Versiones Anteriores De Poemas Publicados
Si bien, la obra canónica del poeta Óscar Oliva está determinada por ciertos títulos y antologías, desde los dos poemarios integrados a los volúmenes colectivos de La espiga amotinada, también es posible considerar material disperso en publicaciones varias, como antologías con prólogos de su autoría y poemas aparecidos en revistas previos a la publicación de las versiones definitivas. En este caso, se detectan diferencias en algunos versos, sustitución de términos, sustantivos o adjetivos, lo que permite apreciar el proceso de reelaboración de ideas y la consecuente reescritura siendo claro el ejercicio autocrítico del autor y la apertura a la exploración de otras posibilidades expresivas.
En los anuarios de poesía de 1961 y 1962 se puede leer poemas del primer libro de Oliva, La voz desbocada, incluido en La espiga amotinada. Los fragmentos 5 y 6 de “Noticias del odio” fueron publicados en las páginas 93 y 94 del primer anuario mencionado; y “Dentro y fuera del mundo”, en la página 100 del segundo. Entonces Jaime Torres Bodet era el Secretario de Educación, elestino Gorostiza el Director del Instituto Nacional de Bellas Artes y Antonio Acevedo Escobedo el Jefe del Departamento de Literatura. Cabe mencionar la notoria presencia de La espiga desde el Anuario de 1960, como se advierte en el prólogo suscrito por el escritor Porfirio Martínez Peñaloza, en el que refiere la “declaración de fe de lo que se llama compromiso” para luego señalar el “resurgimiento de la poesía de contenido social”. 1
La Revista de Bellas Artes tuvo siete números entre 1956 y 1957 bajo la coordinación del artista plástico Miguel Prieto (1907-1956), exiliado en México desde 1939. Jorge Ramón Juárez era el director del INBA y editor de la revista.
En una siguiente época fue dirigida por Huberto Batis de 1964 a 1970, siendo Agustín Yáñez el Secretario de Educación y José Luis Martínez, director del INBA. Vicente Rojo estuvo a cargo del diseño la Revista de Bellas Artes junto con Ramón Puyol. La revista se imprimía en la imprenta Madero y su siguiente diseñador fue Rafael López Castro. Para 1973, el Secretario de Educación era Víctor Bravo Ahuja, el Subsecretario de Cultura Popular y Educación Extraescolar el antropólogo Gonzalo Aguirre Beltrán, quien años atrás, a principios de los 60 (1962) había invitado a Oliva y a Enrique Florescano -entonces colaboradores del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM- a integrarse como becarios al Colegio de México. El director del INBA era Luis Ortiz Macedo y el subdirector de la revista era Óscar Oliva, quien pronto pasará a presidir el Comité de Dirección de la Revista, para volverse director en 1974 y durante tres años.
Fragmentos del poema “De mármol tajante” -I, V y X- de Áspera cicatriz junto a uno de cada autor del volumen colectivo Ocupación de la palabra (1965): “Oboe nocturno. De eso que vivo”, de Bañuelos; “Occidental sexo”, de Shelley; “Dos cantos”, de Eraclio Zepeda y “Doma de lo oscuro”, de Jaime Labastida- aparecieron en el número 3 de la revista, en el número de mayo-junio de 1965. El epígrafe es de Saint John Perse, significativo para Oliva, toda vez que fue uno de los autores cuya lectura fue sugerida por Agustí Bartra, pero también por Rosario Castellanos, quien tradujo al nacido en la isla de Guadalupe del Imperio Colonial de Francis, como a Claudel y a Emily Dickinson. En la versión del poema para la Revista Bellas Artes se observan diferencias respecto a la edición del FCE. Los últimos versos de la parte I se leen ahí sin un espacio que sí aparece en la primera versión:
“Que ha venido en el momento que sangraban
tus flancos de barcarola”
Diferencia que aumenta el tiempo de la pausa entre ambos verbos, afectando el ritmo. Por su parte, en uno de los versos de la parte V, en la versión de la revista, se lee “ojerosas”, que, en el original, no:
“Cielo para mirar cisnes ojerosas briznas caderas
de amenazas”
Entre los poemas publicados en la revista Bellas Artes, que formarían parte de Estado de sitio, se encuentran: Samar (Número 18, noviembre-diciembre de 1967, p. 46), que presenta diferencias con la versión definitiva de Estado de sitio (1972 y posteriores). Entre ellas, reestructuración de estrofas, por la añadidura de ciertos versos de la siguiente o de la anterior o separación de ellas, ralentizando el ritmo. Por otro lado, el primer verso de la segunda estrofa fue modificado: “Líquida estancia o isla feroz” por “Líquida vena o isla feroz”. El verso “enrojecidos por un águila” y la siguiente estrofa completa fueron suprimidos en toda otra edición posterior:
Encima de mi cadáver resucitas.
Sacudes las pertenencias de mi ausencia.
Pasas la lengua de gata por mi sexo,
Por mi rostro que es un hoyo flotando,
Con ferocidad de perseguida.
Otros Poemas En Plural
Por su parte, en la segunda época de la revista Plural se publicaron al menos cinco poemas de Oliva, cuyos títulos y referencias bibliográficas son:
“Año uno”. (Número 93, volumen VIII, junio de 1979, p. 10).
“Plaza mayor”. (Número 18, volumen XI-XII, septiembre de 1982, p. 2).
“A Jesús Martínez, Grabador”. (Número 122, volumen XI-II, noviembre de 1981, p. 42).
“Refiere los prodigios, las discordias civiles y las calamidades de toda suerte que siguen a los años de crisis económica” y “Trata de la variedad de los gustos y entretenimientos de los hombres, y de cómo se rechazaría una corona de laurel”. (Número 171, volumen XV-III, diciembre de 1985, p. 9).
Cabe destacar que el número de Plural donde se incluyen estos últimos dos poemas se estuvo dedicado a la celebración de los 25 años de La espiga amotinada, hace 40 años, ya, a fines del 85. A continuación presentamos ambos poemas que no están compilados, reunidos ni antologados en posterior entrega editorial, hasta este momento en La Otra. Aparecieron poco después de la publicación de la primera edición de Trabajo ilegal, por Katún, a principios de ese año, y en cuya solapa podemos leer las palabras de Efraín Huerta válidas para el libro como para estos dos poemas: “Diré que Óscar no se circunscribe a un ambiente determinado, sino que se expande y vibra con una serie de dimensiones muy originales con toda franqueza. Tiene un gran poderío verbal e imaginativo debidamente controlados (que eso es la madurez)”.
Dos Poemas De Óscar Oliva
Poemas de tono satírico en los que la invectiva y la sonrisa socarrona rinden tributo al humor clásico latino. Si con Catulo, Oliva afirmó que ama y odia, ahora se va contra la moral convencional, abrazada igual por imperialistas, fascistas y demócratas del mundo moderno. La misma miseria, veinte siglos más tarde. Contra la precisión del poeta abeja, de Horacio, el desparramamiento del orbe actual, donde glorias y vanas prendas de ofrecen a unos y otros. Y eso que aún no había arribado a plenitud la era digital del consumo inmediato y la celebridad de cuanta testa vacua hoy impera.
Refiere los prodigios, las discordias civiles y las calamidades de toda suerte que siguen a los años de crisis económica.
(Contra Horacio I)
Mares de lluvia,
toneladas de granizo envió ya a la tierra el cielo,
batiendo a paso de bulldozers las casuchas
y anegando las calles y carreteras,
para espanto de las ciudades y rancherías.
Sin llegar todavía, el cometa Halley
ha sacudido a la oscuridad,
desenterrando huesos con la boca
de perros hambrientos. Se han visto Ovnis
entre el Iztaccíhuatl y el Popocatépetl.
¡Que no vuelva el desastrado año de 1910,
cuando no hubo nada para comer
y el pueblo se rebeló; cuando las fábricas
cerraron sus puertas, y las huelgas de los obreros
fueron reprimidas; cuando las masas de campesinos
se lanzaron a la revolución; cuando los lagos
y los ríos subieron hacia los montes
y se posaron peces en los árboles,
y sobre las aguas, que cubrían los valles,
flotaron cadáveres de gentes y de animales;
cuando las máscaras cayeron de los rostros!
¡Que no vuelvan esos años!
¡Que no venga el día en que la juventud,
diezmada por el vicio y la corrupción de sus padres,
oiga contar que los ciudadanos aguzaron
contra sí el hierro! ¡Que no oiga
el choque de las civiles armas!
¿En cuál de los noticieros de TV se informaría al pueblo
de estos acontecimientos? En esta vertiginosa carrera,
¿dónde obtener dinero para comprar? ¿con qué ruego
fatigarán los desempleados a los patrones? ¿A quién
se le dará el oficio de expiar la maldad?
Te suplicamos. Cierra las llaves del cielo.
Controla la información hasta sus últimas consecuencias.
No nos abandones, encolerizado por nuestros vicios.
Escucha nuestro llamado, padre y príncipe.
No te despojes de tu máscara.
No consientas que la rebelión cabalgue, impune, contra nosotros.
Trata de la variedad de los gustos y entretenimientos de los hombres, y de cómo se rechazaría una corona de laurel.
(Contra Horacio II)
Hay quien le agrada levantar con un Mustang
doscientos kilómetros por hora; y para quien la meta
no existe porque no quiere llegar a ninguna parte:
sólo alzar el polvo hasta los dioses, dueños de la tierra.
Éste se contenta haciendo declaraciones
en las páginas de los periódicos
a favor de los trabajadores,
en estas horas difíciles.
Y huélgase aquel otro
cuando en sus bodegas reetiqueta las mercancías,
como si estuviera firmando cheques o cartas de amor.
A quien se goza de obtener cuantiosos préstamos
en la banca nacionalizada, es arrancado de su gozo,
porque, convertido en su deudor, tiene que darle
parte de sus pingües ganancias.
El pequeño comerciante que teme las luchas
en la Central de Abastos con las mafias y sus gángsters,
rebaja los salarios y despide a sus empleados.
Muchos se complacen en seguir las noticias de las guerras,
que las madres maldicen.
El jefe de la policía de la ciudad
pasa la noche en su patrulla,
olvidado de su amorosa esposa,
bien sus fieles subordinados hayan descubierto
a un narcotraficante en plena acción;
bien vigilen una reunión de obreros;
bien hayan roto las bien tejidas redes
de la clandestinidad de un grupo de sediciosos.
A mí me gusta pasear por el bosque de Chapultepec,
admirar bestias y aves de agitados sueños,
siempre que una mujer no me niegue nada.
Mas si alguien a mí laureles diere,
premio y gala de las frentes doctas,
tal honor me rompería el cráneo.
No quiero tocar con frente altiva los astros.
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