dicen,
esas que solo se murmuran en la oscuridad, dormidos,
a los sueños de gigantes atrapados,
En la mirada que se abre a los mapas del mundo,
sembré mi grano de arena
Al hombre que reza, al hombre de ojos tristes, al hombre que implora,
ofrecí mi grano de arena convertido en latido del alma,
ese pequeñito grano de arena
ese pequeñito grano de arena
En el silencio de una casa de los vientos, desplegada en la inmensidad,
sembré mi grano de arena
Mi grano de arena, pequeñito, pequeñito, frágil fantasma,
lo siembro a tu rostro, en mis manos convertidas en libro,
lo dormí en mi lengua para que no muera
En la beatitud de un espacio mágico,
sembré mi grano de arena de muros blancos,
para que te cuente, una y otra vez, los silencios de lo amplio,
los silencios de las lejanías que tenemos adentro,
los silencios del vacío
Y la canción de esa que te habla…
MON GRAIN DE SABLE
J’ai posé un grain de sable sur l’aube qui vient,
écouté la chanson de celui qui appelle,
prière enfantement et le ciel qui s’ouvre…
Dans la douceur de la ville qui dort encore,
j’ai semé mon grain de sable,
J’ai posé un grain de sable à la porte de ma bouche,
il a déroulé les contes des hommes,
murs ouverts sur l’intérieur…
Dans le corps des balbutiants assoupis au mitan de leurs rêves
j’ai semé mon grain de sable
J’ai posé un grain de sable au cou de l’étoile,
entendu la nuit murmurer la ville endormie,
les mots de ce qui n’est …
Dans l’attente de la femme qui part, miroirs et tessons,
j’ai semé mon grain de sable
J’ai posé un grain de sable, à la dune allongé,
il a roulé et s’est multiplié, homme devenu enfant,
histoire d’un alphabet qui essaime ses lettres
Dans la splendeur d’un crépuscule, au bruit des vagues,
j’ai semé mon grain de sable
Dans le lent et profond battement de coeur de l’univers,
mon grain de sable est devenu rires et danses et feu follet
il a dessiné le livre des choses que l’on ne dit pas,
celles que l’on ne murmure qu’à l’obscurité, endormis,
aux rêves des géants accrochés,
Dans le regard qui s’ouvre aux cartes des mondes,
j’ai semé mon grain de sable
A l’homme qui prie, à l’homme aux yeux tristes, à l’homme qui implore,
j’ai offert mon grain de sable devenu battement d’âme,
j’ai posé ce tout petit grain de sable au milieu de sa poitrine,
ce tout petit grain de sable
ce tout petit grain de sable
Dans le silence d’une maison des vents, à l’immensité déployée,
j’ai semé mon grain de sable
Mon grain de sable, tout petit, tout petit, fantôme fragile,
je le sème à ton visage en mes mains devenues livre,
je l’ai endormi en ma langue pour qu’il ne meurt pas,
Dans la béatitude d’un espace magique,
j’ai semé mon grain de sable aux murs blancs,
pour qu’il te raconte, encore et encore, les silences des larges,
les silences des lointains en nous,
les silences des néants
et la chanson de celle qui te parle…
( Poème inédit)
El mar, el mar y tus ojos…
En la noche que renace y renace
Infinito de una estrella jamás igual a otra
en la claridad de la luna
allá, muy allá, allá desde lejos,
en un sueño que duerme y se mira soñar
el mar, el mar y tus ojos, el mar y tus ojos
alargo en mi lengua todas mis palabras desde los silencios
las pongo en tu piel, lejos,
lejos el mar, el mar y tus ojos, el mar y tus ojos
Quizás abrirás tu mano
y liberarás
el viento
la arena hasta mis pies
la poesía
el amor en la punta de tus dedos
la canción de las letras
y la música de una confesión
El mar, el mar y tus ojos, el mar y tus ojos
Me duermo a tu costado
para que tu vida me susurre lo que hay detrás del horizonte
en el olor salino de una noche ofrecida a la memoria
el mar, el mar y tus ojos dan un impulso a los viajes
un hombre en eso que baila en él
una mujer en el alba de los tiempos y las noches y los crepúsculos y las auroras
un cuento amoroso a los niños extraviados
El mar, el mar y tus ojos, el mar y tus ojos
Abro tus párpados con la punta de mis palabras
un resplandor de niebla como ofrenda
una nota, una sola,
el mar, el mar y tus ojos,
el mar y tus ojos y una memoria impresa en el cielo
la mujer que te ama en su cabellera alborotada
el hombre que hizo de sus manos una lánguida pavana
El mar, el mar y tus ojos, el mar y tus ojos
Allá gira la cara hacia él
y yo lo reinvento, un mar y sus ojos, un mar y sus ojos
Así en mi noche de ausencia, el mar y sus ojos
depositando una sola gota de agua,
la del mar y sus ojos
la del mar y sus ojos
la del mar y sus ojos
En tu amor y amor
un mar en tus ojos
Te eternizo
La mer, la mer et tes yeux…
Dans la nuit qui renaît et renaît
infini d’une étoile à jamais pareille à jamais autre
dans la clarté de la lune
là bas, si là bas, là bas des lointains
dans un rêve qui dort et se regarde rêver
la mer, la mer et tes yeux, la mer et tes yeux
j’allonge à ma langue tous mes mots des silences
je les pose à ta peau, lointains,
lointain la mer, la mer et tes yeux, la mer et tes yeux
Peut-être ouvriras-tu ta main
et libéreras
le vent
le sable à mes pieds
la poésie
l’amour au bout des doigts
la chanson des lettres
et la musique d’un aveu
La mer, la mer et tes yeux, la mer et tes yeux
Je m’endors aux bords de toi
pour que ta vie me murmure ce qu’il y a derrière l’horizon
dans la senteur salée d’une nuit offerte à la mémoire
la mer, la mer et tes yeux rendent une vague aux voyages
un homme à ce qui danse en lui
une femme à l’aube des temps et des nuits et des crépuscules
et des aurores un conte amoureux aux enfants perdus
La mer, la mer et tes yeux, la mer et tes yeux
J’ouvre tes paupières du bout de mes mots
un éclat de brume pour offrande
une note, une seule,
la mer, la mer et tes yeux,
la mer et tes yeux et une mémoire imprime au ciel
la femme qui t’aime en sa chevelure déployée
l’homme qui a fait de ses mains une pavane alanguie
La mer, la mer et tes yeux, la mer et tes yeux
Là bas il tourne le visage en lui
et moi je le ré invente, une mer et ses yeux, une mer et ses yeux
Pour qu’à ma nuit de l’absence, la mer et ses yeux
déposent une seule goutte d’eau,
celle de la mer et ses yeux
celle de la mer et tes yeux
celle de la mer et mes yeux
À t’amour et amour
une mer en tes yeux
Je t’infini….
( Poème inédit)
Lo efímero y la silueta
Te bailaré lo efímero sobre la duna dormida
el imperceptible rastro
el viento que borra, caricia susurrante,
las notas sueltas, fugitivas de las historias de antaño
te bailaré la luz de la luna
la silueta parpadeante
en el fuego aletargado,
ese que murmura el hombre cuando duerme
Te bailaré las palmeras en el cielo recortado
le nube en la mirada de los pastores,
los gestos bosquejados y quienes se fueron,
la manzana puesta al sol, desaparecida
Te bailaré entre la respiración,
los crepúsculos, el instante perfecto,
le plenitud de aquí
cuando otros hablen de mañana
Te bailaré en otro lado, el horizonte en renacimiento,
el lugar secreto del hombre que expira,
Esto será apenas visible,
silencio
Te bailaré los caminos y los desiertos,
una palabra balbucida sobre el párpado de la noche,
que todo se fuga, todo queda,
que no es de batalla eso que se lleva
Te bailaré
Te bailaré la extravagancia del mar,
la gota de agua dibujada,
la ola que hace los mundos,
la marca de tu pie sobre la arena mojada
Te bailaré las brumas que dan fulgor a los ojos,
El silencio de las cosas, el canto de los mundos,
los animales del alba y los primeros estremecimientos,
la belleza de lo que es y la silueta temblorosa de tu hombre
Te bailaré los colores puestos en los apenas descubiertos,
los libros que jamás serán escritos,
la poesía aprisionada en la mano,
las palabras y las aves, la huella y la nada
Y, en medio de la noche del mundo,
la hora azul, la de los hombres envueltos en plegarias,
la inmensidad de eso que se escucha.
Te bailaré lo efímero y la silueta
(Poema aparecido en 120 sombras de África, antología, Ediciones Bruno Doucey, 2017)
L’ÉPHÉMÈRE ET LA SILHOUETTE
Je te danserai l’éphémère sur la dune endormi
l’imperceptible de la trace
le vent qui efface, caresse chuchotée,
les notes envolées, fugitives des histoires d’antan
Je te danserai la lumière de la lune
la silhouette tremblotante
au feu assoupie,
ce que murmure l’homme quand il rêve
Je te danserai les palmiers au ciel découpés
le nuage dans le regard des bergers,
les gestes esquissés et qui s’en sont allés,
la paume au sol posée, disparue
Je te danserai l’entre souffle,
les crépuscules, l’instant parfait,
la plénitude d’ici
quand d’autres parlent de demain
Je te danserai l’ailleurs, l’horizon en renaissances,
le lieu secret de l’homme qui s’expire,
il y aura cet à peine visible,
silences
Je te danserai les pistes et les déserts,
un mot balbutié sur la paupière de la nuit,
que tout s’enfuit, que tout reste,
qu’il n’est de battement que celui que l’on porte
Je te danserai la flamboyance de la mer,
la goutte d’eau puisée,
la vague qui fait les mondes,
l’empreinte de ton pied sur le sable mouillé
Je te danserai les brumes qui rendent aux yeux la fulgurance,
le silence des choses, les chants des mondes,
les animaux de l’aube et les premiers frissons,
la beauté de ce qui est et la silhouette tremblée de toi homme
Je te danserai les couleurs mises aux à peine rencontrés,
les livres que l’on n’écrira jamais,
la poésie enfermée dans la main,
les mots et les oiseaux, la trace et le rien
Et, au milieu de la nuit du monde,
l’heure bleue, celle des hommes enroulés en prières,
l’immensité de ce qui s’écoute,
Je te danserai l’éphémère et la silhouette.…
( Poème paru dans « 120 nuances d’Afrique, anthologie », Editions Bruno DOUCEY, 2017)