Fredy Yezzed, Colombia, 1979

fredy-yezzedEl diario inédito del filósofo vienés Ludwig Wittgenstein, título del libro ganador de mención Honorífica del Premio Nacional de Poesía del Ministerio de Cultura de Colombia.

 

 

EL DIARIO INÉDITO DEL FILÓSOFO
VIENÉS LUDWIG WITTGENSTEIN

diario-inedito

 

En 1921 aparece la primera edición en alemán del Tractatus logico-philosophicus del filósofo vienés Ludwig Wittgenstein (1889-1953), un trabajo meditado en el transcurso de la Primera Guerra Mundial, en la cual el multimillonario de raíces judías decide participar como voluntario, a pesar de estar impedido por una hernia y sufrir trastornos depresivos que colindaban con el suicidio. Wittgenstein cae prisionero en Italia y es llevado a campos de concentración, donde durante nueve meses escribe el Tractatus, obra que pretende hallar los límites de la expresión del pensamiento tomando como estudio central el lenguaje. El Tractatus logico-philosophicus, su único libro publicado en vida, es considerado uno de los escritos más complejos de la filosofía moderna; es conciso y enigmático, e inaugura lo que se ha dado en llamar el Movimiento Analítico.

Con la poca humildad que conceden los prólogos propios o ajenos, sostengo, si bien con incertidumbre, desde mi valoración como autor, que El diario inédito… está inserto dentro del género o la “forma” que llamamos poesía. No obstante, poesía o no poesía, esa no es la cuestión; lo importante y vital es que es expresión artística. Esto en diálogo a la apreciación hecha por amigos lectores que le han adjudicado un énfasis filosófico, quizás por la obvia razón de inventar mi propio Wittgenstein y sumergirme en la veta expresiva que subyace en sus trabajos. Insisto, por este motivo, que la carne que alimenta este libro es expresión lírica, mirada personal y abismo propio.

La obra que presento toma el sistema decimal a partir del cual está organizado el Tractatus, tabla o línea de una estructura del pensamiento, que en algunos casos es dislocada y caótica como el divagar de la imaginación y las preocupaciones, pero que busca una relación íntima y, en el fondo, una poesía que revele —como creo que intenta todo artista— la tragedia del hombre actual. Son siete capítulos en los cuales se deslindan espacios físicos y espirituales que me acompañan —y me explican a mí mismo— de mi vida, mis lecturas y la particular asimilación de la obra de Wittgenstein. El diario inédito… es poesía bañada siempre de desencanto, sufrimiento y duda, pero también de vida y esperanza. Tal vez quiero decir que este libro es para mí como un par de muletas: me ha ayudado a dar un paso, me ha ayudado a sobrevivir.

El autor
Buenos Aires, 22 de septiembre de 2011

fredy-yezzed
Fredy Yezzed

 

1

 

1.         La realidad está limitada por la totalidad de la poesía. La poesía no tiene límites.

1.1       La poesía es un jardín: un jardín que habla de otros jardines.

1.11     Poesía, en una palabra, señor entrevistador, es requiem.

1.12     Pero la mejor definición de poesía es la siguiente proposición: Poesía no es ni lo uno ni lo otro; quizá tampoco lo tercero.

1.13     El lenguaje es la flor, dijo Mallarmé. Si esto es así, entonces, la poesía es la floración: encantamiento de la flor.

1.2       Under the Winter: quizá su madriguera más cálida, más productiva.

1.21     El único enemigo de la poesía es el poeta: allí, es él contra él mismo.

1.22     & ese silencio… (               ) Es el lenguaje que reclama su propia poesía.

1.4       Lo meta-poético son las arañas que se comen a su madre.

 

2

 

2.         (Siempre me alegro de poder comenzar una nueva página).

2.01     Todos llevamos una manzana podrida en la carne. Eso comprueba que todos tenemos una poética negra. Una forma oscura que se oculta detrás del día.

2.011   Por consiguiente, todo el mundo tiene una poética: la amante tiene la poética de excitar mejor al infiel; el infiel tiene la poética de ser más hombre en la intimidad con la amante & de no hablar de la esposa; & la esposa tiene la poética de ser la misma esposa… todos los días.

2.0123 Cuando un hombre se dirige a sus aguas finales, no muere su poética. Sus hijos heredan su forma de caminar, sus dientes caídos, una voz ronca, su nombre. Otro, su esposa & su cama. En las cosas se queda su mirada para el estudio de la psicología.

2.0124 Las cosas por sí solas descubren al hombre. La cuchilla de afeitar oxidada, el aire quieto pudriéndose en su fruta, el poema lamido mil veces, la pintura que se cae del techo.

2.013   La cosa en sí misma habla íntimamente de su sexo sin forma. El hombre en sí mismo se pellizca la carne & sólo habla del dolor que causa una mañana oscura, un lenguaje gris.

2.0131 No te esforcéis, poeta, en la posibilidad de entretejer & transformar las palabras en poesía; ellas son, en sí mismas, vocal x vocal: poesía.

2.014   Nadie, por experto que sea en la semiótica, podrá hablar de la humedad que causa a nuestra alma la palabra agua.

2.0141 Dar a cada emoción una personalidad, a cada estado del alma, un alma.

 

3

 

3          Si existes, Dios, es porque te nombro. Si existes, amor, es porque te callo.

3.001   En mi gramática de la existencia: soy, no por el hecho de estar, sino porque ella es, aunque no esté.

3.01     Todo lo que amamos, si no se puede decir, se habrá perdido para siempre.

3.02     Mi último pensamiento, allá, lejos, acostado (obscenamente) junto a Marguerite.

3.022   Para M. es poco el idioma alemán; desea conocer cómo se mueve la lengua en todas las lenguas.

3.023   ¡Ah, cómo gusta de mi carne mi Ternera! Me avergüenza ese pensamiento vulgar; pero más me avergüenza que no sea cierto.

3.024   Detrás de “M” hay sólo una presencia con los brazos abiertos, un ángel con las alas ensangrentadas: algo que no existe & rehúso a soltar de la mano.

3.025   Me voy para Cambridge…, pero te quedas con mi tarde en tu sostén.

3.026   Si no sé qué es el amor, No te amo, Marguerite, No te amo.

 

4

 

4          Señor, si existes, sálvame. & si no existes, invéntate; & vuélveme a inventar.

4.001   Solo un fruto puesto sobre una mesa de madera. Es la única nota de color en esta alcoba altamente vacía, donde Dios duda, desde la ventana, si entrar o no.

4.002   Como un ciego que busca a Dios entre las sombras, creo ver un día luminoso, la luz en la piel de una manzana, mi rostro en una pared blanca.

4.003   Camino en dirección contraria a la del otoño & le doy la cara a cada doloroso rayo del verano; de esa forma, con el rostro herido, es más fácil enfrentar a Dios.

4.0031 Un W. adentro & otro W. afuera. Uno que pronuncia la palabra campo & otro que aspira la palabra abismo. Uno que siente la ternura de un niño & otro que piensa en las flaquezas de una mujer sola.
Como la flor que resiste el peso del cielo, uno & otro arquean sus tallos… para no dejar caer a Dios.

4.01     Un W. busca con afán la salida de la casa mientras otro W., con parsimonia, busca la dirección de la misma casa. Cuando, por fin, los dos W. se encuentran en el jardín, en la estación del tren o haciendo fila en un banco, indescriptiblemente han de hallar a un tercer W. que camina hermosamente hacia el interior de los dos.

4.011   El alma es carne, porque también se puede pudrir.

4.012   El alma, como el cuerpo, debería tener una cisterna: para halar la cuerda cuando algo nos aflija.

 

5

 

5.2       A un poco de alcohol & abismo huele esta época.

5.21     La tragedia de nuestras equivocaciones tiene que ver con el hueso del verbo amar (& su mala conjugación).

5.211   Lo diré. No me avergüenza. La primera vez que escribí un poema fue para odiar a mis compatriotas. Lo escribí después de ver un muerto sobre una calle de mi hermoso país.

5.22     Solo el que ha estado en la guerra lo ha intuido: el que mata a un hombre atenta contra el lenguaje. Borra del mapa a alguien que dijo antes de partir a la misma guerra: “Mi Sol, espérame para la próxima cosecha”.

5.232   ¿Dónde, en qué lejanas calles en ruinas de Salzburgo, en qué abandonados patíbulos de Auschwitz, en qué pestilentes orinales de Viena: la ecuación perfecta para tumbar estos muros de Sal, esta Sal de los ojos?

 

6

 

6          ¿Acaso existe un animal más fiel que la vejez?

6.001   Es mejor la joroba en la espalda, pegada a la carne, que la joroba del alma, pegada a Dios.

6.002   Acumulo mi soledad en ese Hijo de carne que no se baja de mi espalda.

6.01     Como un suministro de agua negra, me acompaña esta joroba de Londres a Berlín, de la cama a la sala del baño, del dolor del cuerpo a la agonía del alma.

6.02     Creo recordarlo: después de la guerra, a mis veinticuatro años, llevé mi joroba negra que la miseria me cosió con miedo… Iba a casa… a mostrársela a Mining, la más querida de mis hermanas.

6.021   La joroba solo aterroriza cuando uno se mira al espejo & no ve por allí ningún rostro conocido.

6.022   La joroba de las ancianas es todo ese amor no dicho de los 15 a los 18 años.

6.03     A veces deseo la joroba en la lengua, para que se canse & deje de decir tantas cosas que la gente nunca llegará a comprender. Que tal vez nunca quiera entender.

 

7

 

7          De lo que no se puede hablar, hay que callar la boca.

 

 

Mención Honorífica Premio Nacional de Literatura–Poesía 2007
Ministerio de Cultura de Colombia

 

Libro de agudos aforismos. Bello e inquietante. O, mejor, bello en su convulsa manera de reflejar el mundo. Desde la fragmentación, tan cara a Nietzsche, el autor del libro crea una especie de poliedro en el que se pregunta por el pensar, sobre la escritura, sobre el lenguaje, el amor y la muerte. Es un libro deslumbrante y lúcido. De una cerrada unidad en estilo y desarrollo temático. Muy interesante su seguimiento de los fragmentos wittgenstianos. Una suerte de aforismos y pensamientos que se vuelven intensa poesía. Casi todos los fragmentos deslumbran u obligan a la reflexión.

 

Gonzalo Rojas. Chile
Marco Antonio Campos. México
Juan Manuel Roca. Colombia

 

 

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Publicado por

Mexking

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31 comentarios en “Fredy Yezzed, Colombia, 1979”

  1. Leí tu libro, Fredy, me gustó e interesó mucho, sobre todo por algunas cuestiones que vengo pensando y leyendo con algunos filósofos precisamente sobre la inversión de la fórmula: “de lo que no se puede hablar, precisamente de ello y por ello hay que hablar” … por estos dias escribí un trabajo para un congreso, un trabajo “académico” digamos, que resume un poco la “investigación” que estoy haciendo por ese lado, así que tu libro me vino justo para seguir dándole vueltas al asunto!! Mil gracias. Abrazo!!

    Gabriela Milone, Córdoba, Argentina.

  2. Fredy, Disfruté mucho la lectura de tu libro. Me quedo con varios poemas, como recuerdos de una conversación. Como: “Mi disciplina es mirar el cielo. Pero el cielo de la palabra cielo”.

    Me gusta su ritmo, pareciera como si se fuera creando-devorando a sí mismo, o esa fue mi impresión.

    Me gustaron sobretodo los más pequeños, es decir, los más humildes, como las palabras de los locos que tanto te gustan y que lo abarcan todo.

    En fin, esta es mi primera impresión, hablo desde la sensación más inmediata y más honda también.

    Un beso, Caro

  3. Mi estimado Fredy. Tengo ya hace varios días el libro “El diario inédito del filósofo vienés Ludwig Wittgenstein” en mis manos. Agradezco enormemente el gesto de tu parte, la diligencia de Leidy para que pudiera recibirlo, y las palabras que allí arden. No he terminado de leerlo, pero presiento que no deseo hacerlo, que prefiero habitarlo.

    Su lectura me ha animado a enviarte este poema que había escrito hace un par de años sobre Wittgenstein y su relación con D. Pinsent. Tómalo como un pequeño detalle al regalo que me has hecho.

    MONÓLOGO DE WITTGENSTEIN SOBRE LA TUMBA DE DAVID PINSENT

    Este dolor es la medida de mi corazón.
    Sobre la larga noche tallaré tu nombre en el fuego
    Que vengan ahora las sombras a beber de la extensión de
    esta herida
    Yo tuve un amigo, un amante
    En Noruega juntos fuimos la senda de los hechos y el mundo.
    Ahora, bajo la tierra,
    sus ojos no volverán a resplandecer para los míos
    no hallará mi locura mas sosiego en su buen humor.
    Que se oculten las palabras del universo
    que lloren los números a quien los supo una vez amar,
    he perdido a quien fue mi bastón, mi rival, mi luz.
    Hacia lo alto del silencio cavaré con mis labios hasta sangrar.
    Sobre lo que no se puede amar, se debe callar.

    Ricardo Contreras, Medellín, Colombia,

    Abrazos,

  4. Querido Fredy: Muy natural tu lectura en ese lugar tan apolíneo y dionisíaco. “La poesía es un jardín, un jardín que habla de otros jardines…”. ¡Carajo! repitió Álvaro cuando tú leías en el video: “la poesía de Fredy Yezzed hace pensar y pensar en este caso significa, como sucede con la verdadera poesía, que el mundo se multiplica hasta el infinito”. Desde Bogotá,

    Adriana Grosso y Álvaro Miranda

  5. Querido Fredy, estoy leyendo El diario inédito del filósofo vienés… y la verdad que estoy sorprendido por la calidad, las imágenes y las ideas. Pocas veces he visto una poética filosófica tan bien lograda… Ojalá puedas venirte algún día a La Plata, en Provincia de Buenos Aires. Un abrazo. Fernando Alfón.

  6. Fredy:
    Sigo como he prometido.

    2.1 Me alegra esta comunicación que tenemos, ya que no todos los poetas tiene profundidad en sus palabras como las tenés vos.
    2.2 En un principio debo confesarte que no me gustan los números (quizás no lo entiendo o me confunde) aunque sé que tiene un sentido, que lo justificarías muy bien ( me gustaría que me lo aclares si tenés ganas). Pienso que lo escribiste así por ser parte de una serie, después pensé que sería una forma de marcar/nombrar el tiempo. Luego leí en unos versos “El pensar es numérico.“ Los números: imaginación enjaulada”. Me encanta esa imagen pero refuerza mi pensamiento, de que los números nos encierran en un número exacto. Me gusta “todos somos contadores de sí-la-bas” (aunque ya no hagamos sonetos ni alejandrinos jejej)
    2.3 Tus imágenes me llevan lejos, me llevan a otras, y creo que eso es maravilloso, abro mis alas hacia el cielo del lenguaje, en el cual vos también te sumergís.
    2.4 “el que quiera el oficio del aire”, “Mi disciplina es mirar el cielo. Pero el cielo de la palabra cielo”, citándote creo que se explica todo.

    2.5 En unos días te haré comentarios más profundos sobre tu lenguaje/ poética, etc
    Siento la necesidad de hacerlo porque tu poesía me ATRAVIESA/ ME CONMOCIONA, como hace mucho nadie lo logra.
    Asi que te admiro muchísimo.

    Espero que sigas bien! Gracias por tu amistad.

    Hasta pronto

    Ivana Szac, agosto de 2013, Buenos Aires

  7. Hola Fredy, atrapante poema, vi varios de tus videos sobre “La sal de la locura”, y me dan ganas de tenerlo.
    A El Diario inédito… me gustaría hacerlo un comentario mayor, al menos para disfrutar más de su lectura. Creo que lográs una experiencia poética con aforismos (además de asumirla como tal), en otros, contada como filosófica o del pensar (Nietzsche, Cioran).
    Siempre desde mi formación en filosofía, pensé en la cercanía de las dos esferas. María Zambrano -debes conocer- habló muy bien de ello.
    Respondeme si te llegó mi mail con comentarios de libros, los míos y otras mentas. Un abrazo

    Juan Manuel Rizzi, Cañuelas, Provincia de Buenos Aires.

  8. Estimado Fredy. Creo que es muy interesante lo que haces y la verdad es que me alegra mucho, siempre es grato descubrir a poetas que construyen y que contribuyen, porque no suele ser lo habitual en este último tiempo. Te felicito sinceramente, observo una profundización tanto en el lenguaje como en el conocimiento, y eso se agradece mucho. A ver si puedo hacerme con un ejemplar de este libro, veré si aquí se puede adquirir. Un abrazo.

    Sara Castelar Lorca, Sevilla, España.

  9. Es preciso decir que hace pocos días pensé en su libro, atendí a la cita postergada tantas veces y lo conseguí. Lo leo con una pausa ceremonial, como si se tratara de un texto sagrado de la dinastía Zhou. Y me siento tan emocionado. Es maravilloso, lo agradezco Poeta. Va un abrazo.

    Héctor J. Garcia

  10. Estimado Fredy: Se me subleva una rodilla. No quiere acompañarme. Cumplir. Inservible, molesta, trato de convertirla siquiera en metáfora. No puedo. Hay dolores que no sirven. Ni siquiera para la poesía.
    A veces uno anda con música que no encuentra. Vuelve entonces, casi resignado, a Bach, Julio Jaramillo. Cosas así. Que lo restituyan o lo hundan. Que lo muevan de las muertes en que tropieza a cada paso. Lo mismo en con esa música igual pero más alta; la poesía. Nada. No encuentra entre los días. Vuelve entonces, resignado, a Homero, Borges. Así. Y piensa que el mundo no puede estar dándose golpazos, menos de luz, todos los días. Pero el día llega. Esta vez ha llegado en un atardecer con un nombre. Fredy Yezzed y El diario inédito del filósofo vienés. Salud, hermano. Gracias. La búsqueda se ha detenido en este encuentro. Hasta cuándo la cena durará. Sabes que no sólo las miserables se alargan infinito. Estas otras, también.

    Abrazo. Joaquin Peña Gutierrez.
    Revista Hojas Universitarias, Universidad Central

  11. Recordado Fredy Yezzed:

    Esta tarde lo he evocado con su “Diario inédito del poeta vienés…”, porque los estudiantes de la Universidad del Tolima lo van a leer completo en un curso de “Filosofía del leguaje” que estoy orientando y eso va a ser maravilloso, es un libro que me gusta más que el otro, sin el otro ser menos. Yo le contaré los resultados.

    Cuénteme como van sus proyectos literarios y cuando retorna a su patria y a Ibagué, quizá prepararemos con tiempo una lectura en una de las U. de Ibagué.

    NELSON ROMERO GUZMÁN.

  12. Apreciado Fredy Yezzed:
    A veces las palabras parecen extemporáneas, pero ¿cuál es su verdadero tiempo?

    El mío es una locura, por no decir un caos, y en él sus libros se fueron acomodando en un juego de escondidas y de guiños. Por fin he accedido a ellos y a sus páginas, y a su más luminosa entraña.

    Mil y mil gracias por sus Párrafos de aire, que aprovecho montones en mi propia investigación y me revela tantas cosas,

    pero sobre todo por ese bello haz de vislumbres que es “El diario inédito del…” (de hecho leo el Tractatus por estos días). Penetrantes y audaces aventuras de un verbo entre la lucidez y la iluminación que me llegan con su punta de tinta y me dejan más de una nota en el centón…

    Le deseo un maravilloso año de poesía y realizaciones.

    Un abrazo,
    Óscar Torres Duque
    Profesor Universidad Javeriana

  13. 5. 768 Nestes últimos invernos, me dou conta de que não sou um depressivo com tendência ao suicídio, e sim um suicida sem a suficiente dose de depressão.

    5.768 En estos últimos inviernos, me he dado cuenta de que no soy un depresivo con tendencia al suicidio, sino un suicida sin la suficiente dosis de depresión. Fredy Yezzed

    in El diario Inédito del filósofo vienés Ludwig Wittgenstein

    Traducción Sandra Santos, poeta de Puerto Alegre, Brasil.

  14. Es un placer escuchar las palabras y gorjeos de quien lucha contra el lenguaje, es evidente que ni analíticos ni continentales vieron el numeral 7, o de lo inefable, lo que me hace sentir ud. en su lectura, un pequeño drama del hombre frente a este mundo de la vida representado en e lenguaje… aún espero su visita a esta fría ciudad, para compartir palabras y alguna bebida cálida. Reconfortante escuchar al autor del “Diario inédito…”.

    Cortazar Estbn

  15. Hermano, con respecto a tu lectura en el Bar Celta en Buenso Aires difundido en esta misma revista La Otra: muchas gracias por compartir el milagro del poema que sostiene la vida. Aquí los poemas que más me gustaron de tu recital: “La poesía es un jardín que habla de otros jardines”, “El único enemigo de la poesía es el poeta allí es él contra él mismo”. este poema me hace recordar ese otro jardín que tal vez cortó con sus manos de nube la rosa que alumbraba sus días : “El artista tiene siempre un mortal enemigo/ que lo extenúa en su trabajo interminable/ y que cada noche lo perdona y lo ama: él mismo”.

    El siguiente poema, me llegó hasta la médula: “El blanco lastima cala más en el hueso de la muerte que camina dentro de nosotros alejándose de esa felicidad que nunca seremos”, poema hecho más de silencio que de palabras: “Al final ese gesto como mirando a Dios dijo lo que no pudieron las palabras”.

    Recital sui géneris, de verte tan solo y por amor a la poesía me dediqué a escucharte, jajaja. Muy lindo el bar, también su nombre “Bar Celta”, la ciudad pasando sus premuras por una de las ventanas, cómo me gustaría que alguna vez mis pasos fueran el eco de los tuyos para terminar por allá, hablándole al poema en medio de botellas de vino; en agradecimiento por las cosas tan lindas que siempre me compartes, te envío estos poemas que me publicaron el año pasado en la revista Trilce de Chile, no sé si ya te los había compartido, hacen parte de un libro que quiero publicar, cuyo título es un homenaje a Gaitán Durán: “El amanecer de una naranja roja”.

    Álvaro Neil Franco Zambrano

  16. Hola Fredy: Hace un minuto cerré tu libro que trajo el correo ayer. No soy buena a la hora de hacer una devolución, no tengo dotes de crítica. Solo diré que me encontré en algunos versos y creo que eso es lo mejor que nos puede pasar al leer poesía. Hay algo ahí que me conmueve, aunque no sepa exactamente qué, como un eco.
    Muchas gracias por regalármelo. Recibí este abrazo hecho de palabras. Sandra, Morón – Gran Buenos Aires.

    Sand

  17. Un texto que es pura sensación a flor de piel. Envuelta en la seda de lo frágil y entregada al mundo, sin filtros, ni vueltas. Sensaciones que buscan ecos; otras voces que le entreguen algún tipo de ley. Una brújula. Un sitio certero en la tierra de la incertidumbre. Lo que nace, pleno de sol, por debajo de las sombras. El alma que busca, que se mete en el barro del entendimiento. Pensamientos que se encuentran en un haz de luz. El brillo del cristal. Late y se expande; ya es un pensamiento, un esbozo de ley, de certeza. El encuentro con un cierto modo de comprensión. De comprensión íntima. La clave es el peso de la palabra. El peso de aquello que queda como huella de piedra. La voz que grita porque necesita profundamente encontrarse. Profundamente ser.
    La tierra infertil del amor resquebrajándose. Los muros, las aperturas que deja la piel seca. El diario íntimo de la pura sensibilidad intentando ser pensamiento. Intentando ser ley, lenguaje. Una palabra que se talla a si misma y deja su propia bandera.
    Hermoso texto.
    Silvina

  18. Paso a paso, por ahora sólo el 1….

    Es necesario contar con las palabras como aliadas, que obedezcan, que amen, se vuelvan cómplices, como las pasiones trágicas, para que nos inicien en el camino de la belleza, con todo su misterio. En poesía, más vale el silencio que el sonido. Más fuerza tiene la abreviación que la abundancia, porque se trata de sentir, dejarse ir, participar en ese sueño donde todo navega sin brújula ni rumbo, hasta sentir que el espíritu ha formado en nosotros una gramática individual, un decir particular, que traduce sin esfuerzo la propia cosmogonía. Así lo ve el poeta Yezzed:
    1.13 El lenguaje es la flor, dijo Mallarmé. Si esto es así, entonces, la poesía es la floración: encantamiento de la flor.
    Esta floración es un hacer en sí mismo del lenguaje. No es el sujeto quien trabaja en la palabra. Es el lenguaje -más allá del hombre ordinario- quien se abre paso reclamando su esencia, su ingravidez, su eternidad, su silencio, hasta encontrar quien emita la voz, el que se haya hecho “Místico en estado salvaje” como lo proclamara Rimbaud.
    1.22     & ese silencio… (               ) Es el lenguaje que reclama su propia poesía.
    Podría decirse entonces, utilizando la fórmula de Bretón, que la poesía, sin proponérselo rescata momentáneamente el contacto con las fuentes mismas del Lenguaje Perdido, aquel que unía los niveles de la existencia, antes de la torre de Babel, que destruyó todo indicio poético en el lenguaje, y que el poeta colombiano llama arañas, en una metáfora feliz, que alude al animal que vive en su propio tejido, y mata todo lo que cae en sus redes.
    1.4 Lo meta-poético son las arañas que se comen a su madre.
    Será entonces la poesía, como lo quiere Octavio Paz, “ejercicio espiritual y método de salvación interior”?
    Lo que parece cierto, como lo expresó Michel Carrouges en su ensayo sobre Bretón, “Para que haya en la poesía moderna una tentativa comparable a la de la alquimia en su momento, no basta con que esa poesía produzca textos de gran belleza, o sentido críptico. Es necesario que ella (la poesía) sea una invitación a penetrar en los misterios, para que el hombre cruce la gran barrera de su conciencia finita y se adentre en su conciencia posible.

    Darling Velasco
    Venezuela.

  19. Querido Fredy:

    Releo El Diario Inédito del Filósofo Vienés Ludwig Wittgenstein y me detengo a pensar. Dónde está la poesía? Qué es poesía? Rápidamente me quito esa extraña manía de pretender clasificar las cosas, como si pudiera así darles alguna identidad. Me pasa que casi no hallo imagen donde descansar la vista. Sí, en cambio, El Diario Inédito es una bitácora del pensamiento crítico de quien ha navegado las tormentosas aguas de un mar interior. Es en ese sentido que siento a la obra más cercana al discurso filosófico que al poético. Hay una metapoesía, una dicción que habla sobre el hecho poético. Pero cuáles son en verdad los lindes de ambos discursos, si es que existen? Creo que es una característica común con mi libro. Por lo que tienen por momentos de aforístico, por lo que tienen de conceptual, por el campo semántico, por lo que tienen de reflexivo muchos de los versos.
    El pensamiento da luz a tu libro, lo sostiene con coherencia y estilo (y acá es donde aparece el escritor más allá del pensador). No en vano has sido convocado a la mesa que debatió sobre el discurso poético en otros contextos.
    Alguien dijo encontrar restos de Juarroz en tu libro. Yo salvaría las distancias porque si bien se nota que tanto vos como yo lo hemos leído, no pasa de ser una mínima influencia. Yo necesité matar a Juarroz justo a tiempo por temor a caer en su eterna repetición
    Bienvenido sea este matrimonio entre poesía y pensamiento, porque es cierto que “la realidad está limitada por la totalidad de la poesía” y que ella “es un jardín que habla de otros jardines”, y por contradictorio que parezca estoy de acuerdo contigo en que “poesía no es lo uno ni lo otro y quizá tampoco lo tercero”.
    Bellísimo el fragmento 2.02…..como si las palabras tuviesen un eco en la memoria, en algún lugar del tiempo donde, al erguirse, resuenan más acá y más allá de su estricta condición de literalidad.
    El 2.022 me recordó a un poema de Alejandra Pizarnik que dice que habla y habla y habla del silencio y no puede llorar (algo así).
    No miente el 2.1511…..el poeta es siempre un extranjero, perdido en su propia casa.
    También mi Dios ha sido creado a mi imagen y semejanza. Será por eso que siempre duda de entrar por mi ventana.
    Sí Fredy, somos esa vida que nunca vivimos, aunque nunca jamás hayamos poseído cosa alguna ni hayamos sido.
    Podría seguir, pero usted bien sabe que de lo que no se puede hablar, mejor callar la boca.
    Un abrazo grande.

    Diego Ballor. Argentina

  20. Gracias Fredy, por compartir el encanto de tu poesía con nosotros. Las palabras fluyen en el alma como una respiración. Es liberador poder leerte!
    Con admiración y respeto,

    Sofi

  21. Comparto las recomendaciones de otros comentaristas en cuanto a la posibilidad de escuchar al poeta, es enternecedor…
    La intensidad de sus palabras me hicieron recordar el siguiente poema:

    Algún día encontraré una palabra…

    Algún día encontraré una palabra
    que penetre en tu vientre y lo fecunde,
    que se pare en tu seno
    como una mano abierta y cerrada al mismo tiempo.

    Hallaré una palabra
    que detenga tu cuerpo y lo dé vuelta,
    que contenga tu cuerpo
    y abra tus ojos como un dios sin nubes
    y te use tu saliva
    y te doble las piernas.
    Tú tal vez no la escuches
    o tal vez no la comprendas.
    No será necesario.
    Irá por tu interior como una rueda
    recorriéndote al fin de punta a punta,
    mujer mía y no mía
    y no se detendrá ni cuando mueras.

    Roberto Juarroz

  22. En este libro, Yezzed, al igual que en “La sal de la locura”, se resiste al verso y sale en busca de nuevas formas de llegar con la poesía al alma de sus lectores. Una vez leído, es imposible quitarlo de la estantería, pero no de la hecha de madera o metal, sino de la que llevamos adonde quiera que vayamos.

  23. Este libro me parece deslumbrante: aúna poesía y filosofía, como nuestros venerables antepasados presocráticos. Felicitaciones, Freddy, por este brillante poemario.

    Mariano Shifman

  24. Si bien es cierto que Fredy Yezzed no reinventa la escritura con estos versos, también lo es que esta muestra de poesía está cargada con una particularidad benigna, una sencillez compleja y una apuesta diferente dentro de un marco poético que cada vez más se convierte en una calca de los “gurús” del poema Latinoamericano. Independientemente de que tengan la bendición o el visto bueno de algunos de los actores más mediáticos de la poesía actual de esta parte del mundo (sin contar al bardo chileno, a ese lo dejamos en paz), creo que los poemas de Yezzed logran penetrar en lo profundo de sus lectores o escuchas, dependiendo el caso, despertando así emociones y sentimientos que pocos poetas logran sacar de un receptor, pues, como ya lo dije arriba, estas no son calcas de otros autores, este es Fredy que logra ser Wittgenstei, que logra ser todos o, por lo menos, la mayoría.

    Un saludo desde la complicidad del verso, poeta Yezzed.

  25. Fredy Yezzed logra recrear el contenido esencial del lenguaje de Wittgenstein, “conciso y enigmático”, en aforismos y frases de rara belleza. Solamente una sostenida reflexión puede ayudarnos a vislumbrar el pensamiento complejo que yace bajo la cubierta de la sencillez. Si, como es sabido, la filosofía del lenguaje de Wittgenstein es una forma de poesía, las breves y sorprendentes frases poéticas de Yezzed son una forma de filosofía introspectiva. Lo que más me atrae y emociona de esta lectura es la constatación de que lo verdaderamente complejo tiene su hogar predilecto en la concisión, no en la retórica de la grandilocuencia.

  26. Me impactó mucho esta línea: “2.014 Nadie, por experto que sea en la semiótica, podrá hablar de la humedad que causa a nuestra alma la palabra agua”. Y esta por lo erótico: “3.025 Me voy para Cambridge…, pero te quedas con mi tarde en tu sostén”. Muy buena!

  27. Excelentes instantes de silencio, líneas afiladas y precisas, poesía hecha de abismos y espejos rotos hacia adentro. Gran libro. Un abrazo, hermano Fredy.

  28. En el mundo de las palabras el tiempo no existe. Hay palabras que siempre perduran sin interesar quien las escribe. Nada es nuevo. Lo interesante en Fredy es la forma en que las recrea a estas palabras, no improvisadas. Se animó a pensar como Wittgenstein, escribir aforismos con un sucesivo orden que completan una idea del mundo como poema y encima transmite emoción. Todos aquellos que tengan oportunidad de escuchar estos poemas con la voz del autor, haganlo, emociona más. Luego lo leerán distinto.
    Siga escribiendo poeta!!!!

  29. Me parece muy buena esta muestra-fragmento del libro “El diario inédito…”. La sencillez metafórica de cada uno de los versos implica una refuncionalización literaria, qon munchos intertextos. No sólo se expone el aspeqto literario, sino la vida misma. Y se participa de ella.

  30. Hermosísimos poemas y qué lujo el comentario del maestro Gonzalo Rojas: “Una suerte de aforismos y pensamientos que se vuelven intensa poesía.”. Es de lo más raro que he leído últimamente en poesía! Desde Madrid, Antonia

  31. Nada, todo es lo mismo, con otras frases, quizas mejor hechas?, mejor sentidas?, un sentimiento caduco, viejo y sin nada que decir.
    Mejor vivir como condenados a la hoguera¡¡¡

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