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	<title>Revista La Otra &#187; gaceta28</title>
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	<description>Revista de poesía + Artes visuales + Otras letras</description>
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		<title>Presentación La Otra-Gaceta 28</title>
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		<pubDate>Tue, 14 Jul 2009 16:18:10 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Mexking</dc:creator>
				<category><![CDATA[La otra gaceta]]></category>
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		<description><![CDATA[Nicanor Parra, José Emilio Pacheco, Evodio Escalante, Alí Chumacero, Marco Antonio Campos. José Ángel Leyva &#160; &#160; Nicanor Parra: “Corrupción sustentable, venceremos” Entramos en la fase vacacional, para quienes gozan de este derecho disfrazado de privilegio, sobre todo en nuestros &#8230; <a href="http://www.laotrarevista.com/2009/07/presentacion-la-otra-gaceta-28/">Ver más <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://www.laotrarevista.com/wp-content/uploads/2009/07/leyva-presentacion-28.jpg"  rel="lightbox[roadtrip]"><img src="http://www.laotrarevista.com/wp-content/uploads/2009/07/leyva-presentacion-28-87x100.jpg" alt="leyva-presentacion-28" title="leyva-presentacion-28" width="87" height="100" class="alignleft size-thumbnail wp-image-1119" /></a><br />
<strong>Nicanor Parra,<br />
José Emilio Pacheco,<br />
Evodio Escalante,<br />
Alí Chumacero,<br />
Marco Antonio Campos.</strong></p>
<p>José Ángel Leyva</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><span id="more-1138"></span><br />
<center><br />
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</center></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Nicanor Parra: “Corrupción sustentable,  venceremos”</strong></p>
<p>Entramos en la fase vacacional, para quienes gozan de este derecho  disfrazado de privilegio, sobre todo en nuestros países latinoamericanos, donde  lo derecho no es parejo, y el estado de derecho es un estado de precariedad y  corrupción. Hace unos días tuve la fortuna de conocer y conversar con el  antipoeta Nicanor Parra. Con sus 95 años a cuestas se mueve y piensa con el  resorteo de un atleta, con la capacidad de atrapar moscas y liebres al vuelo.  Gracias a José María Memet nos recibió en su casa, a Susan Heimlich y Carlos  Cantuarias y a mí. No puede uno estar cómodo en la vida sin cruzar unas  palabras con semejante personaje. No voy a hacer la crónica de ese encuentro,  la dejo para más adelante; me comprometo con lo lectores de <em>La Otra-Gaceta</em> para contarles sobre esas dos horas de charla en La Cruces, donde por cierto  descansan los restos de otro grande de la poesía, Vicente Huidobro. <br />
    Una de las primeras frases que  soltó el creador de los artefactos poéticos cuando abrió la puerta de su casa  fue: “Corrupción sustentable, venceremos”. Sí, la corrupción nos está  carcomiendo las entrañas. La situación política en México y el avance de un  pernicioso espectro al poder me hace suponer que Nicanor Parra estaba  disparando el dardo al nervio. Quizás pensaba en su propio país, pero nada  comparable con nuestra nación, donde la izquierda está conformada por priistas  conversos y estalinistas feroces incapaces de hacer la mínima autocrítica,  complacientes con sus caudillos y faltos de imaginación para enfrentar al  contrincante. La derecha es lo que Nicanor expresa socarrón: corrupción  sustentable. Ese algo que llevan bajo el brazo quienes cambian de partido y de  consignas como si fuera un recurso natural no renovable: corrupción. Un bien  nacional que nos hace mucho mal.</p>
<p><strong>José Emilio Pacheco. Setenta años</strong></p>
<p>Nuestro gran erudito y polígrafo, que encarna la tradición de Sor Juan  Inés de la Cruz,  Carlos de Sigüenza y  Góngora, Alfonso Reyes, Salvador Novo, Octavio Paz, Rubén Bonifaz Nuño, José  Revueltas, Eduardo Lizalde, por mencionar algunos nombres, es reconocido con el  Premio Reina Sofía a las letras este año en que arriba a los 70 años de edad y  el país le brinda una serie de homenajes. Lo mejor de México no son sus playas  ni sus mariachis, ni su tequila ni sus economistas, es su cultura, y en  particular sus escritores. José Emilio es la prueba.<br />
PD:  Lo peor de México son sus  políticos y las dos televisoras comerciales que embrutecen, no se diga sus  telenovelas.</p>
<p><strong>Evodio Escalante, Premio Ramón López Velarde,  Jornadas Lopezvelardeanas en Zacatecas.</strong></p>
<p>Uno de los críticos más notables en México es sin duda Evodio Escalante.  Fiel a su principio ejerce la pluma sin rubores y sin miramientos. A veces,  como sucedió recientemente con nuestro querido amigo, el poeta Javier Sicilia,  afecta nuestras emociones y simpatías por los destinatarios de sus ejercicios  críticos. Pero uno sabe que su oficio no admite concesiones, aunque pueda estar  equivocado, porque alguna vez el propio Evodio reconoció que no hay escritor  más solitario que el crítico. A veces admirado, pero casi siempre temido y  odiado. Escalante al menos es respetado y, claro, querido por quienes somos sus  amigos. Por eso celebramos ese reconocimiento propulsado por el zacatecano José de Jesús Sampedro.</p>
<p><strong>Alí Chumacero, la salud, salud</strong></p>
<p>Alí es un joven de 91 años, poeta sin prisas y sin pausas. La diabetes  le anda haciendo bromas pesadas. Pero sabemos que está convaleciendo. Sus  lectores y amigos, en honor de esos tragos prohibidos alzamos la copa y le  decimos, querido Alí, te recordamos siempre, por ello te decimos, salud, mucha  salud.</p>
<p><strong>Marco Antonio Campos en <em>La Otra</em>.</strong></p>
<p><a href="http://www.laotrarevista.com/wp-content/uploads/2009/06/presentacion-la-otra-3.jpg"  rel="lightbox[roadtrip]"><img src="http://www.laotrarevista.com/wp-content/uploads/2009/06/presentacion-la-otra-3-76x100.jpg" alt="presentacion-la-otra-3" title="presentacion-la-otra-3" width="76" height="100" class="alignleft size-thumbnail wp-image-1060" /></a>(texto leído en Zacatecas y en la presentación en la Casa del poeta  “Ramón López Velarde, Ciudad de México, de este número tres de <em>La Otra </em>dedicado  en parte a Campos)</p>
<p>Aunque <em>La Otra</em> es aún joven  como para saber de las juventudes de los otros, <em>La Otra </em>celebra con  gratitud las aportaciones de los demás. Uno de esos otros es Marco Antonio  Campos, viejo y novedoso actor cultural en la escena nacional e internacional,  poeta, cronista, traductor, entrevistador, ensayista, narrador y por si fuera  poco viajero irredento. En mayor o en menor medida estamos en deuda con Marco  Antonio Campos por su vocación promotora y divulgadora, organizativa a favor de  la literatura no sólo mexicana ni iberoamericana, sino universal. Son pocos los  reconocimientos que ha tenido este personaje tan empeñado en hacer de los otros  su propia reflexión, aunque también haya quienes son depositarios de su más  alta animadversión, a los cuales, hay que reconocerlo, les es fiel. En Marco la  gratitud no se exige, pero se espera.<br />
    Cuando El Equilibrista publicó  la trilogía de Francisco Hernández, él me confesaba en una entrevista que su  poema sobre George Trackl se lo debía a Marco Antonio Campos, a quien yo sólo  conocía por sus escritos en el Unomásuno y por algunos de sus poemas. Además de  haberlo visitado una ocasión en sus oficinas del <em>Periódico de Poesía</em>, pues yo trabajaba en una de las revistas de  CONACYT, que se hallaba ubicado donde ahora es el edificio de Universum, allí  en CU. Esa ocasión fue imposible establecerme en su memoria, pues carezco de la  virtud de la fijación. Mi timidez entonces contrastaba con su estruendosa  extroversión y una charla estridente o estridentista, con Evodio Escalante, a  quien yo había acompañado. Cada chispazo de sarcasmo, imposible de comprender  para un testigo ajeno al mundo de ellos, era celebrado por Marco Antonio, el  Pollo Campos, con golpes de puño sobre la palma de su mano.<br />
    Esa fue la primera vez que lo  conocí de forma anónima. La segunda ocasión fue en una librería y cafetería,  donde ahora el principio parece ser, si busca un libro, no pregunte, mejor  búsquelo usted mismo. Acababa de regresar de una larga estancia en Austria.  Allí sólo atestigüé su crónica de viaje. No recuerdo ahora cuando en realidad  comenzó la amistad entre Marco y yo. Tal vez no tuvo principio y por lo mismo  espero que no tenga final.<br />
    Los diálogos con Marco han  fluido como canicas de agua, es decir de vidrio: locas y certeras, alegres y  sonantes. Nos une la irreverencia y la fidelidad a los amigos, una idea amplia  y precisa de la dignidad y la justicia, pero sobre todo un culto por la  gratitud. La belleza de Colombia y la inteligencia de los cuerpos de las  colombianas, que suelen ser, como bien lo confirma nuestro común amigo Juan  Manuel Roca, cuerpos muy talentosos. Nos une con ese país un mismo sentimiento  de admiración y perplejidad por la semejanza con el nuestro, saben y gustan  bailar y cantar sobre el entarimado de la tragedia. El vallenato es para Marco  la versión caribe del tango. Con Marco el humor define a nuestros amigos  comunes, tan afanosos como antisolemnes. Esta mesa (estaban Juan Gelman, Hugo  Gutiérrez Vega, Héctor Carreto, y Juan Domingo Argüelles que había mandado un  texto) es un ejemplo de esos afectos admiraciones compartidas.<br />
     Pero en el fondo, Campos es  un discípulo del romanticismo, un convencido de que  no hay obra sin biografía y su apuesta es por  naturaleza trascendente. Solitario rema bajo el temporal y no se afilia a  grupos, logias, cofradías, tribus, hace de su individualidad una estrategia  colectiva. No ha pasado más de un par de meses que una amiga poeta me decía:  “Cómo ha crecido la obra poética de Marco Antonio Campos.”<br />
Quedé en silencio, extrañado ante el comentario y luego me pregunté a  solas: “Una obra escrita en el pasado ¿crece o comienza a ser leída?” Es  paradójica esa ignorancia del poeta y su obra en un promotor cultural y  literario como Campos. Pero es comprensible cuando la vocación del organizador  y orquestador es cederle el escenario a los demás actores y hablar de ellos y  sus obras, sin la falsa modestia de quien sabe que su trabajo literario se  cocina aparte. ¿Habrá otros escritores que además de promoverse y cultivarse a  sí mismos revelen y enseñen la importancia del Marco Antonio autor?<br />
    La obra poética de Campos se  entrevera con su insaciable capacidad lectora y revisora de sus maestros, de  sus referentes literarios, locales y universales: Ramón López Velarde, Manuel  José Othón, Tablada, Octavio Paz, Juan Gelman, Alí Chumacero, Hugo Gutiérrez  Vega, Eduardo Lizalde y  ese alter ego de  Marco, Rubén Bonifaz Nuño. En otro extremo más cercano a él están Francisco  Cervantes y Francisco Hernández.<br />
    Desde sus primeros versos,  escritos a fines de los años sesenta y publicados en 1970, el poeta Campos da  la nota en ese tenor de lo que sentencia Ernesto Mejía Sánchez, 1978, en el  prólogo de uno sus primero libros: “MAC es un poeta –ya es bastante&#8211;; pero  también un poeta culto, lo que es más peligroso y menos poético, según algunos  asnos con letras, que lo quisieran intonso, zafio, y tocando toda lira por  casualidad (…) Este muchacho quiere sufrir y lo conseguirá. No hay remedio  contra esas cosas; es la inminencia de la catástrofe.”<br />
    Marco es un poeta mexicano  consciente de que no hay más lucidez de la identidad y de la pertenencia que  valorando el ancho mundo. Su poesía es un tránsito perpetuo, un canto de  nostalgia por lo que fue o por lo que pudo ser, una declaración desde la  infancia para saber que no hay más patria que el poema, más hogar que la  palabra. Es cierto, ahora lo confieso, la poesía de Marco Antonio Campos se  hace visible, se advierte con claridad entre la jungla de las letras, sus  aportes a la cultura mexicana también, porque esos sí crecen con el tiempo.</p>
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		<title>Novedades julio 2009</title>
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		<pubDate>Tue, 14 Jul 2009 16:05:49 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Mexking</dc:creator>
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		<category><![CDATA[Notas destacadas]]></category>
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		<description><![CDATA[Ya están en circulación los siguientes libros de La Cabra Ediciones: Lo que pasó esto fue de Eduardo Langagne con prólogo de Saúl Juárez. Animal transparente de Ferreira Gullar con prólogo de Alfredo Fressia. Claudicación intermitente [antología] de Jorge Enrique &#8230; <a href="http://www.laotrarevista.com/2009/07/novedades-julio-2009/">Ver más <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong>Ya están en circulación los siguientes libros de La Cabra Ediciones:</strong><br />
<strong><em>Lo que pasó esto fue</em></strong> de Eduardo Langagne con prólogo de Saúl Juárez.<br />
<strong><em>Animal transparente</em></strong> de Ferreira Gullar con prólogo de Alfredo Fressia.<br />
<strong><em>Claudicación intermitente [antología]</em></strong> de Jorge Enrique Adoum con prólogo de Jaime Labastida.<br />
<strong><em>Guillermo Ceniceros. Setenta años</em></strong> Género: Arte.<br />
<strong><em>Libro del errante [antología]</em></strong> de Jorge Boccanera con prólogo de Carlos María Domínguez.</p>
<p align="center"><strong>Click en las imágenes para agrandar</strong></p>
<p><center><br />
<a href="http://www.lacabraediciones.com/2009/04/lo-que-paso-esto-fue/" target="_blank"><img src="http://www.lacabraediciones.com/wp-content/uploads/2009/04/azor-langagne-64x100.jpg"  padding="5px" alt="Lo que pasó esto fue" rel="lightbox[roadtrip]"/ rel="lightbox[roadtrip]"></a>&nbsp;<a href="http://www.lacabraediciones.com/2009/04/animal-transparente/" target="_blank"><img src="http://www.lacabraediciones.com/wp-content/uploads/2009/04/azor-ferreira-64x100.jpg"  padding="5px" alt="Animal transparente" rel="lightbox[roadtrip]"/ rel="lightbox[roadtrip]"></a>&nbsp;<a href="http://www.lacabraediciones.com/2009/04/claudicacion-intermitente-antologia/" target="_blank"><img src="http://www.lacabraediciones.com/wp-content/uploads/2009/04/azor-adoum-64x100.jpg"  padding="5px" alt="Claudicación intermitente" rel="lightbox[roadtrip]"/ rel="lightbox[roadtrip]"></a>&nbsp;<a href="http://www.lacabraediciones.com/2009/04/guillermo-ceniceros-setenta-anos/" target="_blank"><img src="http://www.lacabraediciones.com/wp-content/uploads/2009/04/arte-ceniceros-79x100.jpg"  padding="5px" alt="Guillermo Ceniceros. Setenta años" rel="lightbox[roadtrip]"/ rel="lightbox[roadtrip]"></a>&nbsp;<a href="http://www.lacabraediciones.com/2009/04/libro-del-errante-antologia/" target="_blank"><img src="http://www.lacabraediciones.com/wp-content/uploads/2009/04/azor-boccanera-64x100.jpg"  padding="5px" alt="Libro del errante" rel="lightbox[roadtrip]"/ rel="lightbox[roadtrip]"></a><br />
</center></p>
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		<title>Jorge Enrique Adoum, El Turco</title>
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		<pubDate>Tue, 14 Jul 2009 16:00:05 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Mexking</dc:creator>
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		<description><![CDATA[Las cenizas del escritor Adoum descansan en una vasija de barro en su natal Ecuador. La Otra y la Cabra Ediciones, con apoyo de la Universidad Autónoma de Nuevo León, le publicamos un libro, Claudicación Intermitente, en el 2008. Una &#8230; <a href="http://www.laotrarevista.com/2009/07/jorge-enrique-adoum-el-turco/">Ver más <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img alt="" src="http://www.lacabraediciones.com/wp-content/uploads/2009/04/jorge-enrique-adoum-71x100.jpg" class="alignleft" width="71" height="100" /><br />
Las cenizas del escritor Adoum descansan en una vasija de barro en su natal Ecuador. La Otra y la Cabra Ediciones, con apoyo de la Universidad Autónoma de Nuevo León, le publicamos un libro, <a href="http://www.lacabraediciones.com/2009/04/claudicacion-intermitente-antologia/" target="_blank"><em>Claudicación Intermitente</em></a>, en el 2008. Una muestra de su poesía que titulamos <em>Cuaderno de El Turco</em>.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><span id="more-1135"></span><br />
<a href="http://www.laotrarevista.com/wp-content/uploads/2009/07/adoum_homenaje.pdf" target="_blank">Ver archivo .PDF (283 KB)</a></p>
]]></content:encoded>
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		<title>Evodio Escalante</title>
		<link>http://www.laotrarevista.com/2009/07/evodio-escalante/</link>
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		<pubDate>Tue, 14 Jul 2009 15:22:03 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Mexking</dc:creator>
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		<description><![CDATA[A propósito del Premio Ramón López Velarde, de las Jornadas Lopezvelardeanas, organizadas por el director de la revista zacatecaba Dosfilos, José de Jesús Sampedro, Marco Antonio Campos nos dice por qué Escalante es merecedor de esa distinción. &#160; &#160; EVODIO &#8230; <a href="http://www.laotrarevista.com/2009/07/evodio-escalante/">Ver más <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img src="http://www.laotrarevista.com/wp-content/uploads/2009/07/evodio-escalante-28d1a-95x100.jpg" alt="evodio-escalante-28d1a" title="evodio-escalante-28d1a" width="95" height="100" class="alignleft size-thumbnail wp-image-1114" /><br />
A propósito del Premio Ramón López Velarde, de las Jornadas Lopezvelardeanas, organizadas por el director de la revista zacatecaba Dosfilos, José de Jesús Sampedro, Marco Antonio Campos nos dice por qué Escalante es merecedor de esa distinción.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><span id="more-1134"></span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p align="center"><strong><u>EVODIO ESCALANTE: PREMIO  IBEROAMERICANO RAMÓN LÓPEZ VELARDE</u></strong></p>
<p align="center">Marco Antonio Campos</p>
<div id="attachment_1114" class="wp-caption alignleft" style="width: 260px"><img src="http://www.laotrarevista.com/wp-content/uploads/2009/07/evodio-escalante-28d1a.jpg" alt="Evodio Escalante" title="evodio-escalante-28d1a" width="250" height="261" class="size-full wp-image-1114" /><p class="wp-caption-text">Evodio Escalante</p></div>Conocí a Evodio Escalante en la pequeña oficina de Punto de Partida en el décimo piso  de la rectoría de la UNAM. Acababa de llegar de Durango. Estudió Derecho en su  ciudad natal, pero lo olvidó pronto para estudiar la maestría en Letras en la  UNAM, y eso, sin embargo, no hizo daño en su escritura. Al principio notaba de  parte de él cierto recelo y desconfianza. Sin embargo, la figura de Eugenia  Revueltas sirvió como puente entre nosotros para que se fuera dando una gran  amistad, diría aun, una fraternidad, en que, más allá de diferencias y  desacuerdos, ha resistido 36 años. Evodio escribía en esos años sólo poesía y  en los libros colectivos de Punto de Partida apareció en 1975 el que fue, si no  me equivoco quizá su primer libro; se llama <em>Crónica  de viaje</em> y en él están incluidos asimismo Luis de Tavira, que fue dejando  la poesía por el teatro, José Joaquín Blanco, y claro, el mito zacatecano, José  de Jesús Sampedro. Sólo poeta, dije; yo no imaginaba ni de lejos entonces en el  gran ensayista que con el tiempo Evodio se iba a convertir.</p>
<p>Pronto,  sin embargo, nos sorprendió en 1979 con un libro penetrante <em>Una literatura del lado moridor</em>, uno de  los primeros estudios que colocaba en su sitial a José Revueltas, un autor que  era mucho más venerado que leído, y menos, que estudiado. Tengo la sospecha de  que los estudios filosóficos de Evodio, sobre todo de Hegel, provinieron del  estímulo revueltiano. Después vinieron nuevos libros de ensayos, entre otros, <em>Tercero en discordia</em>, <em>La intervención literaria</em>, <em>Las metáforas de la crítica</em>, para mí su  mejor libro, <em>Elevación y caída del  estridentismo</em>, y su investigación minuciosa sobre José Gorostiza (<em>Entre la redención y la catástrofe</em>).<br />
   Me parece que tres líneas de autores fueron  ayudando a  Evodio a la profundidad  reflexiva y a la formación de su estilo que caracteriza ante todo a sus  ensayos. La primera, la filosófica, representada por Hegel y Heidegger; otra,  la de los grandes ensayistas latinoamericanos creativos como Reyes, Borges y  Paz, y por último, la de los autores canónigos del estructuralismo, entre  otros, Roland Barthes, Jacques Derrida, Michel Foucault o Julia Kristeva. En  honor de Evodio, en sus páginas no se nota más que incidentalmente el aparato  crítico, a veces críptico, de estos teóricos que tanto han influido en la  academia universitaria.<br />
   Los rasgos característicos de los ensayos y  las notas críticas de Evodio, me parece, son cuatro: una prosa ágil, lucidez,  equilibrio en el juicio y -algo muy raro en nuestro medio- probidad  intelectual.  <br />
    <br />
Su  trabajo crítico se ha centrado ante todo en la poesía y la literatura  mexicanas, y puedo decir que es tan bueno en el análisis de la poesía y de la  narrativa como  en el del ensayo mismo.  Siempre que lo leo encuentro en sus escritos una singular manera de interpretar  al adentrarse en las corrientes literarias, en los autores, en los libros  y en los hechos de la vida literaria  mexicana, que no deja de asombrarme y deslumbrarme, como algunos que ha escrito  sobre José Revueltas, Octavio Paz, los Estridentistas, el grupo de los  Contemporáneos y, por supuesto, Ramón López Velarde. Lejos de haberse  anquilosado, sus ensayos son cada día más hondos y su prosa más ágil.<br />
   <br />
Espléndidos  críticos como Xavier Villaurrutia, Alí Chumacero, Ramón Xirau y José Emilio  Pacheco, buscaron en sus trabajos exaltar o elogiar en especial lo que les  gustaba, entusiasmaba o apasionaba; desde muy joven Evodio Escalante, como  Emmanuel Carballo, decidió andar el camino accidentado, diría espinoso, es  decir, que el crítico fuera el tercero en discordia, el “aguafiestas”, el que  debía decir su verdad en sus juicios y opiniones más allá de querer hacer una  carrera literaria o de perder amigos, <em>y  lo ha cumplido</em>. Ha sido un polemista de fuego. En lo contencioso es  inigualable.  Nada más ajeno a los  halagos del canto de las sirenas del <em>establishment</em> cultural que Evodio. Uno sabe que en el medio literario poetas o narradores  excelentes se creen gigantes, los buenos se creen excelentes, y los malos se  creen buenos. Alguna vez me dijo José Emilio Pacheco que a veces el analizado  se ofendía menos por ser criticado que por ser insuficientemente elogiado; la  experiencia me dice que en los dos casos se da por igual. Ante eso Evodio no ha  tenido ninguna complacencia ni ha caído en ninguna estafa o trampa. Se ha  equivocado no pocas veces, pero no ha sido por interés o por ganar posiciones.<br />
    <br />
Uno  de los dioses tutelares de Evodio Escalante, quién no lo sabe, es Ramón López  Velarde, para él el mejor poeta mexicano que ha habido. Del poeta jerezano ha  destacado su duradera novedad, es decir, una obra que se reinventa en cada  generación y cada generación de críticos la reinventa. Como Borges, Paz y  Neruda, el poeta jerezano fue un gran poeta en verso y un gran poeta en prosa,  y así lo ha visto también Escalante, quien se siente especialmente fascinado  por esos textos donde halla de RLV el “alborozo arrobado ante la presencia de  la mujer” y en aquellos donde feminiza a la patria, como en su poema mayor, “La  suave Patria”, que Evodio quisiera, como han querido y queremos muchos, que sea  nuestro segundo himno nacional, y por complemento, el inolvidable texto en  prosa “Novedad de la patria”, donde la dominante “voz de la nacionalidad” es avasalladoramente  femenina. Me llama la atención que uno de sus textos preferidos sea “Las santas  mujeres”, uno de los textos, quizá el más deliciosamente lúdico dentro de la  tragedia, que López Velarde escribió a la muerte del pintor aguascalentense  Saturnino Herrán. Evodio ha visto a López Velarde como provinciano y  cosmopolita y asimismo  como un poeta que  estuvo “a mitad del modernismo” (del que se siente distanciado) y de las  vanguardias (que no tuvo tiempo de abrazar)”. <br />
   <br />
Hoy  se entrega aquí en Jerez, en la tierra del poeta, el Premio Iberoamericano  Ramón López Velarde. Para mí es una especial alegría. Se hace justicia a la par  a la brillantez y a la disidencia literarias. Al ver ahora esto recuerdo  aquella frase de André Gide que encarnaría muy bien la personalidad de Evodio:  “Los rebeldes son la sal de la tierra”.</p>
<p>
<div id="attachment_1120" class="wp-caption aligncenter" style="width: 260px"><img src="http://www.laotrarevista.com/wp-content/uploads/2009/07/marco-antonio-campos-28d1b.jpg" alt="Marco Antonio Campos" title="marco-antonio-campos" width="250" height="333" class="size-full wp-image-1120" /><p class="wp-caption-text">Marco Antonio Campos</p></div>
<p><strong>Marco  Antonio Campos</strong> (México, D. F., 1949)<br />
Es poeta, narrador, ensayista y  traductor. Ha publicado los libros de poesía Muertos y disfraces (1974), Una  seña en la sepultura (1978), Monólogos (1985), La ceniza en la frente (1979),  Los adioses del forastero (1996) y Viernes en Jerusalén (2005). <br />
Ha traducido libros de Charles  Baudelaire, Arthur Rimbaud, André Gide, Antonin Artaud, Roger Munier, Emile  Nelligan, Gaston Miron, Gatien Lapointe, Umberto Saba, Vincenzo Cardarelli,  Giuseppe Ungaretti, Salvatore Quasimodo, Georg Trakl, Reiner Kunze, Carlos  Drummond de Andrade.<br />
Ha obtenido los  premios mexicanos Xavier Villaurrutia (1992) y Nezahualcóyotl (2005), y en  España el Premio Casa de América (2005) por su libro Viernes en Jerusalén. En  2004 se le distinguió con la Medalla Presidencial Centenario de Pablo Neruda  otorgada por el gobierno de Chile. </p>
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		<title>Juan Manuel Roca. Dos videos</title>
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		<pubDate>Tue, 14 Jul 2009 15:10:27 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Mexking</dc:creator>
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		<description><![CDATA[Premio Casa de América para América Latina, 2009, el poeta colombiano nos lee aquí dos poemas del libro ganador: Biblia de pobres. Sus amigos Jaime Echeverri y Santiago Espinosa escriben sobre él. &#160; &#160; Juan Manuel Roca nació en Medellín, &#8230; <a href="http://www.laotrarevista.com/2009/07/juan-manuel-roca-dos-videos/">Ver más <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img src="http://www.laotrarevista.com/wp-content/uploads/2009/07/juan-manuel-roca-28i2a-75x100.jpg" alt="juan-manuel-roca-28i2a" title="juan-manuel-roca-28i2a" width="75" height="100" class="alignleft size-thumbnail wp-image-1116" /><br />
Premio Casa de América para América Latina, 2009, el poeta colombiano nos lee aquí dos poemas del libro ganador: <em>Biblia de pobres</em>. Sus amigos Jaime Echeverri y Santiago Espinosa escriben sobre él.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><span id="more-1132"></span></p>
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<p><strong>Juan Manuel Roca</strong> nació en Medellín, Colombia, en 1946. Es poeta, periodista, ensayista  y desde hace dos décadas trabaja en la Casa de Poesía Silva de Bogotá. En 2004  recibió el Premio Nacional de Poesía del Ministerio de Cultura. Algunas de sus  obras son <em>Memoria del Agua</em> (1973), <em>Antología Poética </em>(1983), <em>Pavana  con el diablo</em>  (1990), <em>Los cinco  entierros de Pessoa</em> (2001) y <em>Esa maldita costumbre de morir</em> (2003.</p>
<p>Hace pocos días ganó el IX Premio de Casa de  América de Poesía Americana (Madrid) con el libro <em>Biblia de pobres</em> o <em>Biblia  pauperum</em>, del cual son estos poemas.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><center><br />
<object classid="clsid:D27CDB6E-AE6D-11cf-96B8-444553540000" codebase="http://download.macromedia.com/pub/shockwave/cabs/flash/swflash.cab#version=9,0,28,0" width="700" height="550"><param name="movie" value="http://www.laotrarevista.com/wp-content/uploads/2009/07/roca.swf" /><param name="quality" value="high" /><embed src="http://www.laotrarevista.com/wp-content/uploads/2009/07/roca.swf" quality="high" pluginspage="http://www.adobe.com/shockwave/download/download.cgi?P1_Prod_Version=ShockwaveFlash" type="application/x-shockwave-flash" width="700" height="550"></embed></object><br />
<br />
</center></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><center><br />
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<p>&nbsp;</p>
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</center></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><center><br />
<div id="attachment_1116" class="wp-caption aligncenter" style="width: 310px"><img src="http://www.laotrarevista.com/wp-content/uploads/2009/07/juan-manuel-roca-28i2a.jpg" alt="Juan Manuel Roca. Foto de José Angel Leyva" title="juan-manuel-roca-28i2a" width="300" height="400" class="size-full wp-image-1116" /><p class="wp-caption-text">Juan Manuel Roca. Foto de José Angel Leyva</p></div></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><div id="attachment_1112" class="wp-caption aligncenter" style="width: 260px"><img src="http://www.laotrarevista.com/wp-content/uploads/2009/07/echeverri-28i2b.jpg" alt="Jaime Echeverri: Foto de JAL" title="echeverri" width="250" height="333" class="size-full wp-image-1112" /><p class="wp-caption-text">Jaime Echeverri: Foto de JAL</p></div><br />
</center></p>
]]></content:encoded>
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		<title>La cocina del poeta</title>
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		<pubDate>Tue, 14 Jul 2009 14:41:26 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Mexking</dc:creator>
				<category><![CDATA[La otra gaceta]]></category>
		<category><![CDATA[gaceta28]]></category>

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		<description><![CDATA[Enrique Hernández-D´Jesús, venezolano, mejor conocido como Catire Hernández es, además de poeta, fotógrafo y editor, gastrónomo de la tentación. Un fragmento de su libro inédito Aquí la boca, su oquedad eterna. &#160; &#160; Enrique Hernández-D’Jesús LA COMPOSTURA DEL GUSTO Al &#8230; <a href="http://www.laotrarevista.com/2009/07/la-cocina-del-poeta/">Ver más <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img src="http://www.laotrarevista.com/wp-content/uploads/2009/07/enrique-hernandez-28d2a-75x100.jpg" alt="enrique-hernandez-28d2a" title="enrique-hernandez-28d2a" width="75" height="100" class="alignleft size-thumbnail wp-image-1113" /><br />
Enrique Hernández-D´Jesús, venezolano, mejor conocido como Catire Hernández es, además de poeta, fotógrafo y editor, gastrónomo de la tentación. Un fragmento de su libro inédito <em>Aquí la boca</em>, su oquedad eterna.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><span id="more-1131"></span></p>
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<p><strong>Enrique Hernández-D’Jesús</strong><br />
<strong>LA COMPOSTURA DEL GUSTO</strong></p>
<p><center><br />
<object width="425" height="344"><param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/KkT_xTVtk9M&#038;hl=en&#038;fs=1"></param><param name="allowFullScreen" value="true"></param><param name="allowscriptaccess" value="always"></param><embed src="http://www.youtube.com/v/KkT_xTVtk9M&#038;hl=en&#038;fs=1" type="application/x-shockwave-flash" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" width="425" height="344"></embed></object><br />
</center></p>
<p>Al gusto le disgusta comportarse a sí mismo, le disgusta gustarse a sí mismo. Se  gusta su sentido corporal. Provoca el destierro, la penitencia. El gusto  preservado del gusto. Le gusta tanto que gustarse es otra de sus razones. Me  gusta tanto lo que me gusta, que gusta de mi. El gusto furioso y lloroso gusta  encaminado a las visiones del gusto. Gusto de visión. O la visión del gusto  gusta la visual. Gusto para todos los gustos. Percibimos el sabor. El gusto  percibe el sabor inunda la felicidad y la desventura, las formas animales del  gusto. Gusto mudo, gusto del alma. A la llegada de la noche, el gusto se  conduce con raros atavíos, con máscaras de bajas intenciones. El gusto, con  altas intenciones, abre la hoguera, enciende los sabores. Gusta del sabor el  gusto, alojando con su aroma el vuelo cierto del azar. El azar y el gusto son  la necesidad. Necesidad de la vegetación embestida. Del gusto silvestre  conciliado. Gusto que me estás gustando y estás acabando con mi corazón.<br />
El placer del gusto se deleita con pasión, la pasión se deleita con el gusto, y  entre gusto y gusto se acaba la vida. La belleza se cocina al gusto. Se prepara  con delicada de mango, con nueces y avellanas, con frutas de mar y galletas gustosas.  Engustado sale el antojo con el gusto. Bailan, se envuelven en la diversión.  Gusto envuelto en hojas de flores blancas. Gusto de la conciencia, gusto del  remordimiento, gusto de la sangre. Gustare, oh, oh, oh, Gustare oh, oh, oh, azul pintado dei  blu. Es gustare gustare  gustare, y un cielo y hasta el mar. Y el gusto y el gusto y el gusto gustare.</p>
<p><strong>EL GUSTO APETECIBLE</strong></p>
<p>El gusto se deja excitar. Rompe la cáscara de los sentidos. Desea lo sabroso, las  modificaciones de los sabores. Los sabores con sus propios elementos. Los  delicados manjares arduos. Arduo es el cordero, los lechones lechales sazonados  con nuez moscada. La lengua de ternera con punta áspera. Los menudillos de  gallina a la menta. Ardua es la perdiz, el pato adobado, las lentejas pecaminosas.<br />
El gusto se excita con el lebranche, con el foie-gras de Toulouse. Se enamora del  fondue. Un italiano se gustaría con las berenjenas rellenas de la mamma. Un  argentino con la carne asada de su madre. Un catalán con el bacalao al ajo  enamorado.<br />
Hay gusto para todos los gustos.</p>
<p><strong>EXALTADO ESPÍRITU EN LA NOCHE DEL GUSTO</strong></p>
<p>El  gusto sale por la noche. Decide cenar suave, es delicado el gusto, dócil.  Decide encontrarse con platos atrevidos, platos eróticos. Suaves, pero  eróticos, o en el decir del gusto gustosos y eróticos. Primero se toma una  crema de menta. Dos dedos de menta, dos dedos que le muerdan la envidia al  gusto. Cinco minutos después, toma por el cuello a la amada y le dice que ella  es la crema de menta, le susurra al oído, le calienta el oído con suspiros, con  palabras extrañas, y le sigue diciendo que su cuello es la crema de menta y su  cuerpo es la noche y ella es el gusto.</p>
<p><strong>EL GUSTO EN LA DUDA EN LA CONFUSIÓN</strong></p>
<p>Corre el tiempo limitado. Sigue la corriente el espacio total, su historia romántica,  el misterio de la presencia de los ángeles. Duda, mientras puede dudar duda. El  gusto es el observador. Gusto observado.</p>
<p><strong>LA  MIRADA DEL</strong><strong> GUSTO</strong></p>
<p>El Gusto sabanea hasta el fin deseado. Se las echa de gallo fino, se las echa de  gallina en camorra. Y su eterna bestia lleva guindando por implacable terquedad  el manejo del cinismo, el manejo de la lidia del fruto. La vanidad goza de  mucho prestigio, la soberbia es la mujer que hace dulces. La mirada del gusto  gusta mirarse. Es peligrosa su mirada cuando cruza el fuego con los pies  descalzos.<br />
No hace falta escuchar que:<br />
-la mirada no se desorienta de puro gusto-.</p>
<p><strong>EL OLLO MÁGICO EL GUSTO GUSTOSO</strong></p>
<p>De no ser así se sentiría como un tonto. Guarda en el saco, en el ollo mágico un pavo  real. Se pierde y se encuentra nuevamente. Cómo saber lo que siente el gusto.  Por instinto sabe lo que le gusta. El gusto hace el amor.<br />
La sensualidad bajo el agua, bajo el antifaz. Gusto deseable. Se encaja en el  ambiente sensible del ser humano.<br />
Se describe en los sentidos y en la exaltación de los sabores. Gusto encadenado a  la conciencia, en el mínimo lugar de la eterna y breve ilusión.</p>
<p><strong>SENTIMENTAL SENTIDO</strong></p>
<p>Decidido  a continuar la ventura y desventura el Gusto abre el ámbito sentimental. En su  curiosa residencia ofrece al deseo el milagro de los sentidos.<br />
Es  obvio que para entender los matices del gusto, hay que conocer de una estética,  rodearse hacia el exterior de la sensibilidad en la voz sublime del tacto, en  la vendimia tierna del oído. El impudor de la vista habla atravesado de esta raza  misteriosa, de esta pasión de comer belleza adicional y se prolonga en la  angustia de las sensaciones. El Gusto sentimental sentido.</p>
<p><strong>ARROZ BLANCO CON LENGUA DE MUDA</strong></p>
<p>En la acera de enfrente de mi edificio cuatro mudas se miran a los ojos. Suena la alarma de un carro estrepitosamente.  Las mudas gesticulan y se hacen gestos. Se cuentan todas las historias que les  han ocurrido en los últimos días. Las mudas alegres, felices de poder contarse  sus cuentos. La más jovencita de todas manifiesta que había ido al cine con un  amigo, y al final el muchacho trato de besarla. Y la muda se negó. Se negaba la  muda o se negaba la mudez. Ella rechazó ese beso, pero les contaba a sus amigas  que deseaba mucho que la hubiesen besado, estaba enloquecida, suspiraba por el beso,  el beso del deseo, muchas veces fantaseado en las meditaciones que hacía en su  cuarto sola. Ella sola con su melancolía de ser muda, con su tristeza de no  poder ser como el resto de los seres. Pero en el fondo era más feliz que nadie,  no se encontraba en el límite de la realidad, su realidad era más silenciosa,  era más privada, era muda que mudaba sus encantamientos para esos momentos  sagrados de intimidad. Y siendo la muda íntima, las otras mudas eran iguales.  Mudas iguales y por lo tanto mudas.<br />
Yo las observaba desde la ventana de mi balcón, yo las observaba  con malicia y algo de picardía, quería hacerles el amor a las mudas, invitarlas  a una pequeña comilona. Mudas y todo, pero comidas. Y prepararlas con unos  platos deliciosos, con pavo relleno de pavitas enanas, langosta en salsa de  almejas con trufas blancas, lengüitas de bufalitas rellenas de funghi porcini y  pasitas de Corinto. Arroz en todas las formas, arroz para las mudas, arroz para  la muda. Pero a mí me gustaba mi muda. Yo quería comerme mi muda, comérmela, no  era otra vaina sino comérmela, cortarla en trozos, y como no puede gritar, que  gima, que gima hasta enloquecer a los vecinos. Una muda que gime, es una muda  gimiendo. Otros pedazos de la muda a la braza. Eso si les digo muda a la braza es  algo exquisito. Se dice que a Juan XXIII le gustaba el caldo de muda. Lo comía  todos los días en los veranos que pasaba en Castel Gandolfo. Por eso la sonrisa  de Juan XXIII. Pero A Mí me gusta más la lengua de muda con arroz blanco. Y  todos los sábados me preparo mi caldo de muda.</p>
<p><strong>ENRIQUE HERNANDEZ-D&#8217;JESUS</strong><br />
Poeta, fotógrafo y editor</p>
<div id="attachment_1113" class="wp-caption alignnone" style="width: 260px"><img src="http://www.laotrarevista.com/wp-content/uploads/2009/07/enrique-hernandez-28d2a.jpg" alt="Enrique Hernández" title="enrique-hernandez-28d2a" width="250" height="333" class="size-full wp-image-1113" /><p class="wp-caption-text">Enrique Hernández</p></div>
<p><strong><em>Ha publicado:</em></strong><br />
<strong>MUERTO DE RISA</strong>, <em>Poesía, </em>Monte  Ávila Editores, Caracas-Venezuela, 1968. <br />
<strong>MI ABUELO PRIMAVERAL Y SUDOROSO</strong>, <em>Poesía </em>1974. <br />
<strong>ASÍ SEA UNO DE AQUÍ</strong>, <em>Poesía, </em>Monte Ávila  Editores, Caracas-Venezuela, l976. <br />
<strong>LOS ÚLTIMOS FABULADORES, </strong><em>Entrevistas y fotografías</em>, Roma-Italia, 1977.<br />
<strong>MI SAGRADA FAMILIA</strong>, <em>Poesía</em>, Ediciones  ULA, Mérida-Venezuela, l978. <br />
<strong>SIAMO NELLE BAMBOLE,</strong> <em>Poesía y Fotografías</em>,  IL Fotogramma, Roma-Italia, 1980. <br />
<strong>MI ABUELO VOLVIÓ DEL FUEGO</strong>, <em>Poesía</em>, Editorial  La Draga y el Dragón, 1980. <br />
<strong>LA MÁSCARA, </strong>Poesía,Editorial La  Draga y el Dragón, 1980. <br />
<strong>EL CIRCO</strong>, <em>Poesía y Fotografías</em>,  Editorial La Draga y el Dragón, 1986. <br />
<strong>RETRATO EN FAMILIA</strong>, <em>Antología de Poesía</em>,  Monte Ávila Editores, <br />
Caracas-Venezuela 1988. <br />
<strong>LOS POEMAS DE VENUS GARCÍA</strong>, <em>Poesía y fotografías</em>,  Editorial Binev, l988. <br />
<strong>RECURSO DEL HUÉSPED,</strong> <em>Poesía</em>, Fundarte,  Caracas-Venezuela, 1988. <br />
<strong>MAGICISMOS</strong>, <em>Poesía con dibujos de  Marius Sznajderman</em>, Tierra de Gracia Editores, Caracas-Venezuela, l989. <br />
<strong>LA SEMEJANZA TRANSFIGURADA</strong>, <em>94 fotografías  intervenidas por Vicente Gerbasi</em> <br />
Monte Avila-Fundarte, Caracas-Venezuela, 1996. <br />
<strong>LA TENTACIÓN DE LA CARNE,</strong> Arte Dos Gráfico-Andrés  Carne de Res, <br />
Bogotá-Colombia 1997. <br />
<strong>GERBASI DEL TRAZO Y LA PALABRA</strong>, <em>Fotografías</em>, Fundación Esta Tierra de Gracia / Fundación  Chacao, Caracas-Venezuela, 1999. <br />
<strong>LA DÍFICIL CLARIDAD</strong>, <em>Poesía</em> <br />
Fundación Esta Tierra de Gracia, Caracas-Venezuela, 1999. <br />
<strong>EL AMOR Y LA PALABRA</strong>, <em>Libro de fotografías</em> <br />
Alcaldía Mayor de Bogotá &#8211; Fundación Casa de Poesía Silva,  Bogotá-Colombia, 2000. <br />
<strong>LOS POEMAS DE VENUS GARCÍA</strong>, <em>Poesía, </em>2da.  Edición. El Árbol Editores, San Cristóbal-Venezuela, 2001. <br />
<strong>CAJAS NEGRAS</strong>, <em>Objetos y&nbsp; poesía</em>,  Ediciones Arte Dos Gráfico, Bogotá-Colombia, 2003. <br />
<strong>EL TIGRE INVISIBLE</strong>, Poesía, Ediciones Arte  Dos Gráfico – Fundación Esta Tierra de Gracia, Bogotá Colombia, 2005. <br />
<strong>VESTUARIO,</strong> poesía, Ediciones  Poesía,Valencia 2006. <br />
<strong>LOS POEMAS DE VENUS GARCÍA / RECURSO DEL HUÉSPED</strong>, poesía, Monte Ávila Latinoamericana, Caracas 2006. <br />
<strong>PIEL DE GACELA</strong>, poesía, Smeredevo’s Poet  Autumn. Traducción al Serbio: Radivoje Konstantinoviç. Smeredevo’s Serbia, 2007 <br />
<strong>LA SAGRADA FAMILIA</strong>, poesía, antología 1968 /  2000. Poesía Venezolana, Colección Contemporáneos. Editorial El perro y la rana. Caracas, 2007 </p>
<p><strong><em>Exposiciones e  Instalaciones Individuales:</em></strong><br />
<strong>LA TIERRA Y SUS FORMAS MÁGICAS</strong>, Mérida &#8211; Venezuela, l978. <br />
<strong>SIAMO NELLE BAMBOLE</strong>, Galería IL Fotogramma,  Roma &#8211; Italia, l980. <br />
<strong>ESTAMOS EN LOS MUÑECOS</strong>, Roma &#8211; Italia, 1980. <br />
<strong>50 BOLÍVARES</strong>, Puerto Rico, 1983. <br />
<strong>FOTOGRAFÍAS</strong>, Mérida &#8211; Venezuela, 1987. <br />
<strong>EL OJO QUE NOS ADIVINA</strong>, Mérida &#8211; Venezuela, 1987. <br />
<strong>EGO</strong>, Caracas &#8211; Venezuela,  l987. <br />
<strong>TRES FOTÓGRAFOS DE HOY</strong>, Museo de Bellas Artes,  Caracas &#8211; Venezuela 1990. <br />
<strong>30 POETAS VENEZOLANOS, </strong>décima exposición anual de  la fotografía documental 1989, Biblioteca Nacional, Caracas, Venezuela, 1990 <br />
<strong>SECRETA UNIDAD</strong>, Exposición de  Cajas–frascos–fotografías <br />
Caracas–Venezuela, 1991. <br />
<strong>FOTOGRAFÍA LATINOAMERICANA</strong>, Tendencias actuales <br />
Universidad Hispanoamericana Santa María de la Rabida, Huelva-España,  1991. <br />
<strong>EL POETA VÍCTOR VALERA MORA</strong>, Fotografías,  Caracas-Venezuela, 1992. <br />
<strong>LA PRIMAVERA DEL GUST 7ª PRIMAVERA FOTOGRÁFICA DE CATALUNYA</strong>, Sala Gespa, Barcelona-España, 1994. <br />
<strong>FOTO MENÚ A LA CARTA, 7ª PRIMAVERA FOTOGRÁFICA DE CATALUNYA</strong>, Espai Fotogràfic Maple Syrup, Barcelona-España 1994. <br />
<strong>INSTA-LACIÓ DE POTS FOTOGRÀFICS, DEGUSTACIÓ DE POEMAS I FRUITS DE MAR,  7ena PRIMAVERA FOTOGRÁFICA DE CATALUNYA</strong> <br />
Restaurant El Navegant, Barcelona-España, 1994. <br />
<strong>LA SEMEJANZA TRANSFIGURADA</strong> 94 Fotografías  intervenidas por Vicente Gerbasi, Biblioteca Nacional, Caracas-Venezuela, 1995. <br />
<strong>30 POETAS LATINOAMERICANOS</strong> VII Gathering of  Contemporany Latin American Writers and Visual Artist in Providence, Rhode  Island, 1996.<br />
<strong>TALLER GASTRONÓMICO VISIVO DEL ANIMAL DE LA CURVA DEL MUNDO</strong> V Coloquio Latino-Americano de Fotografía, El Hijo del Cuervo, México  1996. <br />
<strong>OCULTO Y MANIFIESTO</strong> Collage-mural (fotografía  Contemporánea Venezolana) Fotoseptiembre, Centro de la Imagen, V Coloquio  Latinoamericano de Fotografía, <br />
México 1996. <br />
<strong>TALLER GASTRONÓMICO VISIVO DEL ANIMAL DE LA CURVA DEL MUNDO</strong> X Feria Internacional del libro, Salón Eduardo Carranza,  Bogotá-Colombia, 1997. <br />
<strong>ESCRITORES MEXICANOS</strong> Feria Internacional del  Libro, Caracas-Venezuela, 1998. <br />
<strong>MUESTRA</strong> <strong>FOTOGRAFÍCA EN TELA DEL  POETA VICENTE GERBASI</strong> Jornadas Iberoamericanas por la Integración y la Paz,  Sala Verde del Convenio Andrés Bello, Bogotá-Colombia, 1998. <br />
<strong>IMAGEN Y PALABRA</strong> 57 fotografías de poetas  latinoamericanos, VII Encuentro Internacional de Escritores, Biblioteca  Nacional, Bogotá-Colombia, 1998.<br />
<strong>PERFORMANCE FOTOGRÁFICO-GASTRONÓMICO</strong>, en homenaje a las escritores participantes VII Encuentro Internacional  de Bogotá-Colombia, Restaurante La Tentación de las Carnes. <br />
<strong>LA KINKAYA LITERARIA</strong>, Instalación de 777  botellas con fotografías de escritores, Feria Internacional del libro,  Caracas-Venezuela, 1998. <br />
<strong>BORGES A SU GUSTO</strong>, instalación fotográfica,  Restaurante Kandidos’s, <br />
Caracas-Venezuela, 1999. <br />
<strong>LA KINKAYA LITERARIA</strong>, Feria Internacional del  libro universitario, <br />
Mérida-Venezuela, 2000. <br />
<strong>PRESENCIA ESCRITORES COLOMBIANOS</strong>, Teatro Municipal Jorge Eliecer Gaitán, Bogotá-Colombia, 2000. <br />
<strong>IMAGEN Y PALABRA</strong>, otros poetas, homenaje a  Jorge Edwards, Premio Cervantes, Fundación Santillana, Encuentro Iberoamericano  de Escritores, Bogotá-Colombia 2000. <br />
<strong>EL RELÁMPAGO DEL OJO PODEROSO</strong>, Galería Espace Futur Alianza Francesa, Maracaibo-Venezuela, 2000. <br />
<strong>LA KINCAYA LITERARIA</strong>, Exposición de cajas  homenaje a Juan Sánchez Peláez, Rafael Cadenas, Ramón Palomares, Victoria De  Stefano, Eugenio Montejo, Salvador Garmendia, Caupolicán Ovalles, Feria Internacional  del Libro Universitario Bienal Mariano Picón Salas, Mérida-Venezuela, 2001. <br />
<strong>ANIMAL DE COSTUMBRE</strong>, Exposición de cajas  poéticas, IX Semana Internacional de la Poesía dedicada&nbsp; a Juan Sánchez  Peláez, 2001, Sala RG, CELARG, Caracas-Venezuela <br />
<strong>CAJAS NEGRAS</strong> Instalación cajas  poéticas, Galeria Sextante, Arte Dos Gráfico, Bogotá-Colombia, 2003 <br />
<strong>CAJAS NEGRAS</strong> Instalación cajas  poéticas, Galeria de Arte Nacional, Caracas, 2003 <br />
<strong>BOLÍVAR FÁBULA DE LOS FABULADORES</strong> 50 Fotografías, Instalación fotografica PDVSA, Caracas, La  Campiña,&nbsp; Julio 2003 <br />
PDVSA INTEVEP, Los Teques, Septiembre 2003 <br />
<strong>IMAGEN Y PALABRA 21 METROS DE POETAS,</strong> 600 imágenes de poetas del mundo. XV Festival Internacional de Poesía  de Medellín, Cámara de Comercio de Medellín, 2005. <br />
<strong>IMAGEN Y PALABRA 21 METROS DE POETAS,</strong> 600 imágenes de poetas del mundo. Centro Venezolano de Cultura, Bogotá  2006. <br />
<strong>EL GRAN MAGMA</strong>, Homenaje a Carlos  Contramaestre. 2da. Bienal Nacional de Literatura “Ramón Palomares”. Salón de  Exposiciones Biblioteca Pública “Mario Briceño Iragorry”, Trujillo, 2005. <br />
<strong>POETAS POETAS POETAS</strong>, 50 retratos de poetas  venezolanos, Siete metros y medio de poetas. En el marco del Encuentro de la  Red de Redes en Defensa de la Humanidad. Museo Anzóategui. Barcelona, 2006. <br />
<strong>EL OJO D’JESÚS</strong>, 200 poetas del mundo con  escrituras. 30 Metros de poetas. Instalación Oficio Puro. El Taller del Señor  Barroco. Museo de Bellas Artes, sala 2, Caracas 2006 <br />
<strong>49 RETRATOS Y ESCRITURAS DE POETAS DEL MUNDO</strong> <br />
Smeredevo’s Serbia, 2007 <br />
<strong>MORADA AL SUR</strong>, 113 poetas Venezolanos y  Colombianos. XVII Festival de Poesía de Bogotá. Centro Venezolano de Cultura,  Bogotá 2009. <br />
<strong>POETAS DE LA REBELIÓN</strong>, 113 poetas del mundo.  Galería Pedro Báez. Escuela de artes plásticas Armando Reverón. Barcelona  Anzoátegui, 2009 </p>
<p>Ha obtenido diversos premios de literatura, fotografía y diseño. A fin  de milenio obtuvo el Premio Armando Reverón del Salón Michelena. <br />
En el año 2007 fue Honenajeado y Condecorado en el VI Encuentro  Internacional Poesía Universidad de Carabobo. <br />
Actualmente vive en Caracas, en donde se desempeña como Director  Literario de la Fundación Esta Tierra de Gracia. <br />
Trabaja en el Ministerio del Poder popular para las Relaciones Exteriores,  como Coordinador de Cultura en el Despacho de América del Norte. </p>
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		<title>Entrevista a Juan Carlos de Sancho</title>
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		<pubDate>Tue, 14 Jul 2009 14:27:03 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Mexking</dc:creator>
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		<description><![CDATA[La poesía escrita por los autores nacidos en Islas Canarias es el tema de esta conversación, a propósito del libro que se presentó en Buenos Aires, Argentina. &#160; &#160; LITERATURA POETAS CANARIOS EN BUENOS AIRES, DE JUAN CARLOS DE SANCHO &#8230; <a href="http://www.laotrarevista.com/2009/07/entrevista-a-juan-carlos-de-sancho/">Ver más <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img src="http://www.laotrarevista.com/wp-content/uploads/2009/07/desancho-juan-carlos-28i3a-74x100.jpg" alt="desancho-juan-carlos-28i3a" title="desancho-juan-carlos-28i3a" width="74" height="100" class="alignleft size-thumbnail wp-image-1111" /><br />
La poesía escrita por los autores nacidos en Islas Canarias es el tema de esta conversación, a propósito del libro que se presentó en Buenos Aires, Argentina.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><span id="more-1130"></span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>LITERATURA POETAS CANARIOS EN BUENOS AIRES, DE JUAN CARLOS DE SANCHO<br />
<strong>Entrevista</strong>: Facundo Gari</p>
<p><center><div id="attachment_1107" class="wp-caption alignnone" style="width: 360px"><img src="http://www.laotrarevista.com/wp-content/uploads/2009/07/presentacion-canarias-28i3b.jpg" alt="Presentación de la antología en la Feria del Libro en las Islas Canarias" title="presentacion-canarias-28i3b" width="350" height="234" class="size-full wp-image-1107" /><p class="wp-caption-text">Presentación de la antología en la Feria del Libro en las Islas Canarias</p></div></center></p>
<p align="center"><strong>“Somos una cultura muy permeable”</strong></p>
<p>El escritor y  dibujante español compiló en una antología el trabajo de treinta autores de las  Islas Canarias y viajó a Buenos Aires para regalarlo. “Estamos fabricando un  nuevo planeta literario, ideológico, filosófico y humano”, asegura.<br />
<div id="attachment_1111" class="wp-caption alignleft" style="width: 360px"><img src="http://www.laotrarevista.com/wp-content/uploads/2009/07/desancho-juan-carlos-28i3a.jpg" alt="Juan Carlos de Sancho en Buenos Aires" title="desancho-juan-carlos-28i3a" width="350" height="467" class="size-full wp-image-1111" /><p class="wp-caption-text">Juan Carlos de Sancho en Buenos Aires</p></div>A pesar de  la persistencia del debate sobre los potenciales alcances de Internet como  herramienta de convite de contenidos para todo el mundo, la universalización  (virtual o no) de la cultura y sus ventajas sigue siendo una cuestión de  privilegiados: en el caso de la web por la inequidad que surge del cruce de las  variables “computadoras con conexión” y “seres humanos” y, también en el resto  de los soportes, por la brecha de desigualdad de aptitudes de los receptores.  Tal cruzada debería estar en manos de todas las naciones planetarias, en  paralelo a tantas otras causas irresueltas, como la pobreza. ¿Qué hacer,  entonces, ante esa falta de “predisposición” para que la cultura llegue a cada  puerto? Afortunadamente, existen algunos adalides dispuestos a multiplicar la  oferta, paladines de la “cultura alternativa”. Entre ellos, al escritor y  dibujante español Juan Carlos de Sancho se le ocurrió compilar en un libro el  trabajo de treinta poetas, vecinos en sus queridas Islas Canarias, y venir a  Buenos Aires a regalarlo. Nueve meses después de aquella epifanía que lo  encontró frente a la computadora buscando una editorial que aceptara la  aventura, Poetas canarios en Buenos Aires (La Máquina del Tiempo) es una  realidad.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>De Sancho  le mandó un correo electrónico al editor argentino Hernán Isnardi, creador y  director de la revista virtual La máquina del tiempo (<a href="http://www.lamaquinadeltiempo.com/">www.lamaquinadeltiempo.com</a>) y le propuso participar en la empresa. Casualmente –providencialmente,  según insinúan ellos durante el encuentro con Página/12–, Isnardi andaba  queriendo lanzar su casa editorial, así que la oferta le vino como anillo al  dedo. “Inmediatamente conectamos. No fueron las miradas, porque en el caso de  Internet es imposible, pero sí las palabras, algunos adjetivos. Sucedió lo que  (el escritor Carlos) Castañeda llamaba ‘momentos memorables’, ésos en los que  algo fuera de tu voluntad te cambia la vida, te moviliza”, afirma el español. A  partir de entonces, fue manos al teclado: una vez realizada la selección de los  nombres que poblarían las 180 páginas del libro, los socios realizaron la  edición de manera conjunta, vía mail, separados por el espacio y el tiempo,  unidos por coordenadas de otro orden. “Es fantástico que los canarios entremos  en <em>La Máquina del Tiempo</em>. Estamos fabricando un nuevo planeta literario,  ideológico, filosófico y humano”, sella De Sancho.</p>
<p><strong>–¿Por qué es necesario universalizar la cultura?</strong></p>
<p>“Porque el mundo es mi barrio. Es lo mismo que lean mis libros en España,  México o adonde sea”, arranca Isnardi. “‘Universalizar’ es un concepto  cualitativo, no cuantitativo, como la globalización, que pretende  homogeneizar”, lo pisa Juan Carlos. Y continúa: “Se trata de vincular. El  escritor francés Eduard Glissant dice que le dan miedo aquellas culturas que  buscan una identidad atávica, no rizoma, que es la que él propone”. Por eso,  Poetas canarios&#8230; no es una mera antología, sino una reunión de existencias.  “Hay que cambiar el concepto de identidad por el de existencia. Yo sé que la  abuela de Hernán le hacía una queque (un bizcocho) con avellanas y eso es lo  típico de aquí, allá no existe. Pero es claro que el cariño de su abuela era  igual que el de la mía”, compara el español.</p>
<p><strong>–¿Qué criterios emplearon durante la selección de los poetas?</strong></p>
<p><strong>Juan Carlos de Sancho</strong>: –Fue terrible. Fui a tiro hecho con diez que me  gustaban. A esos diez les pedí que me dijeran sus autores favoritos, que también  aparecen en el prólogo, para que el lector sepa cuál es la influencia en  Canarias. Y le pedí a cada uno que me hicieran una recomendación de los tres  poetas que ellos consideraban que podían entrar. Amén de ello, el criterio de  selección fue la calidad, un salto cualitativo de la poesía esteticista, que no  cuenta nada, a una poesía abierta al pensamiento, a la filosofía y al análisis  de la realidad. En un momento hubo un culto excesivo a la palabra, pero sin  decir nada. Y me aburría.</p>
<p><strong>–¿Y por qué una “reunión de existencias” en lugar de publicar a un autor,  quizás una obra enteramente suya</strong></p>
<p><strong>J.C.D.S.</strong>: –Porque así se rompe con el círculo del autobombo, del ego excesivo que  tienen los poetas, que a veces se tiran a matar. Parecemos todos buenos, pero  en el fondo hay poco cariño mutuo. Esto crea una corriente de simpatía.  ¡Hombre, yo no soy una ONG! Pero sí creo en el héroe en grupo, que es sano para  la cultura. El perfume de este libro es la actitud de generosidad.</p>
<p><strong>–¿Qué particularidades comparten los poemas que conforman el libro?</strong></p>
<p><strong>J.C.D.S.</strong>: –Ninguno se parece a ninguno, porque cada isla es una cultura. Tenemos  una red por ser canarios, pero es un pueblo mestizo, una mescolanza muy grande.  En ese sentido, somos una cultura permeable. Allí vivieron dos poetas  fantásticos que son Alonso Quesada y Tomás Morales. Morales era isleño, pero si  hubiera sido continental, lo hubieran puesto al nivel de Rubén Darío. El era  toda la mitología marina y Alonso Quesada, que era su primo, era más intimista.  Y los dos pertenecen a una misma generación. Y eso continúa en Canarias. Somos  islas en la isla. Y de vez en cuando, nos conectamos. Estos poemas tienen una  profundidad humana que me llamó la atención: no se contactan entre sí, pero al  mismo tiempo están elaborando una obra generacional, no individual.</p>
<p>Financiado por el Cabildo de Gran Canaria, más el aporte de un programa de fomento de la  producción fuera del archipiélago del Gobierno de Canarias, el libro está  dividido en dos partes. En rigor, tres, si se toma el prefacio del propio  curador: “Apuntamos a que haya una revalorización del prólogo, que ha ido en  bajada. Se ha hecho mucho culto a la amistad”, critica Isnardi. En primer  lugar, la recopilación de textos de Cecilia Domínguez, Daniela Martín Hidalgo,  Bruno Mesa, Alicia Llarena, Paula Nogales, Sergio Domínguez-Jaén, Angela Ramos,  Verónica García y Ricardo Hernández, entre tantos. Y luego, las “Notas  subterráneas”, compendio en que los mismos escritores explican qué es la  poesía. “Poesía es el idioma del corazón”, define Noel Olivares. “Alcanzar lo  profundo y no quedarse en lo superficial”, propone Anelio Rodríguez Concepción.</p>
<p><strong>–Hablan de nuevos actores en el campo cultural y artístico, ¿a qué se debe  esa emergencia?</strong></p>
<p><strong>J.C.D.S.</strong>: –El mundo se acabó de aburrimiento. Te das cuenta de que están todos  con el mando de la tele buscando algo de alegría para la mente, de programas  profundos, que salen de madrugada en la televisión. Estamos aburridos de  naderías. El gran desafío de la cultura actual es volver a una revolución humanista  que se oponga a la homogeneización de las mentes propuesta por el poder  económico y político. Nos aterrorizan con el dengue, con la fiebre porcina y no  dan opciones a otras alternativas. Entonces, hay que crearlas. Y eso ya está  pasando en distintos niveles en muchas culturas del mundo. Estamos viviendo un  tiempo de interferencias, pero a río revuelto, ganancia de pescadores. Hay  gente que está reaccionando desde sus hormigueros, lo que pasa es que hay que  crear un tubito de conexión. Y esperar que no nos fumiguen&#8230;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>* Quienes  deseen solicitar un ejemplar de Poetas canarios en Buenos Aires deberán  escribir a <a href="mailto:info@lamaquinadeltiempo.com">info@lamaquinadeltiempo.com</a>.</p>
<p>Martes, 9 de Junio de  2009</p>
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		<title>Bolívar y el romanticismo</title>
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		<pubDate>Tue, 14 Jul 2009 14:10:41 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Mexking</dc:creator>
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		<description><![CDATA[William Ospina repasa brevemente esa relación del libertador Simón Bolivar con esas dos vertientes de la cultura aparentemente irreconciliables: la Ilustración y el Romanticismo, pero sobre todo desde la perspectiva de este gran movimiento que nació en la filosofía. &#160; &#8230; <a href="http://www.laotrarevista.com/2009/07/bolivar-y-el-romanticismo/">Ver más <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img src="http://www.laotrarevista.com/wp-content/uploads/2009/07/ospina-william-28d3a-73x100.jpg" alt="ospina-william-28d3a" title="ospina-william-28d3a" width="73" height="100" class="alignleft size-thumbnail wp-image-1123" /><br />
William Ospina repasa brevemente esa relación del libertador Simón Bolivar con esas dos vertientes de la cultura aparentemente irreconciliables: la Ilustración y el Romanticismo, pero sobre todo desde la perspectiva de este gran movimiento que nació en la filosofía.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><span id="more-1129"></span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p align="center"><strong>Bolívar y el romanticismo</strong></p>
<p><strong>William Ospina</strong></p>
<p>A FINALES DEL SIGLO DIECIOCHO los europeos estaban reinventando el  mundo.<br />
<img src="http://www.laotrarevista.com/wp-content/uploads/2009/07/bolivar-28d3b.jpg" alt="bolivar-28d3b" title="bolivar-28d3b" width="119" height="150" class="alignleft size-full wp-image-1108" />Voltaire había emprendido una lúcida y demoledora revisión de la  historia de la cultura; los enciclopedistas arrojaban por todos los rincones la  luz de la razón; Montesquieu proponía nuevas tareas para el Estado; Kant  examinaba los mecanismos del entendimiento; Linneo descubría un método para  percibir los órdenes de las especies; Rousseau proponía una nueva relación del  hombre con la naturaleza y la posibilidad de una pedagogía que engrandeciera al  ser humano y su misión en el mundo; Wilhelm de Humboldt descifraba los secretos  del lenguaje, mientras su hermano Alexánder hacía del conocimiento una aventura  física y de la vida un laboratorio apasionante.</p>
<p>Los revolucionarios franceses ponían la Libertad en el cielo de la  historia, el ideal de la Igualdad en las calles, y hasta se mataban unos a  otros luchando por la Fraternidad; los libros corrían de mano en mano; los  adolescentes se volvían regicidas; las muchedumbres, que habían crecido  arrulladas por los reyes de los cuentos de hadas, empezaban a ver en las  coronas imposturas sangrientas; y el pálido Cristo sangrante que había  unificado a Europa estaba siendo reemplazado en las almas por la diosa Razón.</p>
<p>Era la edad de la locura lúcida, de la cordura delirante, del  equilibrio desmesurado, de “todo lo que existe merece perecer”, de “abramos los  graneros del futuro”, de “derribemos las coronas con sus cabezas”; se nivelaba  la sociedad con la guadaña; se empequeñecía a la aristocracia para engrandecer  al pueblo; se devolvía la divinidad a la naturaleza.<br />
Detrás de los filósofos, que interpretaban el mundo, venían los  poetas, que lo reinventaban: Goethe, soñador de la locura fáustica que vende el  alma por el conocimiento; Schiller, que incendiaba una nación con un poema;  Blake, que veía “un mundo en un grano de arena y el cielo en una flor  silvestre, el infinito en la palma de la mano y en una sola hora la eternidad”;  Wordsworth, que hallaba bendiciones en la brisa y divinidad en el paisaje;  Shelley, que ponía en toda palabra la música de la libertad; Keats, capaz de  dar a lo más humilde un sentido inmortal; Novalis, que convertía la razón en  belleza, la curiosidad en metáfora, la intuición en conjuro; Hölderlin, que vio  desde los pozos de la desdicha las estrellas diáfanas del futuro.<br />
 Sobre todo ese paisaje de  ideas y de pasiones, de sueños y de delirios, se alzó Napoleón Bonaparte, que  disparaba derechos a cañonazos, que pretendía imponer la legalidad con la punta  de la espada, que usaba la corona para igualar a los hombres, y que dejó sobre  el mundo un rastro ambiguo de sangre y de leyes.</p>
<p>Y esos fueron los hornos en los que se forjó Simón Bolívar:  educado en la pedagogía de Rousseau, levantado en las ironías de Voltaire,  formado en el panteísmo de Spinoza, deslumbrado en París por los relatos de  Humboldt sobre Venezuela y la Nueva Granada, iniciado en los vértigos del  Romanticismo viajando a pie por las cornisas de los Alpes, asomado a los  vórtices de la Revolución Francesa, convertido en estadista por la lectura de  Montesquieu y por las lecciones de la historia, estudioso de la estrategia  militar napoleónica, y siempre con el alma dividida entre la adoración por el  genio de Napoleón y el desprecio por su aventura imperial.</p>
<p>Hace dos siglos volvió Bolívar a Venezuela. Venía de los salones  de París y de las gargantas de los Alpes, de las cabalgatas por los alrededores  de Roma, de un continente que estaba siendo hollado y transformado por  ejércitos adolescentes y por los sueños de una generación, y venía a  encontrarse con los sueños, las agonías y la naturaleza de un mundo casi  virgen. Volvía a un continente donde casi no había naciones sino fracciones de  un territorio profanado y deprimido por las metrópolis, todavía desconocido por  la ciencia e indescifrado por la conciencia; un mundo que sobre todo necesitaba  creer en sí mismo. Y Bolívar fue, como dijo Paul Valery, “uno de los ejemplos  más acabados de la voluntad humana organizada, cuando se alza para manejar los  destinos de millones de hombres”.</p>
<p>Cuando regresaba, debió  cruzarse con Byron por algún camino de Europa, sin saber que ambos iban hacia  las guerras de la libertad, ebrios de pasión amorosa, de lujo y de poesía. Todo  lo entregaron por sus sueños, y si Bolívar dijo alguna vez a su prima Fanny:  “En las noches galantes del Magdalena he vuelto a ver la góndola de Byron  deslizándose por los canales de Venecia”, Byron a su vez compró un barco, al  tiempo que Shelley compraba otro, para navegar por la bahía de Spezia, y  mientras Shelley ponía en la proa del suyo el nombre del genio musical de  Shakespeare, Ariel, Byron puso en la proa de su barco el nombre que colmaba su  ideal romántico: Bolívar.</p>
<p>Bertrand Russell escribió que el momento más alto del romanticismo  europeo no fue un poema ni un lienzo ni una sinfonía sino la muerte de Byron en  Missolonghi, luchando por la libertad de Grecia. Pero Byron murió soñando con  Bolívar, que en ese mismo momento, cabalgando por los páramos de los Andes, se  esforzaba por construir, en este mundo de selvas y de mitos entretejidos, la  gran república Sudamericana.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><center><div id="attachment_1123" class="wp-caption aligncenter" style="width: 260px"><img src="http://www.laotrarevista.com/wp-content/uploads/2009/07/ospina-william-28d3a.jpg" alt="William Ospina" title="ospina-william-28d3a" width="250" height="340" class="size-full wp-image-1123" /><p class="wp-caption-text">William Ospina</p></div></center></p>
<p><strong>William Ospina, Colombia 1954</strong><br />
Estudió derecho y Ciencias Políticas en Santiago de Cali,  dedicándose después al periodismo y la publicidad, entre 1975 y 1990. A partir  de entonces se dedicó a la escritura.<br />
Es traductor, novelista y sobre todo ensayista y poeta. En general en su obra,  aborda la problemática de su país con un gran compromiso político y social. Sus  poemas tienen base histórica, con gran ritmo y amplio léxico, abundando en los  monólogos dramáticos. Ha obtenido varios premios, destacando el <strong>Nacional  de Literatura Colombiano</strong> en el año 2006 y el <strong>Rómulo Gallegos</strong> en 2009. </p>
<p>&nbsp;</p>
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		<title>Repasando el círculo de Juan Manz</title>
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		<pubDate>Tue, 14 Jul 2009 13:58:50 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Mexking</dc:creator>
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		<description><![CDATA[Enrique Moya nos conduce en este ensayo a la poesía del escritor sonorense, Juan Manz. &#160; &#160; Repasando el círculo de Juan Manz por Enrique Moya Para repasar el círculo de Juan Manz, se nos presenta como un itinerario cuasi &#8230; <a href="http://www.laotrarevista.com/2009/07/repasando-el-circulo-de-juan-manz/">Ver más <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img src="http://www.laotrarevista.com/wp-content/uploads/2009/07/juan-manz-28i4a-100x75.jpg" alt="juan-manz-28i4a" title="juan-manz-28i4a" width="100" height="75" class="alignleft size-thumbnail wp-image-1117" /><br />
Enrique Moya nos conduce en este ensayo a la poesía del escritor sonorense, Juan Manz.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><span id="more-1128"></span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p align="center"><strong><em>Repasando  el círculo de Juan Manz</em></strong><br />
<strong><em>por  Enrique Moya</em></strong></p>
<p><center><div id="attachment_1117" class="wp-caption alignnone" style="width: 310px"><img src="http://www.laotrarevista.com/wp-content/uploads/2009/07/juan-manz-28i4a.jpg" alt="Juan Manz" title="juan-manz-28i4a" width="300" height="225" class="size-full wp-image-1117" /><p class="wp-caption-text">Juan Manz</p></div></center></p>
<p><em>Para  repasar el círculo </em>de Juan Manz, se nos presenta como un itinerario cuasi  coral, en el cual la diversidad de voces y las diversas estrategias  escriturales que dan vida a esas voces, permiten acercarse a un universo  poético rico en imágenes, metáforas y complejas construcciones verbales. Voces  o máscaras que van generando nuevas aristas discursivas de acuerdo a los temas  o las preocupaciones estéticas del autor en un momento determinado. El territorio  poético de <em>Para  repasar el círculo </em>es muy amplio y en él convergen diversas geografías y  diversos caminos para acceder a ellas.<br />
<div id="attachment_1118" class="wp-caption alignright" style="width: 128px"><img src="http://www.laotrarevista.com/wp-content/uploads/2009/07/juan-manz-28i4b.jpg" alt="Juan Manz" title="juan-manz-28i4b" width="118" height="80" class="size-full wp-image-1118" /><p class="wp-caption-text">Juan Manz</p></div>Son muchas las  lecturas que sugiere esta poesía ligada a la naturaleza, al desierto (como se nos  presenta en <em>Recital en  Fuga</em>); o ligada a  ciertos espacios de la herencia sagrada, (como podemos leer en <em>Padre viejo</em>, relectura de  cosmos ancestral yaqui), o de los rituales de la oralidad del saber iniciático  (como sucede en <em>Panal de luces</em>, que aunque se presenta como una bitácora poética de la  urbana New York, lo hace desde los ojos místicos de quien ve la ciudad a través  del espejismo, con las mismas ásperas construcciones de lo yermo; y, por oposición,  el desierto es visto por Manz como construcciones de ciudades aún no fundadas,  o fundadas en un pasado mítico o remoto.<br />
Sus poemas  sugieren, como hemos dicho, diversos temas de análisis; sus construcciones verbales  y el lenguaje se conectan, además, con otras áreas del saber humano y del  lenguaje.<br />
Dicho lo anterior,  hay cuatro aspectos de la poética de Juan Manz, que nos interesa destacar, y a  los que vamos a referirnos brevemente.</p>
<p><strong>1.</strong><br />
En primer lugar,  En la poesía de Juan Manz el lenguaje y la metáfora ocupan un lugar primordial.  Pues el problema entre hecho objetivo y hecho narrado no siempre es posible a través  del simple lenguaje. Así que el poeta Manz elige la arquitectura de la metáfora  para encontrar la palabra a expresar. Así, su metáfora es más que un diseño de  imágenes, una propuesta de palabra, una propuesta de nuevo signo, una propuesta  de exactitud, que aproxima y al mismo tiempo expande significados.<br />
Por otra parte,  Juan Manz es, por decirlo de algún modo, heredero de un lenguaje que no se habla  con simples palabras, o de un lenguaje difícil articular con palabras y que él  intenta con sus poemas traducir.<br />
Si bien el mundo  mítico yaqui y el habla ancestral han sido heredadas desde lo oral, el hecho de  que ese conocimiento no se haya perdido del todo y que, además, tenga herederos  incluso entre los no yaquis (como es el caso del poeta Manz) se explica a  través de la cosmogonía creada no sólo a través de las palabras, sino a través  de las construcciones metafóricas.<br />
Muchos pueblos  indígenas han prolongado su saber ancestral a través de la metáfora, de las construcciones  metafóricas matizadas o ampliadas con nuevas adquisiciones fonéticas y/o verbales  del idioma invasor (o nuevo idioma, en este caso el español). Este concienzudo trabajo  de Juan Manz se nota en <em>Padre Viejo</em>, que es, como se sabe, la forma yaqui para referirse a  su <em>más allá</em>, a su <em>cielo </em>particular. La  metáfora, las formas míticas del lenguaje y el silencio, son partes  fundamentales del poema. La metáfora como prolongación del silencio o, al  menos, una de sus formas concretas; la metáfora en oposición a la carencia  misma del idioma. Y, por otro lado, el mito y la realidad se funden, en la  poesía de Juan Manz, para crear la posibilidad de otro espacio, de otra  geografía donde quepan de modo natural y con toda propiedad, todo sentimiento y  emoción que mueve al poeta Manz al escribir.<br />
En la obra de Juan  Manz la metáfora es el <em>ars</em>, el hilo rojo de la construcción escritural y vivencial.</p>
<p><strong>2.</strong><br />
Otro aspecto que  nos interesa de la poética de Juan Manz, es la otredad y el significado de los opuestos  que ya aparece, por cierto, en la obra de Heráclito, y que el poeta Manz lo  trabaja desde una óptica especular (o dicho de otro modo, desde la alteridad,  desde el espejo).<br />
Eso se puede  observar, sobre todo, en los libros <em>Contracareados </em>y <em>Tres veces  espejo</em>. En estos libros  se puede percibir el diálogo de Manz con el <em>Panta Rei </em>heracliano, la  síntesis poética del planteamiento de Heráclito que aparece en su <em>Logos</em>, sobre <em>el  significado de los opuestos </em>y los mismos; es decir, lo que lo que el filósofo  denomina: “<em>camino  hacia arriba </em>los que lo ven desde  abajo, y <em>camino  hacia abajo </em>los que lo ven  desde arriba”. “<em>el camino abajo y arriba es</em> <em>uno y el  mismo</em>”. Con esto  Heráclito nos afirma que los opuestos representan, al mismo tiempo, una unidad esencial.  No una unidad inestable que fragmenta la realidad, sino una unidad conectada  con la idea de rehacer el lenguaje, de construir formas distintas del <em>yo </em>personal y del <em>yo </em>narrador; del inconsciente,  o yo, y la oralidad cotidiana (u oralidad exterior), o es decir, el otro. El libro <em>Contracareados </em>le entra a este  difícil problema con gran habilidad.</p>
<p><strong>3.</strong><br />
El tercer aspecto  que nos interesa es la relación de la escritura de Juan Manz con el <em>comportamiento </em>de la geometría  fractal. Hay cierta poesía que asemeja a las construcciones de la geometría  fractal, y la de Juan Manz es una de ellas. Desde varios ángulos y motivos.<br />
El principal de  esos ángulos, es que la poesía de Juan Manz está ligada a las formas de la naturaleza;  en este caso, a una naturaleza guiada desde el arbitrio de las palabras, desde  el azar que dicta la imagen; desde los diversos modelos o experimentos entre  adjetivo y sustantivo que Manz realiza para configurar la idea, esa metáfora  que nos acerque al sentimiento de una observación, o de un sentimiento tomado  desde la impresión que le causa al poeta una planta, el viento del desierto o  el murmullo de de las aguas o el simple silencio.<br />
Por su parte, la  naturaleza misma, a través de la diversidad de objetos que la pueblan, es geométricamente  fractal, porque no puede configurarse a través de los modelos de la geometría  euclidiana que son construcciones concretas. Y los poemas de Manz no buscan el compromiso  con una forma determinada, sino con la deconstrucción de las formas establecidas  para ofrecer otras lecturas, o mejor dicho, para permitir otras posibles  lecturas basadas en otras posibles formas.<br />
Siendo así, la  poesía de Juan Manz permite que sus poemas se reproduzcan en el lector y que vayan  más allá de las palabras hasta el terreno impredecible y potencial de las  imágenes, de la construcción fractal; de aquello que no es posible comprender  sino a través del poema, del lenguaje del poeta con su forma de conectar lo  irreal con lo real, o con su forma de conectar lo real que aún no tiene (y  acaso nunca tendrá) palabra (o forma) que lo defina en la mente de un lector.</p>
<p><strong>4.</strong><br />
El último aspecto  que vale destacar del trabajo de Juan Manz tiene que ver con la música. Sus poemas  están escritos siguiendo el principio de una construcción musical. Son textos  cuyo sentido persigue la armonía y cierto contrapunto entre las diferentes  ideas que integran un mismo poema o una colección de ellos haciendo contrapunto  entre sí, como las distintas voces que conforman una ópera.<br />
Es una poesía,  además, atenta a la música del idioma, o de los idiomas, pues se nutre de otras  sonoridades y musicalidades de las diversas lenguas (y matices de esas lenguas)  de México, que de alguna manera son tonales, más que modales, en el sentido  occidental del término.<br />
Así, la poesía de  Juan Manz remite de inmediato a dos procedimientos de la forma musical: lo tonal  y modal. Lo tonal se manifiesta en su poesía como juego de los contrarios (que  ya hemos visto en el Heráclito que aparece en sus libros <em>Contracareados </em>y <em>Tres veces  espejo</em>); esto es, una proposición  y su resolución, una fuerte tensión que luego se resuelve con una especie de  coda literaria que reitera el aspecto lúdico y secreto de la construcción  sonora de sus poemas.<br />
Y en otros textos,  se manifiesta lo modal; es decir, una tensión que se mantiene y que no busca un  efecto de resolución, sino que la resolución es la tensión misma que se diluye  por sí sola en la idea y ritmo del poema.<br />
A modo de  conclusión, estas son algunas de las posibles lecturas que ofrece una poesía  rica en lenguaje, sugerencias lingüísticas, formas literarias e imágenes.<br />
Hemos intentado  tomar aquello ante lo que hemos sido sensibles. Por supuesto, una poesía con  tantas preocupaciones, tantas estrategias discursivas y formales, es difícil  presentarla sin que se nos quede algo afuera.<br />
En todo caso sí  hay que decir, que la poesía de Juan Manz, por su misma configuración, requiere  de un lector entrenado. Es una poesía para ya iniciados, para personas que ya <em>conocen </em>los  secretos…aunque haya, desde luego, versos de una transparencia y sencillez magnifica  como éste de <em>Parodia de  agosto</em>, que, con el  permiso de su creador, Juan Manz,<br />
voy a leer:</p>
<p>El espejo  cepillaba sus dientes<br />
al mismo tiempo  que los míos<br />
lavaba mi cara<br />
y hasta sobrepuso  una sonrisa<br />
en mis labios<br />
como una especie  de indulto<br />
Sólo cuando apagué  la luz<br />
me supe solo</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong><em>Enrique  Moya, Viena-Austria &#8211; Ciudad Obregón-México, noviembre de 2008</em></strong> </p>
<p>&nbsp;</p>
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		<title>Juan José Rodríguez y su Manual de minería fantástica</title>
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		<pubDate>Tue, 14 Jul 2009 13:40:00 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Mexking</dc:creator>
				<category><![CDATA[La otra gaceta]]></category>
		<category><![CDATA[gaceta28]]></category>

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		<description><![CDATA[El narrador mexicano, de Sinaloa, nos ofrece aquí un fragmento de un proyecto más ambicioso. &#160; &#160; M A N U A L  D E  M I N E R Í A  F A N T Á S T I &#8230; <a href="http://www.laotrarevista.com/2009/07/juan-jose-rodriguez-manual-mineria-fantastica/">Ver más <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><img src="http://www.laotrarevista.com/wp-content/uploads/2009/07/juan-jose-rodriguez-28i5a-75x100.jpg" alt="juan-jose-rodriguez" title="juan-jose-rodriguez" width="75" height="100" class="alignleft size-thumbnail wp-image-1115" /><br />
El narrador mexicano, de Sinaloa, nos ofrece aquí un fragmento de un proyecto más ambicioso.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><span id="more-1127"></span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p align="center">M  A N U A L  D E  M I N E R Í A  F A N T Á S T I C A</p>
<p align="right">Juan José Rodríguez</p>
<p><center><div id="attachment_1115" class="wp-caption alignnone" style="width: 310px"><img src="http://www.laotrarevista.com/wp-content/uploads/2009/07/juan-jose-rodriguez-28i5a.jpg" alt="Juan José Rodríguez. Foto de JAL" title="juan-jose-rodriguez" width="300" height="400" class="size-full wp-image-1115" /><p class="wp-caption-text">Juan José Rodríguez. Foto de JAL</p></div></center></p>
<p align="center">(Fragmentos iniciales)</p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>Las  Tablas de la Ley</strong></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Manufacturadas  con roca del Monte Sinaí y redactadas por el fuego divino de la mano celestial,  las Tablas de la Ley se encuentra hoy en  Abyssinia, robadas a Salomón por la   Reina de Saba, y guardadas en Axum, donde han sido  descubiertos los restos de su palacio,  confirmando así la tradición bíblica. Los  abisinios sostienen que dichas tablas fueron entregadas por Salomón a la reina  Belkis al recibir de los profetas la confirmación de que su reino sería,  inexorablemente, dividido a su muerte, a pesar de sus súplicas a Yahvé.<br />
 Las tablas son custodiadas por un monje de la Iglesia Ortodoxa,  que vive entre irrepetibles textos sagrados.   Guardias armados – algunos de ellos fueron de  la guardia personal del Emperador Haile  Selassie, <em>El Negus-</em>, vigilan las  afueras del sitio. El monje, él  y solo  él, conoce la forma, consistencia y estado de conservación de las tablas.  Recordemos que la dinastía de Selasie es la más antigua y conservada del mundo,  gracias a la posesión de esta reliquia pétrea. De ahí que algunos gobiernos,  como el caso del régimen de Musolini en Italia, desearan poseerla para  devolverle a la alicaída Roma la grandeza de los siglos perdidos. Otros  estudiosos afirman que la longevidad de la dinastía no es por la posesión de la  reliquia, si no por su simple parentesco semi divino. Su Majestad Haile  Selassie fue el único descendiente directo del rey David en gobernar en la  tierra y, por la tanto, uno de los pocos hombres con parentesco comprobado con  la encarnación terrestre de Jesús de Nazaret, llamado el Cristo. <br />
La Iglesia abisinia pone sus  fundamentos en el Antiguo y en el Nuevo Testamento. Afirman que, además de los  judíos, fueron de las primeras poblaciones en conocer y practicar la ley de los  Diez Mandamientos desde el tiempo de la Reina de Saba, quien marchó hasta Salomón para  recoger y luego repartir su sabiduría. Como es conocido, y escrito, entre los  dos nació un amor del que vino a la luz al volver a su patria, su primer hijo Menelik.  Al cumplir 20 años, Menelik fue a Israel a conocer a su padre quien le recibió  con grandes honores y celebraciones que llenaron el templo de incienso y las  calles de vino de Damasco. Al ver a Menelik, Salomón lo reconoció de una manera  inaudita: “¡He aquí mi padre, el Rey David, que ha resucitado de entre los  muertos. No necesitan decirme quien es este joven que ha venido porque yo veo  en él a mi sangre revivida. Es verdadero hijo mío e idéntico a mi padre, tal como  lo recuerdo en mi infancia!”<br />
 Menelik llevó a su regreso doce ensayos de  Israel, los libros del Antiguo Testamento y el Arca de la Alianza con las Tablas de la Ley, que los abisinios  escondieron en el centro del Lago de Zway, cuando los musulmanes intentaron  apoderarse de ella. Ahora el Arca de la Alianza aguarda su tiempo en Etiopía, custodiada  día y noche por un monje, así como los manuscritos del antiguo Testamento.  También ahí se encuentra el único ejemplar del libro de Enoch, hombre llevado  en cuerpo y alma al cielo por su fe y conocimiento en los días del Génesis.<br />
            Otra  versión sostiene que las piedras han ascendido al cielo y lo único que queda en  esta tierra es el Arca que las contenía, la cual aun mantiene sus poderes prodigiosos.  Elena de White, mística norteamericana que tuvo una visión del reino celestial,  publicada en 1917, afirma que estas tablas contienen el reglamento básico que  nos será aplicado durante la ceremonia del Juicio Final y tendrán una  reaparición oficial, la cual a muchos no será del todo grata.  </p>
<p><strong>La piedra al final de la Caja de Pandora</strong></p>
<p>   “Te doy el nombre de Pandora, nombre que significa La Mujer de Todos los Dones”  anunció Zeus a la hembra primigenia, antes de enviarla a la tierra desde las  alturas del Olimpo, sostenida por los brazos de Hermes, mensajero supremo,  orlada de sedosidades y aleteo fugaz de amorcillos y ninfas aéreas.<br />
            Pandora  no sólo fue la primer hembra: fue también la primera en ser creada en una  fragua y por las manos artesanas de un herrero. Los hombres se habían vuelto  demasiado vanidosos y soberbios, por lo que Zeus mandó a su hijo Hefestos a  crear  a la mujer; algo más difícil que  templar la armadura de Marte o pulir el escudo de Minerva. Luego de darle  forma, Zeus le insufló una chispa de fuego divino escapado de los hornos del  Urano.<br />
            Las  gracias, las horas y las musas adornaron su pecho con joyas que no son posibles  visualizar ni siquiera en esta vida.<br />
            No  es aquí el sitio para repetir el grave descuido de Pandora, que entre tantos dones,  recibió la veta de la curiosidad. Al fondo de la caja en donde se custodiaban  los males que aun afligen al hombre, aguardaba la piedra de la esperanza&#8230;  Aristarco, Plotino e Hipatia coinciden en el postulado de que ese guijarro  estuvo compuesto por el mismo material divino con el cual se mandó darle forma  a Pandora, reconocible por un resto de la quemadura que encendiera su alma  femenina. De origen, la piedra no representaba la posibilidad de salvar al  hombre y la mujer: solo era un fragmento olvidado por Hefestos, luego de  destrozar con un golpe definitivo de su mazo, el molde donde diera forma a la  dama y que, a su momento y forma, revelaría inesperadas propiedades curativas y  también de caritativo engaño ante la catástrofe. (La piedra, no la dama.)</p>
<p><strong>La  roca negra de la Kaaba</strong></p>
<p>No  ha sido posible realizar ningún examen científico de la piedra mágica de la Kaaba.  Las teorías de los  astrónomos sostienen que es un meteorito rocoso, de color oscuro y para nada  metálico. Dos geólogos reconocidos insinúan que es un pedazo voluminoso de  ágata. Escritores islámicos sostienen que en un principio el color era blanco y  que el tono actual se debe al manoseo continuo o a la turbiedad de los pecados  del mundo.<br />
 El punto de vista oficial del  guardián de la piedra negra es que dicha roca fue colocada en su posición  actual por el patriarca Abraham y descendió de un cielo religioso, para nada  aristotélico, copernicano o cercano a la teoría de la relatividad, tan en boga  en el mundo de la magia desde 1905. Este argumento es muy útil para desvirtuar  cualquier prueba física de la roca, ya que los resultados no afectarían para  nada a la doctrina islámica, dicen ulemas desprovistos de cualquier inseguridad  teológica.<br />
 La comunidad científica desea  analizar la roca de la Kaaba,  aunque sea en un pequeño fragmento; así se podría precisar su edad por la  exposición a los rayos cósmicos, tiempo acontecido entre la fragmentación y su  llegada a la tierra. Una hipótesis sostiene que hace 5 millones de años, en la  época que Darwin llama de los primates, la piedra negra de la Kaaba se desprendió del  asteroide 22 Calíope, giró en torno al sol durante los tiempos geológicos, y  chocó finalmente contra la península arábiga hace 2500 años (Carl Sagan:<em> El cerebro de Brocca</em>). Los astrólogos  aún no han interpretado de manera satisfactoria lo que implicaría dicho periplo  estelar y divino para nuestro tiempo, así que la pregunta se sigue realizando  en vano.</p>
<p><strong>La  punta de flecha celeste en el templo de Diana, en Éfeso.</strong></p>
<p>Una  de siete maravillas del mundo antiguo menos citadas en el templo de Diana en  Efeso, Asia Menor, hoy Imperio Turco. Mucho menos invocada aun es la roca negra  depositada en el Sancta Santorun que había caído el firmamento como una señal  de los dioses; en concreto, una punta de flecha disparada desde la luna  creciente, simbólico arco de la cazadora Diana. Hoy los habitantes de aquella  región  ondean en su bandera la luna del  Islam y un dictador autárquico ha prohibido el uso del fez, en espera de  modernizar así un poco el aspecto de su gente.<br />
La Diana  de Efeso es una versión helenizada de Astarté y de Cibeles, según crónicas de  otros magos. Su culto fue criticado acerbamente por San Pablo, según podemos  comprobar en los Hechos de los apóstoles. Incluso se provocó un motín,  instigado por los orfebres que realizaban  figuritas de plata del templo y vivían de su activo y supersticioso comercio.  Los defensores del Imperio Romano citan ese pasaje como un ejemplo de la  legitimidad de la vida en esa época de gloria, ya que los paganos intentaron  que Pablo y sus seguidores fuesen encarcelados o lapidados de manera pública.  He aquí lo que cuenta la Biblia  al momento de la discusión donde se defiende a Pablo de Tarso, la cual fue  resuelta por la autoridad con mejor tino que aquella que en su momento  exhibiera Poncio Pilatos en Judea.<br />
“Fue tan terrible ese disturbio que el propio secretario de Ciudad  calmó a la multitud con esta frase: Ciudadanos de Efeso, ¿quien no sabe que la  ciudad de Efeso guarda el templo de la gran Artemisa y su imagen caída del  cielo? Siendo esto algo tan evidente, conviene que ustedes se calmen y no  cometan ninguna locura. Éstos hombres que han traído aquí no han profanado el  templo ni han insultado a nuestra diosa. Si Demetrio y sus artífices tienen  cargos contra alguno, para eso están las audiencias y los magistrados: que  presenten aquí sus acusaciones. Y si el asunto es de mayor importancia, que se  resuelva la asamblea legal. ¿Han pensado ustedes que podríamos ser acusados de  rebelión por lo ocurrido hoy? No tendríamos excusa alguna para justificar este  tumulto.<br />
 Y dicho esto, disolvió la  asamblea. (Hechos de los apóstoles, 19: 28, 41.)</p>
<p><strong>El anillo de cornalina de  Mahoma</strong></p>
<p>Los musulmanes creen que Mahoma llevaba un anillo  de plata con un fragmento de cornalina, hecho que la vuelve sagrada en una  cultura donde escasean las reliquias  y  el culto a la personalidad de los hombres santos. Como Mahoma no deseaba que lo  venerasen al pasar algunos siglos después de su muerte, mandó que nadie  guardarse el menor retrato o dibujo de su rostro para no terminar como imagen  cotidiana en los altares. Solo sabemos que al noble profeta le faltaban dos  dientes en el maxilar inferior, herida que no se considera grotesca porque la  recibió de un golpe de alfanje durante la primera gran guerra santa.<br />
De lo poco que sabemos  del Profeta es que usaba un anillo de plata con una cornalina. Dicha piedra se  utiliza para grabar en ella versículos del Corán, a manera de amuleto, detalle  no muy difícil de lograr, gracias a la ventaja de la caligrafía árabe sobre el  poco grácil y modélico alfabeto latino. <br />
El Lapidario de Alfonso X  – rey recordado como “El Sabio” porque supo rodearse en su corte por hombres  sabios &#8211; asigna a la cornalina tres virtudes : &quot;La una, que ayuda a los  oradores cuando la traen consigo, pues les da esfuerzo para razonar sin miedo y  ayúdales también para que lo hagan apuestamente. La otra, que es buena para  estancar la sangre que corre mucho, mayormente a las mujeres cuando les sale  más de lo que debe. Y la tercera virtud es que sirve para los dientes cuando la  hacen polvos y la frotan sobre ellos, pues los limpia, hácelos claros y crece  la carne entre ellos, y hace también las encías muy bermejas&quot;. <br />
En el antiguo Egipto, la  cornalina, tenía un valor profundamente religioso, y la usaba la diosa egipcia  Isis para proteger a los muertos en su errabundo peregrinar después de la  existencia. Por su parte, los vivos acostumbraban ponérsela en la mano o en la  frente para calmar la ira, los celos, la envidia, el odio y a veces la tristeza.<br />
El rey cristiano fue un  hombre sabio, pero sólo Ala es más sabio porque Él todo lo ve, todo lo sabe y  todo lo puede. La gloria sea con Aquel Quien No Muere.</p>
<p><strong>La piedra filosofal de los  alquimistas</strong></p>
<p>Tres fueron las obsesiones que  atormentaron por siglos a los alquimistas. Por un lado intentaron la  transformación de metales innobles, como el plomo y el cobre en metales  preciosos, como la plata y el oro. Trataron de crear una sustancia que fuera  capaz de curar todas las enfermedades. Finalmente, se demoraron en descubrir el  elixir de la inmortalidad. <br />
Todo se  resumía en la búsqueda de la piedra filosofal, única sustancia de ese mundo  capaz de conseguir la transmutación, la panacea universal y la inmortalidad. La  creencia más extendida afirmaba que esta sustancia, puesta en un metal innoble  como el hierro, mediante el proceso de fusión, es transformada en oro. <br />
La verdadera  Piedra Filosofal es roja. Este polvo rojo posee tres virtudes: <br />
<strong>1.- </strong> Transmuta en oro el mercurio o el plomo en  fusión, sobre los cuales se deposita una pulgarada.  Roger Bacon (1219-1294), franciscano de  Hibernia, se atrevió a afirmar que la piedra filosofal era capaz de transformar  en oro una cantidad un millón de veces superior de metal vulgar. Arnoldus Villanovus  (1235-1312), autor del <em>Rosarius  philosophorutn</em>, una de las joyas escritas de la alquimia, se contentó con  una cantidad cien veces superior. Ramón Llull (1235-1316), del que se decía que  en vida había acordado un pacto con el diablo y que posteriormente fue  canonizado por la Iglesia  -fue lapidado siendo misionero entre los musulmanes-, escribió lo siguiente en  su <em>Testatnentutn novissimutn</em>:<br />
«Toma un pedacito  de esta exquisita medicina, tan grande como una judía. Échalo en mil onzas de  mercurio y todo se transformará en un polvo rojo. De este polvo echa una onza  en mil onzas de mercurio, que se transformará en polvo rojo. De este polvo,  coge nuevamente una onza y échala en mil onzas de mercurio y todo se convertirá  en medicina. Coge una onza de la misma y échala en mil onzas de mercurio nuevo,  y todo se convertirá nuevamente en medicina. De esta última medicina echa una  onza en mil onzas de mercurio y entonces se transformará en oro, que será mejor  que el oro de las minas.»<br />
<strong>2.-</strong>  Constituye un enérgico depurativo de la  sangre y, cuando se le ingiere, elimina cualquier enfermedad o maldición. En  dosis especiales provoca la inmortalidad, pero no podemos revelar aquí el  procedimiento. Conservaba la salud y prolongaba la vida por cuatrocientos años  y más ¿O es que la larga vida de los patriarcas no se debió a la circunstancia  de que debieron encontrarse en posesión de esa joya? Los alquimistas árabes  creyeron que el oro fabricado artificialmente, incluso en forma líquida, era apto  para beber (<em>aurun potabile</em>) y ocultaba  poderosos efectos curativos.</p>
<p><strong>3.</strong> &#8211; También actúa sobre las plantas, y  las hace crecer, madurar y dar frutos en   pocas horas. Pero escasos han sido los alquimistas que decidieron  experimentar y desperdiciar a la piedra filosofal en vanas cuestiones  agrícolas. Si la inmortalidad está a la vera, ¿para qué perder el tiempo en  actividades de naturaleza hortícola y sedentaria?</p>
<p><strong>La rosa del desierto</strong></p>
<p>La Rosa del desierto &#8211; pompa del páramo y gema del infierno le  nombró un poeta sufí- es un mineral de origen sedimentario, formado sobre la  base del yeso en zonas desérticas, en la actualidad o en el pasado, que forman  un capullo de formas lenticulares entrecruzadas, semejantes a una rosa vegetal.  Los antiguos creían que se materializaba con la orina del camello, ya que no  era raro que estos brutos,  con su  inesperado torrente turbio, las hiciesen aparecer durante el descanso de las  caravanas. Esa cualidad la comparte con la lincita, producida  por los orines de un felino mencionado mucho en el África, a diferencia de la  draconita, cuyo aspecto es similar, nada más que esta es extraída del cerebro  del dragón recién sacrificado.<br />
            Sus  propiedades mágicas fueron descubiertas por una sacerdotisa saharaui llamada  Wardhan Darbeiya. Pero se desconocen en que consiste su maravilla; han jurado  sus descendientes conservar el misterio y éste sólo se transmite de madre a  hija primogénita. Un detalle indispensable de la magia de esta roca es que las  conocedoras deben llevar el mismo nombre y esta hermandad ha trascendido las  fronteras. Deben bautizarse como su descubridora, o si no, con alguna versión  parecida… ya sea Fiodarliso, Rodhongulem, Rosasharn o a veces Florisa.</p>
<p><strong>La piedra imán de la isla de Laputa</strong></p>
<p>Reseñada por el marino Lemuel  Gulliver, esta pieza magnética fue descubierta en un témpano de hielo desprendido  del casquete polar y llevada a una tierra insular, la cual desde entonces no  toca la corteza terrestre, errante entre las nubes y escabulléndose de las  tormentas. Por lógica, el pescador que la encontró se volvió  el gobernante absoluto de su reino. El imán  posee la capacidad de mover a cualquier rincón del cielo a la flotante isla de  Laputa; siempre  al criterio de la  majestad en turno, las cuales han formado una desquiciada dinastía. Algunos  incrédulos han pensado que esta referencia es solo una improvisada parábola de  Lemuel Gulliver para ejemplificar los males del absolutismo y descreen de esa  descripción de una isla capaz de desaparecer, hipótesis que en cambio es  creencia común de navegantes  mucho más  reputados y en demás admirables. <br />
            Un  cataclismo de hace milenios dividió en dos al polo magnético de la tierra,  siendo uno de ellos el pequeño imán que dirige hoy y para siempre los destinos  de Laputa. El otro fragmento es más inmenso y por lo tanto no removible; es  aquel que hipnotiza a todas las brújulas del planeta. Paracelso afirma que la  prueba de ello  es que, como todo buen  marino reconoce, el norte magnético se encuentra a una distancia imprecisa del  verdadero norte geográfico de la tierra y esa oscilación cartográfica es la que  demuestra qué, alguna vez, el norte del mundo dejó de ser exacto y luego se  convirtió en otra cosa que nadie sabe como funciona ni donde empieza… Para  evitarle conflictos a la navegación y a la salud de sus habitantes, la isla de  Laputa solo se mueve en un espacio confinado de poca importancia; aunque quizá  pronto mude al solitario sur de Australia.   Ya es reciente el aumento del tráfico en la zona cercana a las Bermudas,  cuyos huracanes e islas prodigiosas, antes desconocidos e improbables, fueron  mencionadas con sarcasmo por William Shakespeare en una de sus páginas.</p>
<p>&nbsp;</p>
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