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Julia Fiedorczuk. Poemas

julia-fiedorczGracias a la traducción del polaco de Gerardo Beltrán podemos conocer los versos de esta poeta radicada en Varsovia. Gerardo Beltrán comparte con los lectores de La Otra poemas de diversos libros y un poema inédito de la autora.

 

 

Julia Fiedorczuk
(trad. Gerardo Beltrán)

Gerardo Beltrán
Gerardo Beltrán

 

 

* * *

Para S.F.

quisiera tener un maestro
me enseñaría la vida, es decir
además de a comer con cuchillo y tenedor
también a escribir poemas

me hablaría de que las estrellas
como la gente
nacen y mueren
y como la gente
viven en constelaciones

escucharía a mi maestro
atentamente
porque una palabra fugitiva
sería la caída de los reinos
la suspensión del tiempo

las palabras de mi maestro
esculpidas en cuerpo
serían claras.

(de Listopad nad Narwią, 2000)

 

 

Bio

How unlike a dead fish a live fish is.
Maxine Hong Kingston

 

Cuando era un pez,
El cosmos, redondo como siempre,
Tenía acogedoras paredes

Soñaba con aletas divinas
Penachos y vida
Después del agua

Decían que la cola
Se caía pero había un premio:
Un par de doloridos pies.

No creía
En los cuentos. Me dejé crecer
Alas como las hojas

De los helechos negros.
¡Ay, dónde no
Habré estado!

Cuando era un pez
No existían ni los días,
Ni el sexo ni las diferencias.

El calor venía
De fuera. Ahora
Tengo en los pulmones aire

Insoportable y ligero.
Tengo la tentación del mar
En los verdes iris.

Miro al cielo: pequeña torre,
Qué maravillosa eres. Bailo
Para ti.

(de Bio, 2004)

 

 

Después

Un mar liso como un trozo de vidrio en esta mano
que esparce la arena de estrellas palpitantes.
O no hay mano: la salvaje respiración del sol, el tierno cuerpo de la tierra
bajo los pies de aquéllos que no ven las estrellas.

El tierno cuerpo de la tierra bajo los pies de los abedules,
estrellas congeladas en las pestañas del lago.
Un mar liso como un trozo de hielo en la lengua de aquél
que muere en invierno.

El cielo cae estrepitosamente sobre el bosque invernal.
Piensa: los siete jinetes como los siete colores del arco iris.
O no hay jinetes: tu sangre palpita y adquiere colores.
Piensa: una gota de tu sangre sobre la nieve.
Un puñado de cristales verdes en la cálida mano de un niño.

(de Tlen, 2009)

 

 

El brazo de Orión

Gran agitación en estos lisos mares,
giran los cuerpos oscuros y pesados de los peces.
Es el espíritu el que acuatiza de emergencia,
se desliza, parte las aguas, pierde velocidad, tiempo.

Tiempo de dividir los faldones del abrigo solar,
de liberar el viento –

y ya.

Polvo interestelar en las hojas de los primeros árboles.
Una liebre extasiada sacude el rocío salado,
se adhiere a la cálida tierra encantado por su pulso efervescente.

Asimilación y desasimilación. CO2, H2O,
y luz y luz y luz,
la transformación de la materia en materia, crecimiento y maduración
en el plano disco de la ondeante Galaxia.

La muerte negra palpita callada entre las estrellas,
"Girando siempre en el mismo sitio"
la fogosa Betelgeuse, Rigel, Bellatrix –
van los Labradores por el cielo de otoño, ¡mira!

Miramos. Tienes en el cabello niebla e hilos de telaraña,
llevas una bolsa llena de peras frías.

(de Tlen, 2009)

 

 

Un nuevo viraje de la historia de la humanidad

alegría en la tele
conquistamos la nueva palabra bosón
nos informan en vivo
sobre lo que vemos
para nada nos asustan esos hoyos negros
(What if darkness became unhinged right now?
esto es Ashbery, pero sobre otra cosa)
porque la verdad es que hay once dimensiones

y el universo es un órgano gigante
y cómo se siente que todo el tiempo te canten
sobre esto Coleridge en "El arpa eólica"
y Wordsworth en "Preludium" aunque la verdad
ninguno de ellos oyó hablar de supercuerdas

cerca, cada vez más cerca
caliente, cada vez más caliente
la pregunta sobre la frecuencia de la voz de un ángel
es de alguna forma un remake 
de antiguas historias teológicas
se trata de una festiva condensación del tiempo
para que por un momento todos miren en la misma dirección

lo que hacemos también nosotros
con la luz apagada
cuando nos rodea esa grisura llena de susurros
y temblores

(de Tlen, 2009)

 

 

Oxígeno

Te mostraré el amor en un puñado de estrellas.

¿Conoces el prodigio de la nieve en las hojas al borde del camino?
¿El contorno violeta de un día de diciembre?
He venido aquí para respirar.

Hay pequeños bailarines en las gotas del agua del río.
Paraísos de insectos tras el portón del jardín,
un nido en los brazos flexionados de aquel grueso pino,
en el nido de mis brazos el lácteo aliento de un niño.

Ligeros vivimos en la espiración del mundo,
Una tiniebla sumada a otra.
La boca junto a la mejilla.
La mejilla junto al muslo.

Ligeros vivimos en la espiración del mundo,
el cálido pelaje de la loba y sus afilados dientes,
la navaja del frío acaricia la oscura piel del río,
sus habitantes descienden silenciosamente al fondo.

He venido aquí para respirar.
La tristeza de nuestras cosas en el cielo de invierno.
La nieve se deshace rápido en las mejillas del un niño,
nuestros ojos sonríen a las estrellas,

el cielo se encuentra con la lisa piel del río,
respiro, respiro luego existo.

(de Tlen, 2009)

 

 

Hoy es el primer día del resto de tu vida

es hora de cambiar
así que mi dieta será desde ahora perfecta
mientras más comes más vives
magnánima salud
exclusivos cosméticos subliman
mi consistencia

hoy es el primer día del resto de tu vida
anótalo en tu diario
desde este momento ya no peques
nada de barritas proteínicas
porque el desayuno es la llave de la esencia
pues aunque tengas una voluntad muy fuerte
si no desayunas
no sirve de nada tu esfuerzo

repetimos: comer comer comer
cuando tengas hambre
come, hombre, come
diecisiete comidas al día
ligeras como plumón de cisne

pues aunque tengas una voluntad muy fuerte
si no desayunas
no sirve de nada tu esfuerzo

y evita el pan blanco de cada día
sólo tienes que dominar unos cuantos sencillos principios

hoy es el primer día del resto de tu vida
y mañana el siguiente

come, hombre, come
y adelgaza
hoy es el primer día del resto de tu vida
pronto estarás en el cielo
donde te espera
un merecido
trozo
de tarta de manzana

(de Tlen, 2009)

 

 

Poema

los sueños perdidos trataban de un futuro de vidrio
del inodoro acero de las luces de colores
en esta variante voy hacia ti a través del bosque
por la fresca hierba del valle
las muchas aguas no podrán apagar el amor
en esta variante voy hacia ti a través del basurero
ay, si esto fuera en serio
bolsas, botellas de plástico, viejos asientos de coche
la higuera ha echado sus higos
ellos ya hubieran hecho algo
la fresca hierba del valle
los sueños perdidos trataban de los simples contornos de la victoria
eso es todo
sin matices
ahora sólo vivamos, luego ya se verá
en esta versión voy hacia ti a través de la ciudad
la grisura llena de luces mojadas yo te la traigo
esferitas de plata
los sueños perdidos trataban de espléndidas ciudades
mi amado es mío y yo suya
tenemos perro, nevera, plasma y un buda
el amor es higiénico para la salud
y la longevidad
en esta versión voy hacia a ti a través del agua y me ahogo
antes de que nos encontremos

(de Tlen, 2009)

 

 

Salida

Nosotros, los contagiados, tenemos que renovar la llamada permanentemente.
De otra forma, desapareceremos.
Nos tragará la oscura noche del erizo y las hormigas.
Nos cubrirá el moho.
Y nos absorberá la tierra.

Nosotros, los contagiados, tenemos que renovar la llamada permanentemente.
Dejar entrar en nosotros a ese mar asesino.
Porque es difícil creer en un vacío que nadie ve.
Difícil no buscar. Aunque sea a tientas.
Quienquiera que seas, pásame tu voz.

Quienquiera que seas, dame tu cuerpo, tu lengua
y el día. Por favor, extiende las manos.
Te tocaré suavemente, como el tiempo.

Quienquiera que seas, dame tu cuerpo de noche.
Lameré la sal de tus fríos párpados.
Y verás el mundo.

Nosotros, los contagiados, tenemos que empezar todo de nuevo.
Así que permíteme que ame tu penumbra.
Lo que crece en ti, que en mí florezca.
Y los frutos de esas flores que a ti te sacien
.
Quienquiera que seas,
te llevo conmigo.
Mira, aquí está el camino.

Y aquí no hay mapas.

(de Tuż-Tuż, 2012)

 

 

Fort-Da

soñé que era un viejo malo, dice mi hija
en su pijama de color lobelia cuando
a la mesa somos como un retrato en sepia
de la mañana. polvo en mis ojos, y en sus

ojos brillantes ángeles felpudos,
minotauros: "a la mitad del viaje
de la vida" no sé que decirle a la niña
sobre la sangre. de camino a la escuela

jugamos a que una de las dos no vive.

(de Tuż-Tuż, 2012)

 

 

Paisaje con niña

quisiera decirle –a ella, a las dos–
recostémonos baja la hierba, recostémonos en la sombra
de los buques desecados, que el asunto del destino lo asuman
estos plátanos, quisiera decir miren,

pero sólo acaricio el cielo transparente. el sol se
hizo a un lado y se ve un picamaderos verde. durmámonos ya,
quisiera decir seamos ya siempre
una alfombra, un ovillo de polvo, pero sólo me quedo

en una nube de risa y vuelve es esa palabra
que no digo cuando sale corriendo sobre la hierba
exterior como el mundo y en este momento muere alguien más

(inédito, 2014)

 

 

Julia Fiedorczuk (1975) es poeta, escritora, traductora, crítica literaria y profesora de Literatura Americana en el la Universidad de Varsovia. Ha publicado los poemarios Listopad nad Narwią (Noviembre en el Narvia, 2000), Bio (Bio, 2004), Planeta rzeczy zagubionych (El planeta de las cosas perdidas, 2006), Tlen (Oxígeno, 2009) y Tuż-Tuż (Cerca muy cerca, 2012). Ha publicado también el libro de relatos Poranek Marii i inne opowiadania (La mañana de María y otros cuentos, 2010) y las novelas Biała Ofelia (La blanca Ofelia, 2011) y Nieważkość (Ingravidez, 2015). Listopad nd Narwią fue designado mejor debut del año, y por un conjunto de poemas de Bio (en versión alemana  de Doreen Daume) recibió el Hubert Burda Preis para poesía joven (2005). Sus traducciones incluyen a autores como Wallace Stevens, Laura Riding, John Ashbery y Yusef Komunyaka, así como una colaboración con Laurie Anderson que dio como resultado el libro Język przyszłości (Lengua del futuro, 2012). Por su parte, sus poemas han sido traducidos a 19 idiomas (al español para la antología de poesía polaca contemporánea Poesía a contragolpe, preparada por Abel Murcia, Gerardo Beltrán y Xavier Farré). Fiedorczuk es miembro de ASLE (Association for the Study of Language and the Environment), y su interés por la ecología y su relación con los lenguajes poético y científico, está plasmado tanto en su libro Cyborg w ogrodzie (Un cyborg en el jardín, 2015) como en el ensayo trilingüe Ekopoetyka/Ecopoética/Ecopoetics (con Gerardo Beltrán, en prensa). 

 

 

Gerardo Beltrán (Ciudad de México, 1958). Poeta, traductor y profesor de Traducción Literaria en el Instituto de Estudios Ibéricos e Iberoamericanos de la Universidad de Varsovia. Ha publicado cinco libros de poesía y más de treinta de traducción. Traduce, entre otros, del polaco, del lituano y del yídish. Miembro de honor de la Sociedad de Escritores Polacos y del PEN lituano. Miembro del Sistema Nacional de Creadores de Arte (México). 

 

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Un comentario en “Julia Fiedorczuk. Poemas”

  1. “Cuando era pez …me dejé crecer alas como hojas de helecho negro…” esto lo escribe
    quien ha tenido ese silencio que permite dejarse encontrar por las ideas en ojos. Felicitaciones poeta y gracias a Jorge Bocanegra por compatirlos

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