La artista plástica y crítica Sol Álvarez nos aproxima al discurso curatorial de Luis Rius Caso, a proposito de la exposición: «La Ciudad de México en el arte. Travesía de ocho siglos», en el Museo del CDMX.

El pensamiento complejo de Edgar Morin en

la estética curatorial de Luis Rius Caso

La Ciudad de México en el arte. Travesía de ocho siglos

Salas de arte contemporáneo

Museo de la Ciudad de México

Nota al lector

El artículo que se presenta expone la secuencia de planteamientos teóricos llevados a la praxis, en la curaduría de Luis Rius Caso, a lo largo de varios meses, entre 2016 y 2017, para el Museo de la Ciudad de México, bajo la dirección de José María Espinasa, en la magna exhibición La ciudad de México en el arte. Travesía de ocho siglos. El resultado de este arduo de interesante trabajo se muestra al público interesado en el lapso de noviembre de 2017 y abril de 2018.

A continuación se aborda la manera en que el curador fue desarrollando el proceso de muestra artística, de una manera francamente inteligente e innovadora, a partir de lo cual, logró, con éxito, aplicar conceptos del pensamiento complejo de Edgar Morin, en particular el de principio dialógico.

La postura desde la cual escribo es la de haber colaborado como asistente de Luis, a quien dedico este artículo con cariño y agradecimiento por su guía y enseñanza.

Semblanza

Historiador egresado de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, con diversos estudios de especialización en historia e historiografía del arte, tanto en el Cenidiap como en otras instituciones de México y el extranjero. Desde 1987 es investigador del Centro Nacional de Investigación, Documentación e Información de Artes Plásticas del INBA, donde ha desarrollado las líneas de investigación de historia de la crítica e historia del arte en México; diseños de modelos para la enseñanza de la historia del arte y de las ideas estéticas en Escuelas y Centros de Educación Superior, y de curaduría y crítica del arte contemporáneo. Desde 1984 ha realizado múltiples curadurías y publicado crítica en diversos periódicos y revistas especializadas. Es coautor de una treintena de libros y catálogos, así como de tres libros sobre acervos patrimoniales. Fue director del Cenidiap (1992-2000) y profesor en la Escuela Superior de Artes de Yucatán y de la Escuela Nacional de Pintura, Escultura y Grabado (La Esmeralda), entre otras. Recibió el primer Premio de Ensayo de la Sección de Crítica de Arte del INBA en 1982; el Premio Cuauhtémoc de Artes en 1987y el primer lugar del Premio al Desempeño Académico en Investigación en 2007 otorgado por el Instituto Nacional de Bellas Artes.

Fue director de la licenciatura de artes visuales de la Escuela Superior de Artes de Yucatán, la ESAY, en tiempos recientes, y actualmente dirige los museos Mural Diego Rivera y el Casa Estudio Diego Rivera y Frida Kahlo.

Prolegómenos

La interpretación plástica que lleva como tema La Ciudad de México contiene en la presente propuesta curatorial, creada por el comisario1 Luis Rius Caso, la posibilidad de enfocar la obra que se presenta a partir de una visión poli semántica. Los trabajos artísticos que componen la selección que se postuló son, en primera instancia, documentos estéticos que parten de la idea del arte como documento histórico.

El significado que se desprende del proceso creativo de cada artista otorga productos concretos capaces de generar interpretaciones, tanto tradicionales, como flamantes sobre el mosaico cultural que plantea la Ciudad de México.

La inclusión curatorial de los documentos plásticos, los cuales componen la trama de la labor comisarial de las salas dedicadas a arte contemporáneo, legitiman la justificación del método que Luis Rius Caso eligió como premisa del aparato crítico que patentó en su dirección curatorial. Es debido a ello, que los artistas que componen la base de su selección, conforman, conjuntamente la base de una iconografía plural e inclusiva. Su variedad emana fuerza.

El punto de partida de Rius Caso en su comisaría es metodológico. El estudio del método contiene un aparato crítico formal, académico. Éste aborda la interpretación de una problemática apocalíptica en la que la división de las culturas que componen la vida cotidiana de la Ciudad de México funciona como ecos y reflejos del movimiento latente de la urbe. La conclusión patenta la idea de mosaico cosmopolita.

En la vida cultural de la Ciudad de México contemporáneo existen actividades que definen culturalmente específicas áreas del arte que se produce en relación con el tema rector de este trabajo. En el momento en que el área dirigida por Luis Rius se encontró en total disposición para entrar en contacto con el espectador que acude al museo, como ocurrió en este caso,  se erigió la recepción artística institucional con su más ferviente respuesta a la producción de arte sobre el tema. Es ahí donde se completa el ciclo “emisor receptor” y retro alimentación. En la propuesta curatorial de Rius Caso, los atributos autónomos conducen al inherente acceso de interpretaciones poli semánticas de cada una de las obras, así como de su conjunto.

Luis Rius Caso y El método, de Edgar Morin aplicado a la museología

Los valores éticos y estéticos de la humanidad se transforman hoy en día a pasos gigantescos. Ante los cambios se torna necesario tomar en cuenta formas innovadoras que logren explicar los lenguajes artísticos contemporáneos.

Los postulados filosóficos de Edgar Morin, gran pensador del siglo pasado, son dignos de tomarse en cuenta para comprender, a partir de su obra El Método2 la complejidad de nuestro mundo y en particular, aplicarlos al entorno de las artes plásticas y sus formas de exhibición.

Con base en el mapa del pensamiento complejo, de Morin, es que Luis Rius Caso ha estructurado la muestra que corresponde al arte contemporáneo, que hoy se exhibe en el Museo de la Ciudad de México, a partir del tema de nuestra urbe.

El pensamiento complejo, concepto teórico de base, que propone Edgar Morin, en El Método, convoca al conocimiento mediante un camino que se conforma de estrategias, las cuales se ponen a sí mismas a prueba en cada paso. A la vez se ven modificadas por el pensamiento dialógico, que es el andar mismo, de esta manera la estrategia de un inicio se reinventa, ya que el pensamiento dialógico es una herramienta generativa de sus propias estrategias. Se trata de ese conocimiento que nos ayuda a conocer.

Así, la estrategia de origen que se utilizó en la curaduría bajo la dirección de Luis Rius Caso, quien acertadamente eligió voltear la mirada hacia los principios generativos y las estrategias del método, bases teóricas con solidez irrefutable, ofrece una directriz con calidad a su equipo de labor cultural en su trayecto, hasta lograr el resultado que aquí se presenta: la fase de exhibición.

El trayecto de la curaduría toma en cuenta “el principio sistémico u organizacional”3, el cual le permitió relacionar el conocimiento de las partes con el conocimiento del todo y vice versa. En relación con este principio, la estrategia de Luis Rius Caso se basa justamente en el todo concebido como el conjunto de piezas plásticas que se reconocen como representativas del tema de la exhibición en el arte contemporáneo por sus vertientes innovadoras, originalidad y propuesta. Las partes, en este caso, son los propios creadores.  Relevante, en el método empleado Rius, el ampliar el horizonte concebido en un inicio como el todo, con objeto de llegar a nuevas partes, antes no tan conocidas o no conocidas del todo, lo cual dio como resultado un nuevo todo moriniano.

Otro de los conceptos en los que Rius Caso basa su dirección curatorial es el “principio hologramático”4 y lo lleva a cabo de la siguiente manera. Si dicho principio plantea que en toda organización compleja, no sólo la parte está en el todo, sino también el todo se encuentra en la parte, por lo tanto, al transferir esta postura de la teoría a la praxis, Rius logra concebir a cada artista, es decir, a cada parte, como un individuo que lleva dentro de su seno la presencia de la sociedad de la que forma parte, o sea, el todo. En la sociedad se encuentran presentes las formas culturales como la expresión, el lenguaje, el arte, las normas, los reglamentos. Ello se refleja en las piezas que pertenecen a la fase de selección curatorial. Es necesario tomar en cuenta que en el pensamiento complejo de Edgar Morin el todo se impone como un súper ego  que de alguna manera somete a la parte influenciándola. De esta manera, si se pone atención, podemos percibir, pasando de la experiencia estética aun ángulo analítico, la manera en que cada artista posee un punto de vista, y único, en su obra, dependiendo de qué parte del todo refleja en su visión creativa del tema central de la exposición que aquí se presenta: la Ciudad de México.5

Una tercera fase de la comisaría de Luis, que se basa en el planteamiento teórico de Edgar Morin es el “principio de retroactividad”6, donde se rompe con la causalidad lineal que se reduce a causa y efecto. En cambio, en el principio de Morin, la causa no solamente actúa sobre el efecto, sino que el efecto retro actúa con nueva información nueva sobre la causa. Ello permite una autonomía organizacional sobre el sistema, en este caso. Esta fase se asocia con la manera en que se concibe la estrategia museística de influencia de la exhibición, o sea la causa sobre los espectadores, es decir, el efecto,  que acuden a la exhibición.

Un postulado importante en la filosofía de Edgar Morin es el principio dialógico, el cual concibe en un mismo espacio  lógicas que se complementan y se excluyen. Este principio teórico trasladado al ámbito de la praxis del Museo de la Ciudad de México, implica, mediante la curaduría de Luis Rius Caso, que el espacio museístico contiene las lógicas distintas de los artistas entre sí. Ello se puede ver por la variedad de los puntos de vista sobre la Ciudad de México en las piezas de los diversos creadores plásticos. Así, las asociaciones de la curaduría sobre las piezas pueden ser complementarias, concurrentes o antagónicas.7 El concepto que se acaba de mencionar  resulta  necesario para la existencia,  el funcionamiento y el desarrollo de un fenómeno organizado a partir de los conceptos de pensamiento complejo de Edgar Morin.

Principio dialógico de Morin y museografía de Rius Caso

Con objeto de comprender el principio dialógico dentro de la postura filosófica de Edgar Morin resulta necesario abordar el Pensamiento complejo, el cual busca contrariar su paradigma y para ello, crea conceptos. El resultado es la re significación de las nociones que pueden llegar a trasgredir el concepto y la estrategia de un sistema organizacional en su origen. Se torna, entonces, necesario establecer categorías de análisis, donde cada categoría compleja contiene un sistema de organización y dicho sistema es al tiempo una herramienta base del pensamiento complejo.

Hay que tomar en cuenta que el pensamiento complejo se encuentra constreñido a percibir y concebir de manera organizacional la realidad. Para lograrlo, hace uso de su abstracción y asimismo logra que su producción de conocimiento sea construido a partir de la referencia de un contexto en específico. Es posible aplicar la noción conceptual que aquí se presenta de inicio a la museografía de la exhibición sobre arte contemporáneo donde el tema es la Ciudad de México. Por ejemplo, a pesar de que exista un tema que une, cual común denominador, las obras que presenta la curaduría de Luis Rius Caso, cada una de éstas presenta un punto de vista distinto ya que parte de un conocimiento específico de cada artista plástico que ha construido su propia referencia proveniente de un contexto muy particular, el cual abarca varios sistemas organizacionales a la vez, ya que hay distintos tipos de sociedades dentro de la misma ciudad de México, y tomemos en cuenta al contexto justo como lo hace Morin, es decir, que atañe a los rubros cerebral, social y espiritual.

En un momento dado, por razones específicas, el pensamiento complejo recrea una nueva organización sistémica asociando las nuevas partes que ahora se unen al todo, y por lo tanto han dejado de fungir como agentes trasgresores a la idea de origen. Esta nueva noción se ve obligada a crear nuevas formas de interpretar la realidad y estas formas resultan en principio inclusivas, ya que incorporan aquello que antes era externo al sistema.

Así que el pensamiento complejo busca integrar y globalizar en el momento en que religa las partes al todo, y sin embargo, Morin es el primero en aceptar que es imposible conocer al mundo entero.  En el entorno de la curaduría del Museo de la Ciudad de México, por más que se intentara mostrar al público todas las posturas plásticas acerca de la urbe en cuestión, sería imposible, y eso es algo que se entiende, cuando Rius Caso aplica, al proceso particular, la filosofía de Edgar Morin.

Hay que ser conscientes de que el pensamiento complejo intenta asumir el desafío que le proponen la incertidumbre y la contradicción. A partir de este punto nos vamos acercando al principio dialógico, el cual se ocupa del conocimiento, une o pone en relación ideas y lógicas antagónicas, es decir, que se excluyen mutuamente y que a la vez son inseparables dentro de la realidad o fenómeno en que se desarrollan. Una de sus características es que mediante las asociaciones, conexiones y enunciados que crea, existen contradicciones que se conciben como dimensiones articuladas de la misma esencia. Por ejemplo se puede concebir a la Ciudad de México como una ciudad inacabada y a la vez moderna, y se habla acerca de la misma ciudad; se puede hablar de la tradición y la novedad en la misma ciudad. Existe en la curaduría para el Museo de la Ciudad de México obra plástica contemporánea que refleja el pasado prehispánico y otra que se centra en ámbitos históricos actuales. El principio dialógico brinda de movimiento al pensamiento complejo.

La Ciudad de México, al poseer contenidos tan diversos, y varios de ellos con relaciones antagónicas, es reflejada por obras plásticas en la curaduría. Es posible detectar los antagónicos, ya que se exhiben juntos. Museográficamente esto permite al espectador la posibilidad de dejarse guiar por los conceptos establecidos en el guión museológico, conceptos concretizados en la praxis que implica la museografía.

La complejidad es el tejido de acciones, interacciones, eventos, retroacciones determinaciones, azares que constituyen el mundo fenoménico y que presentan la paradójica relación de lo uno con lo múltiple. Mediante el principio dialógico dicho tejido comienza a tener forma en el momento en que se establece la diferencia entre la complejidad ligada al desorden y la ligada a contradicciones lógicas. Este proceso incluso se puede aplicar a los contenidos temáticos de obra plástica en la curaduría y su mismo proceso cronológico: desde el momento en que se recibe la obra puede presentarse como caótico o desordenado,8 pero al poco tiempo, al revisar el guión museológico se va dando el recorrido de la entropía, el cual establece un nuevo orden, lo que deriva en la museografía como resultado para la exhibición. Esto avala que la complejidad no implica una complicación.

Así, la museografía refleja los principios del pensamiento complejo y en particular del principio dialógico, mismos que se establecieron teóricamente en el guión museológico. Esto se logra al colocar las piezas de la exposición, en el mismo espacio mental, que viene a ser la sala, con base en asociaciones complejas, que pueden ser complementarias, concurrentes o antagónicas, lo cual, fue aplicado por Luis Rius Caso al llevar a cabo el desarrollo el fenómeno organizado, que es la exhibición. Esto define al guión como conceptual, más que como cronológico, y por supuesto, como temático, ya que gira en torno a las representaciones de la Ciudad de México.

Resulta fundamental, poder describir la dinámica de un sistema complejo, ya que es ahí donde entra el principio dialógico, ya que éste enfoca al pensamiento a la detección de contradicciones y lo hace bajo la idea de “unidualidad compleja” entre dos términos; significa que estos son inalienables e irreductibles. Ahora bien, ya que cada uno por su parte resulta insuficiente es necesario relacionarlos, por medio de uno se comprende la naturaleza del otro, como es imposible separarles nítidamente, fluyen juntos.

Con objeto de explicar lo que se acaba de mencionar se puede poner como ejemplo la idea de desarrollo, aplicable al desarrollo de la Ciudad de México, el cual se puede ver en ciertas piezas de la exhibición. Varias partituras ideológicas de las segunda mitad del siglo XX se resguardaron en el concepto de desarrollo, digamos que es la idea madre del paradigma occidental de progreso. En otras palabras, el desarrollo supone asegurar el progreso y este último al desarrollo. Sin embargo, existe el mito global de que las sociedades que obtienen un nivel adecuado de industrialización alcanzan el bienestar para su población. Esta idea posee su revés de la moneda en el inicio del siglo XXI donde se torna evidente la planetarización del malestar social y las expresiones de protestas generalizadas, mismas que se dan en planos locales. Por ejemplo, ciertas obras que proponen la revisión de Cristina Híjar en sus videos y la explicación de los mismos reflejan estas contradicciones en el plano socio económico de la Ciudad de México.

Al establecer que el principio dialógico se refiere al diálogo, se establece asimismo una relación entre los conceptos que dialogan y se entabla una comunicación con sentido. La museografía de la parte de la exhibición del Museo de la Ciudad de México que se encarga de arte contemporáneo toma en cuenta al principio dialógico de Morin como el eje del diálogo que se entabla entre las piezas que componen la curaduría. Ya que el principio dialógico emerge del seno de las contradicciones, incluso desde el punto de vista ético, donde se entiende la diversidad como un valor, se contrapone el concepto de dependencia con el de autonomía. Algunas de las contradicciones que se viven como complementarias abordan los siguientes términos: orden/desorden, amor/odio, lo uno/lo diverso, lo particular/lo universal, dinamismo/estabilidad, análogo/digital, autonomía/dependencia, cercano/lejano. Hay que tomar en cuenta que en el principio dialógico la complementariedad se define sobre la base de la conexión, de la contribución de uno a lo que el otro no tiene.

En su introducción al pensamiento complejo, Edgar Morin expresa que los términos complementario y antagónico permiten mantener la dualidad dentro de la unidad. Si la idea es que una vez realizado el guión museológico a partir de la selección de la obra, se realice el guión museográfico y la museografía. Una idea que sugiere un trayecto al espectador puede ser un recorrido conceptual por la Ciudad de México a partir de presentar aquello que hace factible el acceso a la información que lleva la organización museográfica de la muestra. Dicha idea presenta la complementariedad entre la permanencia y el cambio, lo cual conduce a la estabilidad. Así, partiendo de esta estructura dialógica es que la museografía de Luis Rius Caso propone cautela en cuanto a los dispositivos de diseño para que no compitan con las piezas mismas.

La idea que sustenta el mensaje del guión museológico se traduce en el plano físico concreto en la museografía. Si el mensaje para el público espectador es que la Ciudad de México existe como unidad, entonces esta unidad es contenedor  y contenido a la vez. En la museografía la unidad es la sala, y conceptualmente es la Ciudad de México. Toda unidad contiene, dentro de sí, la existencia de múltiples posturas ambivalentes, duales, antagónicas, complementarias; éstas en el plano de lo concreto son las piezas. De la estructura en la que las piezas sean ubicadas físicamente por la museográfica y la manera en que se usen los recursos de la misma, tales como color en las paredes, iluminación, es que se logrará el mensaje que lleva implícita la idea de que la Ciudad de México, cual estructura sistémica organizacional presenta en su seno contradicciones que son puestas a la vista del espectador mediante la aplicación del principio dialógico. En este sentido, la museografía resulta dinámica.

En la práctica resulta más o menos de la siguiente manera, en el diseño de la exhibición la esencia del trabajo es el concepto y el mensaje. A partir del cuerpo de obras acompañadas de su ficha técnica y textos, el guión museológico delimita el contexto, con el tema, es decir, la esencia del mensaje. Esa idea, en la exhibición de arte contemporáneo sobre la Ciudad de México, se puede traducir como un recorrido por la ciudad misma. De ahí,  la idea de los artefactos de iluminación que ayudan a otorgar al entorno una atmósfera particular, por ejemplo, ahí es donde el espectador se puede percibir sensorialmente la complementariedad entre permanencia y cambio en el transcurso histórico de la Ciudad de México, concepto representado por ciertas piezas que dialogan entre sí y esto se hace ver por la manera en que se encuentran colocadas por la museografía.

En la museografía de Luis Rius Caso se encuentra una serie de elementos que influye en la percepción del espectador y que pueden delimitar una barrera, establecer espacios y proponer un gusto estético particular. Es a partir de estos elementos, que rodean el contexto en el que se propone el ambiente alrededor de las piezas, que se da el diálogo acerca de un tema en particular, y  es la base de la manera en que el espectador obtiene su experiencia estética, que es lo primero que viene a través de su experiencia sensorial estética: le gusta o no le gusta. Inmediatamente después de esto comienza a operar la mente con objeto de indagar de qué se trata. Es ahí donde se filtra sutilmente el principio dialógico; se trata de la propuesta de una determinada contradicción en un determinado ámbito cuyo referente es equis situación de la Ciudad de México, lo cual se representa en las piezas que, mediante el principio dialógico hablan, ríen, gritan, patalean, defienden posiciones, recuerdan historias del pasado, muestran furia, desean ser vistas, concuerdan en un tema, se oponen antagónicamente, oponen resistencia, sienten miedo, aman. Algunas sugieren que en este mismo suelo, en otro tiempo hubo sangre derramada por conflictos políticos; ahora podemos ver ese suelo desde una vista aérea: allá, en el video de enfrente (en la siguiente sala, por ejemplo) está la continuidad.

Al pensar en las piezas como poseedoras de atributos emocionales de la experiencia humana, la museografía logra que éstas envíen el mensaje al espectador en un plano estratégico comunicativo que se descifra en el pensamiento complejo de Edgar Morin. Es aquí donde entran ciertas herramientas de la museografía como la disposición espacial que se logra con panelería donde descansan las obras y además delimitan ámbitos dialógicos donde se vislumbra el diálogo acerca de  la contradicción en la situaciones que éstas reflejan, como por ejemplo el tema de la ciudad utópica, con un luz tenue cálida ligeramente sepia, en relación contradictoria con la ciudad que ha crecido sin un planeamiento muy definido y esto se documenta en ciertos documentos arquitectónicos de planeación urbanística en relación con el punto de vista de cómo ha quedado verdaderamente, sin ilusión, sin un Thomas Moro de por medio, sino la realidad como es, sin filtros; quizá, en el pensamiento imaginativo, mediante una luz más blanca.

En la idea de guión museográfico, de Rius Caso, se establece el rol de cada uno de los elementos que intervienen en la museografía y ahí se justifica la existencia particular de cada uno en relación con el mensaje que envía la museología. Se puede establecer en una tabla una suerte de gráfica del planteamiento museográfico, donde se vea con claridad qué obra dialoga con qué otra, acerca de qué tema y cuáles son las herramientas para lograr que el mensaje de la museología llegue al espectador mediante el montaje que propone la museografía, ahí es donde se ponen herramientas y su justificación, iluminación y su justificación, diciendo por qué ese tipo de iluminación para equis tipo de diálogo sobre equis tema entre las piezas; muebles, como paneles, sí, no y por qué.

Una de áreas importantes del pensamiento dialógico que propone Edgar Morín y que se aplican a la museografía que Luis plantea, es la que se enfoca a la educación. En el proceso curatorial, la museología y la museografía deben estar atentas a enviar el mensaje a generaciones jóvenes. Morin plantea inclusive, en El conocimiento del conocimiento que el estudiante encontrará soluciones a los problemas que se le plantean, en este caso como la representación plástica de las contradicciones que presenta la urbe que habitan. Es aquí donde se aprovecha el intercambio de ideas, en un plan museográfico, mediante las cédulas de sala, que los espectadores puedan y leer y asociar lo que dice el texto con los planteamientos dialógicos en el recorrido por una Ciudad de México conceptual. Es ahí donde en el plano educativo de Morin se confrontan las observaciones de la juventud, ya que los sujetos aplican la reflexión, la práctica y el intercambio. De esta manera, por medio de la reflexión el estudiante tiene la oportunidad de construir su forma de ser, de pensar y de sentir, ya que en el recorrido museográfico de la sala de arte contemporáneo atiende a los requerimientos del contexto que lo rodea. Hay que tomar en cuenta la aplicación de la tecnología como una herramienta de la museografía, dirigida a todo el público pero especialmente a la juventud, como en el caso de los videos que se proyectan.

Así, existe una serie de variantes en la manera en que Luis Rius Caso aplicó el principio dialógico a la museografía de la exhibición de arte contemporáneo del Museo de la Ciudad de México.

Conclusión

A Luis Rius Caso le ha gustado trabajar el espacio dialógico porque le parece representativo de la modernidad tardía, de la fase del capitalismo en decadencia. Cuando José María Espinaza, director del Museo de la Ciudad de México, le pidió la curaduría, Luis pensó en el espacio dialógico como directriz de la exhibición, debido a que le parece que dentro del ser humano existe la dualidad. El resultado de un marco teórico basado en el pensamiento complejo, de Edgar Morin, es el cruce de tiempos, es decir, puso a dialogar piezas de diferentes épocas como un recurso recurrente de hoy. Rius Caso llevó al extremo la muestra de siglos XX y XXI para diferenciarse de la pesada y aburrida visión lineal historiográfica. Piensa que ésta nos sitúa una y otra vez en lo que ya conocemos: muralismo, contracorriente, los no vistos, la generación sándwich. Esto no permite ver con claridad lo trascendente del arte. La periodicidad liquidada frena la trascendencia plástica, ya que impide visualizar la importancia de la obra. Luis piensa en un ejemplo, en un artista equis, cuya plástica presenta aspectos artísticos muy amplios y sin embargo no se le puede ver en su totalidad debido a la historiografía limitante. Un ejemplo que pone es el de Rina Lazo, a quien se le asocia con el Taller de Gráfica Popular (TGP) y difícilmente se piensa en otra parte de su obra. Otro ejemplo es Jorge Encizo, quien trabajó la estética muralista, de hecho se trata del primer muralista, pero la historiografía lo volvió caduco.

Rius Caso piensa que así, como los objetivos de la actualidad, que son caducos, el arte puede ser efímero o trascendente. Luis aclara que no se refiera a los grados en que los románticos percibían el concepto de trascendencia espiritual, sino que aquí el arte se difunde, como en el caso de las salas de la exhibición de siglos XX y XXI. En su trascender, el arte otorga una manifestación de índole dialógica, la cual no es fácil, ya que el mundo contemporáneo está vivo.

De esta manera, obras de otros tiempos discuten y crean un campo de controversia. Rius Caso piensa que exhibir obra siguiendo un patrón cronológico implica continuar limitando el campo el campo artístico a una lógica de caducidad, en otras palabras, se torna restringido. Por ello presenta a la obra de la Escuela Mexicana de Pintura de manera contextual. Luis propone des encasillar el arte, lo ayuda a saltar su propia sombra y plantea una visión novedosa al exhibirlo.

Fuentes bibliográficas y hemerográficas

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Lewin, Roger, Complejidad, Tusquets, Barcelona, 1995.

Morin, Edgar, Introducción al pensamiento complejo, Gedisa, España, 1994.

Morin, Edgar, El Método 3. El conocimiento del conocimiento, Cátedra, España, 2006.

Morin, Edgar,  Emilio Roger Ciurana, Raúl D. Motta, Educar en la era planetaria, Gedisa,, Colección Libertad y Cambio, Barcelona 2006.

Fuentes electrónicas

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Keller Valeria, “Del guión curatorial al guión museográfico” , en ciclo de conferencias sobre curaduría en el CIC, Centro de Investigación Cinematográfica, Buenos Aires , Argentina, en <hhttp://www.cic.edu.ar/blog/extension-cultural/valeria-keller-en-el-cic>, consultado el 11 de junio de 2017.

Osorio García, Sergio Néstor, “El pensamiento complejo y la transdisciplinariedad: fonómenos emergentes de una nueva racionalidad”, en Revista Facultad de Ciencias Económicas: Investigación y Reflexión, vol. XX, núm.1, junio, 2012, pp. 269-291, Universidad Militar Nueva Granada, Bogotá, Colombia, en http://www.redalyc.org/artículo.oa?id=90924279016, consultado el 16 de junio de 2017 a las 12:54 p. m.

Soto Ramírez, Juan, “Tres principio para la configuración de una psicología de lo complejo”, en <http//www.facso.unchile.ct/publicaciones/moebio/08/soto.htm>, consultado el 3 de junio de 2107.

         “Comisario” es otra manera de designar al curador.

         Edgar Morín, El Método, IV Tomos, Cátedra, Madrid, 2006.

         Edgar Morin, Emilio Roger Ciurana, Raúl D. Motta,  Educar en la era planetaria, Gedisa, Colección Libertad y Cambio, Barcelona, 2006, p. 34.

         Un ejemplo es la obra de Arturo Rodríguez Doring en relación con los mercados de tiangis de la Ciudad de México. Cada artista de la curaduría de Luis Rius Caso  es un ejemplo de las partes, de la teoría en la praxis, del “principio hologramático”, de Morin.

         Edgar Morin…, Educar…, Op. cit., p. 39.

         Resultaría factible poner ejemplos concretos, pero carezco de información de la totalidad de las piezas que componen el guión museológico.

  1. ↩
  2. ↩
  3. ↩
  4.          Ibid., p, 38. ↩
  5. ↩
  6. ↩
  7. ↩
  8.          Roger Lewin en su obra Complejidad habla acerca de la confusión entre caos, complejidad y determinismo. ↩

Más información:
http://www.cdmx.gob.mx/vive-cdmx/post/museo-de-la-ciudad-de-mexico
https://www.facebook.com/museodelaciudadmx/videos/1630290060384149/