Farid Méndez por Fernando Denis

farid-mendezEl poeta colombiano nos presenta aquí a su colega, de quien nos dice: “Manchado del esplendor del paisaje canadiense, como Mark Stand, Farid Méndez busca la música, la caracola en el oído de cada cosa que nombra”

 

 

FARID MÈNDEZ, LOS ACENTOS DEL BOSQUE

Las palabras de Farid Méndez llevan el acento de la montaña, y bajan lentamente hasta su noche, a esa selva oscura donde medita su infancia, su peregrinaje a través de  esa canción antigua que lo habita  y erige la  suave arquitectura de sus emociones, ya traspasado por un lenguaje que le dictan los árboles y las piedras,  ya ebrio de un recuerdo unánime que el tiempo ha convertido en su morada. La piedra es un oído, el árbol es una llama. Escribe queriendo atrapar la densidad de las cosas, sus secretos, cada gesto que la historia ha guardado para sorprendernos al alba. Manchado del esplendor del paisaje canadiense, como Mark Stand, Farid Méndez busca la música, la caracola en el oído de cada cosa que nombra para que en la página quede el rastro de su fosforescencia, la huella, el suspiro luminoso que cambia con las estaciones.

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Fernando Denis

 

EN AUSENCIA DE CECILIA

Espero que te hayas ido sonriendo
Como un niño
En los serenos vestigios
De un sueño.

JinMorrison

Sobre tus manos mestizas cae la muerte.
Yertas para siempre, cruzadas
sobre tu pecho,
y tu arrullo viejo, mestizo, viaja a la azul incertidumbre
dejándome solo, sin nona,
sin tu olor a maíz.

¿Quién me contará las historias?
¿Seguirán ardiendo en los piramos?
Ya se esconden los campesinos, los godos en el monte,
ya llega la chusma, los liberales con sus fusiles ansiosos.
Corre Cecilia niña, ahora lo eres otra vez, la camándula se cae sobre la loza…
¿Y qué sigue, nona mía? ¿Cómo termina esta fábula?

¿Quién me dará otro Dios, otro asidero?
Cecilia, ¿qué hay más allá de tu ausencia?
¡Ay de mí sin las diez gotas de valeriana
en esas noches donde el insomnio es transparente!
¡Ay de mí sin abuela, sin la miel de sus cuentos!
Llora mi memoria,  mi cuerpo ha quedado huérfano
y sin oídos en esta noche, y sin madriguera.

 

LA OTRA CAIDA

Escondido tras los montes de Judea
llorará el profeta todas las caídas;
detrás su llanto y la revelación,
las llamas en los cielos de Israel,
la agonía de la estrella de David.

Volverá del hades el espectro
de Saladino,  un ejército de corceles árabes
descenderá sobre las terrazas del viejo templo donde Salomón escribía sus cantares.
El hierro de esa mano árabe destruirá los lugares santos de occidente, -arderán las maderas del arca
en las calderas de Damasco-
y empujará a los herederos de Jacob
a los abismos, a un nuevo cisma.

El resplandor de Dios ya no iluminará más
la ruta del pueblo elegido,
entonces todos los arquitectos del holocausto
-expulsados de la gloria-
bajarán porla sinuosa escalera
que tallaron en las orillas del Sinaí
el aciagodía del pacto.

La otrora ciudad de Diosya no estará en los mapas ni en los libros
y ese polvo dejado por las cenizas
contaminará la historia, por última vez caerá de las míticas alturas
como cayeron al suelo del paraíso las manzanas podridas
del árbol.

 

NUEVA YORK

Feliz mil veces quien la ve y la siente.
Dante Alighieri

Vi los truenos vociferar sobre los puentes,
vi esas luces cegadoras definiendo el perfil de la noche
con manos temblorosas:
vitambién la bocanada de gris gimiendo bajo la roca que sostiene a los gigantes de hormigón.

Luegovino el cielo nuevo sobre la tierra nueva,
porque el cielo viejo y su pedazo de tierra vieja
quedaron anclados en el tiempo, a su tabernáculo.

Vi el espectro de Ur, orgulloso y erguido, y los campesinos
-los fundadores-
merodeaban ennegrecidos ante la gran manzana
que yacía  podrida en su jardín.
Y su serpiente surcando los avernos,
escribiendo con uñas y colmillos resplandecientes
el viaje de los hombres.

Había que ver cómo se degradaban las formas
de su arquitectura ecuménica,
cómo se sofocaba un azul malvado y erizaba la piel de asfalto,
la última revelación del Aleph.

Heráclito señala un río donde los mitos se ahogaban,
humanidad, el sueño, navegaban al garete.
bajo su estatua, bajo su llama apagada para siempre.
Vi el colapso de babel, su mudez definitiva,
y el acenso molecular del polvo de las lenguas
a la lejana casa de Dios.

 

LO QUE DICE EL OTOÑO

Llueve en los campos azules.enel mundo azul
de tus muñecas y en un cuadro de Jackson Pollock.
Desciende el otoño
desde tus mantas y envenena el equinoccio,
se posa en la acústica madera de los violines
y en los nervios de la tierra, mientras fecunda, crece
y sus colores nos devoran.
¿Y qué te dirá la ciudad
ahora que sus espejismos anclaron aquí
y mancha con sus voces la piel de los edificios?
Habrá para tus ventanas
la danza de las hojas quemadas sobre el asfalto
como preludio de la tormenta, el comienzo de su viaje
a Montreal, y parecerá un verso del agua,
un bosque de mieles, una especificación del deseo.

Tus brazos escaparán de la buhardilla con tus colores
traídos del Caribe y serán pájaros,
el cielo bajará a resplandecer en tus manos,
y cuando tu mirada sea tocada por la agonía de las hojas
muertas, con sus nervaduras como ríos para arrojar mis barcos,
en la caída de su vuelo junto a los estanques nacerán los prismas.

 

UN HABITAT PARA EL SUBCONCIENTE

De un título de René Rueda
A Rogelio Salmona

Porque habrán de verse caminar a los hombres sobre
la arcilla modulada,
sobre el agua silenciosa, sobre la piedra,
incluso sobre el arco de sus palabras
con escaleras y andamios…
Y en su recorrido vertical habrán de cantar
con los pájaros el coro de la piedra.

Titilantes los recuerdos
en la marea y en la fuente, la luz buscará sus frescosmás allá de las paredes, más allá de la memoria que corrigen
los colores de tu casa en llamas.
La obscena boca de los laberintos del sueño que te regalaron
besará tus jardines enfermos, la rosa que sobrevive a su aroma
en la sed del barro, entre las cariadas ruinas y la soldad del verbo.

Las ventanas habrán se abrirse a una tristeza más grande que la tuya, a esa urbe roja donde un verso de Zalamea te desvela
y el llanto de los dioses golpeará fecundo
la geografía de sus patios.

 

NO ESCAPARÀS

Te fundes enla parábolade la aurora
como sifueras la esposa del color,
y no basta
que elpincel haya caído de mi mano,
o que lalluvia modifique haya plateado
el fuego de tus cabellos,
o que elmusgo se desprenda del árbol
o de la piedra donde seposan las ultimas guacamayas,
los tucanes y  el sueño de los pájaros de Obregón.

Te fundes con la aurora
ytodos estamos en la orilla para detener tu partida.

 

LO QUE DICE LA PRIMAVERA

Hoy que ya es primavera
y en los cielos  se desvelan relámpagos, 
besa con tus labios enfermos de luz
los pétalos de esta sombra, su verdeante
máscara  escondida en sus enredaderas, verso a verso.

Tu ventana mirando al bosque de pinos
aguarda la cadencia  de los vientos, la resucitada,
la magnánima voz del Sur
que libera sus pájaros,
y te quedarás en esa flor, en su ocaso
en la polifonía del tiempo que regresa esta noche.

¿Por qué no bailas sobre las calamidades
la vieja danza de las ninfas?
¿Por qué no escuchar los secretos
que escondidos en las montañas?

Bajarás con el alba a acariciar el lomo del  animal herido
por la noche, verás en sus ojos las praderas,
las palabras de los caminos que van hasta la puerta
del que compra sueños en los valles para ponerlos
debajo de tu almohada.

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Farid Méndez

 

 

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2 comentarios sobre “Farid Méndez por Fernando Denis”

  1. Los caminos de la poética…florecen cuando alguien empieza a tirar sus emociones en forma de palabras…bien Farid¡¡¡

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