Jorge Boccanera, Oscar Hahn, Un “Mal de amor”

Jorge BoccaneraEntrevista a uno de los poetas chilenos más reconocidos. “Hahn va del epigrama a la mini ficción, de lo coloquial a la imagen visual, del pasaje lírico a la reflexión, de lo lúdico al humor macabro, manejando siempre una expresión ceñida con fuerte presencia de lo espectral.”

 

 

 

OSCAR HAHN

Oscar Hahn
Oscar Hahn

Un “Mal de amor” prohibido y resurgido
Jorge Boccanera

Alejada de cualquier desborde o estridencia mediante un lenguaje conciso, mordaz y un eros que se mueve en una atmósfera fantasmagórica, la escritura del chileno Oscar Hahn –uno de los poetas de mayor relevancia actual a nivel latinoamericano– llega al lector de la mano de uno de sus títulos más festejados: Mal de amor.
Publicado en Argentina por editorial Lisboa, el libro pertenece a la amplia bibliografía del autor, junto a títulos como Esta rosa negraArte de morir,Imágenes nuclearesTratado de sortilegios y En un abrir y cerrar de ojos, entre muchos que conforman una obra galardonada por el “Premio Iberoamericano de Poesía Pablo Neruda” (2011) y el “Premio Nacional de Literatura” (2012).

La poesía de Hahn va del epigrama a la minificción, de lo coloquial a la imagen visual, del pasaje lírico a la reflexión, de lo lúdico al humor macabro, manejando siempre una expresión ceñida con fuerte presencia de lo espectral –sí como el amor, también la muerte es uno de sus núcleos principales- donde lo cotidiano es perturbado por el temblor de lo inquietante.

Aparecido en Chile en 1981, durante el gobierno militar de Augusto Pinochet,Mal de amor fue en ese entonces retirado de las librerías y desaparecida su edición completa por disposición del Ministerio del Interior.

Jorge Boccanera
Jorge Boccanera

 

Boccanera: No debería parecer extraño que una Junta Militar que levanta la insignia del odio prohíba un libro de temática amorosa…
Oscar Hahn: Por supuesto. Como si a las dictaduras les incomodara el amor y buscaran enfrentarlo con las armas del odio. Ya ves, quisieron hacer desaparecer un libro de poesía amorosa y los que desaparecieron fueron ellos. Los censores están donde están, el libro sigue reeditándose. 

    Boccanera: ¿Mal de amor” es el primer libro editado en Argentina? ¿Te place que tu obra llegue ahora a nuevos lectores?
OH: Hay un libro anterior, “Arte de morir”, que apareció en Buenos Aires en 1977 con prólogo de Enrique Lihn. Para mí es muy importante que ediciones Lisboa reedite “Mal de amor”; los editores son gente joven, ni siquiera habían nacido en 1981 cuando se publicó el libro en Chile.
Que sean jóvenes los que se interesan en difundir mi poesía es muy gratificante para mí. Me acaban de decir que la edición de Lisboa se había agotado y estaban imprimiendo una segunda edición. Y claro, llegar de manera expedita a un nuevo público lector es fundamental. 

   Boccanera: ¿Cuál ha sido tu relación como lector, catedrático y autor, con la literatura argentina?
OH: Durante más de 30 años hice clases sobre Borges en la Universidad de Iowa y también he escrito algunos ensayos sobre su obra. En 1999 participé en el coloquio que se realizó en Buenos Aires con motivo de su centenario. Siempre tuve una gran atracción hacia la literatura fantástica. Fue por esa vía que me relacioné con la literatura argentina.
Además de Borges he estudiado a Juana Manuela Gorriti, Eduardo L. Holmberg, Bioy Casares, Silvina Ocampo y Julio Cortázar. Lo curioso es que muchas cosas que leí en los textos fantásticos fueron a parar a mis poemas y mi poesía se abrió hacia otras dimensiones.

   Boccanera: La palabra “fantasma” está en varios títulos de “Mal de amor” ¿Tiene que ver esto con las marcas de lo fantástico en tu poesía? ¿con esos “prefantasmas” que nombraste en alguna entrevista?
OH: Efectivamente, en “Mal de amor” se hace presente el fantasma por primera vez; después las apariciones empiezan a proliferar por todos mis libros. Tanto así que ahora mismo está en prensa una compilación que recoge todos esos poemas; se llama “Historias de fantasmas”.
Se trata, esos sí, de dos tipos de aparecidos: fantasmas y prefantasmas. Los primeros son los tradicionales, que surgen después de la muerte del individuo; los otros son muy distintos. Son espectros anteriores a la gestación del ser humano en el vientre materno. Y bueno, aquí ya estamos en plena literatura fantástica.

   Boccanera: ¿Cómo ubicás a Mal de amor en el marco de tu obra, ¿un libro más?, ¿un título clave? 
OH: Sí, más allá de la censura y todo eso, es un libro clave en mi desarrollo poético por la siguiente razón: los poemas de “Arte de morir” tienen una forma bastante elaborada; muchos de ellos hasta podrían calificarse de barrocos. Pero a partir de “Mal de amor” mi poesía se fue haciendo más despojada; hay mucho menos burocracia verbal.
No sé si esto tiene que ver con el tema dominante en cada libro: la muerte en uno, el amor en el otro. Como sea, mis libros siguientes, formalmente, están más cerca de “Mal de amor” que de “Arte de morir”.

   Boccanera: Tu poesía de tono “amoroso”, lejos del el desborde pasional, se caracteriza por su parquedad, la ironía y hasta cierto escepticismo.
OH: Me parece muy apropiada esa caracterización. Si se comparan los poemas de “Mal de amor” con los de Neruda, se verá que aunque en ambos hay erotismo, son diferentes. En Neruda hay pasión, en el sentido de amante apasionado o vehemente. En Mal de amor, en cambio, hay pasión en el sentido de padecimiento. El amor es un mal que hace sufrir al que lo padece. Y desde luego no hay nada de exuberante en el lenguaje que uso. A lo mejor la parquedad es el correlato de mi escepticismo.